Bruselas ha empezado a recuperar sus visitantes luego de los atentados del 22 de marzo, muestran las cifras de la oficina de turismo de la capital, difundidas por el diario La Libre Belgique.

Los hoteles de la ciudad perdieron 60 % de sus clientes en la primera semana después del ataque que cobró la vida de 32 personas en el aeropuerto internacional de Zaventem y la estación de metro de Maelbeek.

Un mes más tarde, la frecuentación turística en la capital belga es 30 % menor que en el mismo período del año pasado, mientras que el número de visitas por negocios es un 15 % inferior.

Patrick Bontinck, director de la oficina de turismo, explicó que la caída se debe principalmente al cierre parcial del aeropuerto internacional.

“El cierre de un aeropuerto durante varios días es uno de los peores escenarios para una ciudad. Estábamos en pleno crecimiento y se paró”, añadió.

Bontinck estima que la situación del turismo de placer no volverá al normal antes de meses.

“Si la frecuentación turística es de menos 15 % este verano estaremos contentos”, dijo.

Tras los atentados, la municipalidad de Bruselas, así como los comerciantes locales, multiplican las iniciativas de promoción para recuperar el atractivo junto a los turistas.

El gremio de hoteles, por ejemplo, ofrece tarifas a mitad de precio a quienes se presenten vestidos con piyamas.