Este 22 de junio está programado un paro nacional de médicos pertenecientes al sector salud, IMSS, ISSSTE y Secretaria de Salud. Dado que escribo este artículo un día antes y carezco de una bola de cristal ignoro si al momento de salir esta nota dicho paro se ha realizado. Confío que si y ruego porque sus resultados sean positivos.
Este paro no ha salido de la nada ni obedece a una súbita “revelación” venida del cielo. Es un acción ponderada y meditada nacida dentro del movimiento #Yosoymédico17, que aglutina a doctores, pediatras, cirujanos, anestesiólogos etc.
Se trata en realidad de un “paro técnico” donde solo laboraran los servicios de Urgencias.
¿Por qué este “paro”? Los voceros del movimiento dan varios motivos. El primero es mostrar su rechazo al nuevo Sistema Universal de Salud. Vieja propuesta que resucito el presidente Peña Nieto en 2013, y cuya primera fase se supone próxima.
El Sistema Universal de Salud plantea que cualquier paciente mexicano pueda ser atendido en hospitales del IMSS, del ISSSTE, así como en los hospitales de la Secretaría de Salud Federal, sin importar a cuál de estas dependencias se encuentre afiliado.
El más elemental de los razonamientos nos hace ver lo demagógico de esta medida. Los actuales servicios de las instituciones públicas de salud son muy asimétricos y todos están rebasados; el aumentar la carga de pacientes en cualquiera de ellos lo único que causaría es empeorar las de por sí pésimas condiciones que existen, desfondando laboralmente a toda la plantilla de médicos y enfermeras.
Algunos integrantes del movimiento consideran que este nuevo sistema, en realidad “busca de manera disfrazada privatizar la salud en México” para que empresarios dueños de hospitales privados se beneficien económicamente. Personalmente no lo creo, más bien se han decidido por una medida demagógica para dar “Atole con el dedo” con un IMSS e ISSSTE inoperantes y sin recursos pero con un enorme aparato burocrático.
El segundo motivo por el que convocan a un paro nacional, es evidenciar “las agresiones continuas” a doctores y personal de enfermería en el país.
El 75% de los médicos pasantes y prestadores de servicio social de medicina en nueve estados dijeron en una encuesta haber padecido extorsión, tanto presencial como telefónica, asaltos a mano armada, robo de vehículo y violencia física.
Y el tercer motivo es denunciar “la criminalización” de doctores y enfermeras, cuando se producen casos de supuestas (ojo, supuestas, no reales) negligencias médicas.
Uno de esos casos de “criminalización” se produjo el sábado 28 de mayo, cuando la Fiscalía de Veracruz exhibió en redes sociales la fotografía de dos médicos pediatras rodeados de elementos de la Policía Ministerial vestidos completamente de negro, con el rostro tapado, y portando armas de grueso calibre, luego de que fueran giradas órdenes de aprehensión contra ellos por un presunto homicidio culposo de un menor de edad. Como si hubieran detenido al jefe de plaza del cartel del Golfo.
Con este paro los médicos avisan que están cansados de que se les acuse de negligencias sin tener en cuenta las malas condiciones laborales en las que se desempeñan, además de la falta de inversiones en infraestructura médica, pobre equipamiento y carencia de material para trabajar.
Vale la pena recordar que los médicos tienen reconocidos una serie de derechos, mismos que se encuentran consignados en la Ley General de Salud; NOM-168SSA1-1998, del Expediente Clínico y que, entre esos derechos están entre otros:
Ejercer la profesión en forma libre y sin presiones de cualquier naturaleza.
Laborar en instalaciones apropiadas y seguras que garanticen su práctica profesional.
Tener a su disposición los recursos que requiere su práctica profesional. Es un derecho del médico, recibir del establecimiento donde presta su servicio; equipo, instrumentos e insumos necesarios, de acuerdo con el servicio que otorga.
Actualmente es evidente que los médicos de las instituciones no disponen ni de instalaciones apropiadas ni tienen a su disposición los recursos básicos para atender a los pacientes. ¿Culpa de los médicos? No, es culpa de los torpes y/o criminales administradores y funcionarios.
























