Hay de tomas y tomas, sin que se involucre alcohol de por medio ni señoritas de dudosa reputación, la crisis con que cierra el Nocetti Tiznado el periodo que compró como alcalde interino es de lo peor que se pueda imaginar, las extravagancias del rico del pueblo tienen de cabeza a la administración moreliana.
El palacio municipal enclavado en el centro histérico de Morelia es botín de los compinches del Jorge Alfredo Molina Bazán, quien fiel a su bolsillo e intereses intenta salvaguardar las oficinas centrales que son de ornato, mientras que el sindicato independiente se aferró a las oficinas de Manantiales, donde se cobra y paga, más estratégico su movimiento.
Se supone que hoy a las 17 horas Manuelito Nocetti el Tiznado, se apersonará en el Palacio Legislativo a hacer la faramalla de informar lo que se supone qué hizo durante el tiempo aire que compró vía PRI, pues en lo sustantivo no se ha hecho absolutamente nada y fijo, no se hará.
Es una deshonra presenciar estos eventos, pues desde un principio la nominación del lavandero del régimen éste no pudo haber sido ni siquiera funcionario público, mucho menos alcalde o sustituto del mismo, pues existe un candado que se llama CONFLICTO DE INTERESES.
Sabiendo esto los mismos diputados que lo entronaron ahora lo despiden, sabiendo que miles de millones de pesos de la deuda pasada, de la actual y de la que contratará el ayuntamiento de Morelia será para pagarle a las empresas en las que nominalmente Manuelito Nocetti el Tiznado, aparece como propietario, dueño o presidente del consejo de administración.
¡Vaya tela! A ver si la siguiente administración municipal, lo cual dudamos, tiene la poco o más sensibilidad para tratar a sus empleados, sindicalizados, de confianza y por contrato, pues ya se respira un hartazgo monumental en los burócratas que son usados como carne de cañón en campañas electorales.
El que pretenderá cobrar la toma de estos dos días es el imbécil de Molina Bazán, quien logró colar a uno de sus múltiples engendros como regidor en la fórmula del Patas Verdes, como a él ya no le dieron vuelo, ahora impulsa a su prole, como si no fuera suficiente mantenerlo a él y a sus queridas.
Total, las demandas están sobre la mesa y el sindicato independiente va a ser el fiel de la balanza para las administraciones municipales que pretendan dárselas de democráticas y muy buena onda, pues si son reprimidos o no obtienen los mismos privilegios que los vendidos de Molina, más gente se pasará de su bando y obtendrán el respaldo de los morelianos todos.
























