Hasta las 9:30 de la mañana, solo 671 profesores habían acudido a las instalaciones del Centro de Convenciones de Morelia, con el objeto de someterse a la evaluación establecida por el gobierno federal. Protegido como un bunker de guerra, el Centro de Convenciones tiene más policía y funcionarios de educación que maestros evaluándose y todo indica que sí el gobierno no hace nada, la tan cacaraqueada “evaluación magisterial” será un fracaso.
Lo grave de la no asistencia de profesores a la evaluación, es por una parte, que el gobierno vuelve a las andadas de no saber operar un asunto de tal envergadura y por otro lado, este presunto fracaso, es oxígeno puro a la desquebrajada Coordinadora nacional de Trabajadores de la Educación

























