“Un nuevo comienzo”, fue el lema del C. Silvano Aureoles en su campaña para Gobernador de Michoacán; que en lo personal me suena a eslogan de Walter Riso, pero no nos desviemos. Recordemos algunos lemas de candidatos, estos a la Presidencia de la República, en un pasado reciente. Uno de los más famosos es “Arriba y adelante” de Luis Echeverría, frase que significa lo que cada quien quiera entender, o sea, nada. Otro, que corrió con mala suerte fue “La solución somos todos” de López Portillo, pues rápidamente se transformo en “La corrupción somos todos”. La mayoría de los lectores pueden recordar el “Que hable México” del indefendible Salinas de Gortari, lema que definitivamente contradice su famoso “ni los veo ni los oigo” pronunciado después de uno de sus informes de Gobierno. Menos famoso y mas reciente resulta el “Bienestar para la familia” de Ernesto Zedillo y popular el de Vicente Fox, el “Hoy Hoy Hoy”, lema que surge de manera accidental durante un debate ente candidatos. De Peña Nieto no vale la pena ni recordar el “Te lo firmo y te lo cumplo” que es mera palabrería hueca.
A la luz de los acontecimientos en Michoacán, incluso a las pocos días de la toma de posesión de Silvano como Gobernador, cuando prometió cero bloqueos, cero tomas y cero tolerancia a los desmanes de la CNTE y “normalistas”, el recién estrenado lema de “Un nuevo comienzo” fue cambiado rápidamente por la sabiduría popular a “Un nuevo tropiezo” haciendo referencia a la visible incapacidad del Gobernador para cumplir su promesa, vistos los continuos desmanes y bloqueos protagonizados por los delincuentes de siempre y la tibieza e indolencia de las autoridades para aplicar la ley.
Recordemos el último incidente. El pasado 27 de abril, durante la visita del Secretario de Educación Aurelio Nuño, en las instalaciones de la CECONEXPO pudimos apreciar, por enésima vez, en vivo y en directo, la violencia, intolerancia, salvajismo y agresividad de esa horda de vándalos que integran la CNTE. Pero tranquilicémonos, para el Secretario de Gobierno Adrian Solís esos no son delitos, son solo “unos vidrios rotos”. Kristallnacht, eso también fue “unos vidrios rotos”.
Innegablemente una de las mayores calamidades que padece México, de hecho quizá sea la peor de todas, habida cuenta los daños que a largo plazo ocasiona, es esa estructura cerril denominada Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, la CNTE, más conocida como los “democráticos”.
De nueva cuenta los irascibles integrantes de la CNTE mostraron su capacidad para violentar el orden, golpear y transgredir la ley con total impunidad, pues si bien fueron detenidos unos cuantos, mas tardaron en ser recluidos que en salir sin ningún problema. Sus actos delictivos, ellos lo saben, son posibles precisamente porque conocen la debilidad y el miedo paralizante de los encargados de hacer cumplir las leyes.
Es evidente que en este conflicto, los personajes que manejan los hilos de los “maistros”, apuestan a estirar la cuerda para que reviente, pero como cualquiera medianamente informado y con dos dedos de frente sabe, sus quejas en contra de la Reforma Educativa carecen de todo sustento y no tienen el respaldo de la sociedad, que ya detesta todo lo relacionado con estos calamitosos especímenes.
El Estado no puede, ni debe marchar al ritmo que le quiere imponer la CNTE en Guerrero, Michoacán y Oaxaca, los estados más atrasados en materia educativa. .
¿Que buscan los vándalos de la CNTE? Simple, conservar una serie de privilegios y defender su ignorancia e incompetencia. Privilegios absurdos tales como plazas automáticas, mantenerse en la incompetencia y heredar o vender la plaza; pero esos no son “derechos”, son sinvergüenzadas.
Lo más indignante es que las autoridades saben perfectamente quienes manejan los hilos de las marionetas “democráticas”… pero no hacen nada. Existen órdenes de aprehensión en contra de varios de sus líderes… pero no hacen nada. Saben donde están… pero no hacen nada. ¿Eso merecemos? ¿Nada? Pienso que si, Michoacán votó y ganó quien ganó.
























