Barack Obama, aseguró este miércoles que “se hará justicia” por la muerte del embajador estadounidense en Bengasi, Chris Stevens, y que su Gobierno trabajará con el de Libia para procesar a los culpables.
El presidente subrayó que ningún acto de terror hará que Estados Unidos se rinda en su compromiso con la justicia.
Calificó de “ejemplo” a Stevens, el primer embajador estadounidense que muere en su puesto desde 1979, que falleció “en la ciudad que ayudó a salvar” durante las revueltas populares contra el fallecido Muammar Gaddafi.
En tanto, La secretaria estadounidense de Estado, Hillary Clinton, expresó que “no hay justificación” para el ataque contra el consulado en Libia.
En breves declaraciones, Clinton expresó sus condolencias a los familiares del embajador de Estados Unidos en Trípoli, Christopher Stevens.
























