Michoacán fue la cuna del perredismo, ¡aquí crecimos y aquí cayeron los primeros mártires que con su sangre derramada, fertilizaron el campo de la Democracia!. En Michoacán, se tuvieron las primeras grandes derrotas de un régimen autoritario y despótico y aquí conquistamos, en 1989, nuestra capital ¡ Morelia!. Ocho años más tarde vendría otro gran triunfo(1997) que insuflaba el ánimo nacional: ¡Contundentemente se ganaba el gobierno del Distrito Federal…,luego, no sin grandes dificultades, por primera vez el gobierno de nuestro Estado.
¡En la corta existencia del partido fundado por Cuauhtémoc Cárdenas, hemos tenido una fecunda pero corta historia de triunfos y una larga, contrastante vida de pleitos internos, defecciones y traiciones, con la que se construyó la fuerte derrota en las últimas elecciones nacionales.
El 21 de octubre de 1988, los michoacanos nos solidarizamos y suscribimos el “Llamamiento al Pueblo de México” y muy pocos fuimos los afortunados de acompañar, en un periplo de alerta nacional a quien fuera gobernador del Estado y Jefe de Gobierno del D.F. buscando concientizar a la sociedad en lo general sobre las condiciones autocráticas y deplorables de un régimen político que abandonó y traicionó los postulados de la Revolución Mexicana y que continua, por sistema, violando constantemente los principios constitucionales y apropiándose de la Presidencia de la República ilegalmente.
El PRD, nace como consecuencia del gran fraude electoral de 1988, con el que se impuso a Carlos Salinas de Gortari y para que no hubiera pruebas del gran fraude electoral se ordenó quemar las boletas sufragadas!.
Al frente del Partido, quedó Cárdenas y con su liderazgo fueron incrementándose triunfos que permitieron llegar a ser la segunda fuerza en el Congreso Nacional y obtener así mayores posiciones de representación proporcional. El crecimiento del partido se dio y con éste, grupos y corrientes internas se dio y, en contraste a los postulados del PRD, las corrientes paulatinamente se fueron transformando en verdaderas tribus salvajes a las que principalmente solo les ha interesado el manejo de las participaciones económicas -que por ley el gobierno otorga a los partidos políticos -y, desde luego, la distribución de los panes entre ellos.
La repartición de las posiciones de representación proporcional les han servido principalmente para perpetuarse en el control político y sacar la mejor raja de ellas, para heredarlas a familiares, hijos, cuñados y hermanas; o bien, otorgárselas dárselas a sus amantes, para periodo tras periodo mantener el control y la dirección del PRD.
Paralelo a lo anterior y junto con las luchas fratricidas se comenzó el proceso de corrupción interna que nos ha hecho perder el objetivo que dio origen al PRD y no obstante los pleitos, su corrupción política y las defecciones, la gente mantenía la confianza en el partido y votaba por nosotros pero cada día con menor entusiasmo.
Para determinar los candidatos a diferentes posiciones de elección popular, aplicaron el mayoriteo de los propios grupos y a seleccionarse de entre las tribus y . militante que no fuera de alguna corriente quedaba automáticamente eliminado.
En el principio del PRD, las elecciones eran abiertas a la sociedad y había respeto de sus resultados; más arde, dejaron de ser libres y circunscritas a la determinación del buró político, con el pretexto de que no se tenía el padrón electoral.
¡Ya no se realizaron más elecciones sino acuerdos cupulares! Así, entre ellos mismos terminaban las rebanadas del pastel; es decir, las posiciones de elección directa como de representación proporcional. Los afortunado siempre eran miembros de las mismas tribus! ¡Vaya suerte! Cuando por rareza se aceptaba hubiera elecciones, se cometían las mismas trapacerías que realizaba el viejo régimen gubernamental.
Por esta inadecuada conducta, las defecciones, las traiciones y alejamiento se presentaron. Por el efecto nocivo de acuerdos oscuros, se comenzó a perder la confianza en el PRD.
En los albores del partido tuvimos más de 600 mártires, ¡Nunca un homenaje para ellos! El lema del partido que fue idea de su fundador ¡PATRIA YA, DEMOCRACIA PARA TODOS! ahora está arrumbado en algún rincón de la sede nacional del PRD y en la sucursales de los estados!
Por todo lo anterior, hacemos un llamado a los fundadores y simpatizantes que aun quedan en el PARTIDO DE LA REVOLUCIÓN DEMOCRÁTICA, a que sumemos esfuerzos para recuperarlo.
Digámosles a las tribus ¡YA BASTA!
























