Alcanzar un sueño anhelado y forjado por 11 años de esfuerzo, entrega y sacrificio, fue lo que vivió el nadador Gustavo Sánchez, quien ganó la medalla de oro en la prueba de 100 metros libres S4 cronometrando 1 minuto 24 segundos 28 centésimas, para entregarle a México su segunda presea dorada de los Juegos Paralímpicos.
La emoción fue indescriptible para el joven de 18 años al escuchar el Himno Nacional y ver la bandera de su país ondear en lo más alto.
“Se siente muy padre, muy bonito, sí lloré y fue un cruce de emociones entre orgullo, todas, yo creo que de las mil que hay yo creo que las mil pasaron en ese momento y es muy bonito que sepas que esa bandera se está izando por ti y no es sólo para ti, es para todo México, es para toda una nación”.
Por un momento, Sánchez Martínez se sintió en el Olimpo.
“Sí sentí que tocaba el cielo y sentí mucho la presencia de todos los mexicanos, no estaban físicamente, pero sí estaban apoyándome espiritualmente y con pensamientos muy positivos. Es una pequeña muestra de lo que México ha hecho por mí, de todo el apoyo que me han dado, de las personas que han estado ahí, todo es una pequeña muestra de muchas más que esperemos salgan”.
Con este registro, Gustavo Sánchez impone record para el Continente Americano. La medalla de plata fue para el español Richard Oribe con 1.25.33 y el bronce correspondió al francés David Smetanine, quien tuvo un tiempo de 1.25.76.
Mañana, el flamante campeón olímpico mexicano tomará parte en los 50 metros dorso S4 junto a su compatriota Juan Ignacio Reyes.

























