La semana pasada hablamos de la necesidad de las empresas de estar atentos a cumplir con todas sus obligaciones para con las autoridades. Sin embargo, también es necesario implementar medidas preventivas para evitar caer en actos de corrupción.
De acuerdo con el diccionario de la Real Academia Española, la palabra corrupción proviene del latín corruptio, -ōnis, y tiene las siguientes definiciones:
- Acción y efecto de corromper o corromperse.
- Alteración o vicio en un libro o escrito.
- Vicio o abuso introducido en las cosas no materiales. Corrupción de costumbres, de voces.
- En las organizaciones, especialmente en las públicas, práctica consistente en la utilización de las funciones y medios de aquellas en provecho, económico o de otra índole, de sus gestores.
Para los efectos de nuestro comentario nos quedaremos en la definición número 4, refiriéndose al acto en el cual un funcionario de una organización saca provecho personal mediante la utilización de los recursos de una organización. Es decir que el acto de corrupción es la acción de un individuo sacando provecho indebido de sus funciones. La definición deja claro que esta práctica puede suceder tanto en las organizaciones públicas como privadas, de carácter mercantil como de beneficio social.
Por otro lado, la corrupción puede darse a nivel individual o con el involucramiento de dos personas o más. También puede ser llevada a cabo entre personas de diferentes organizaciones.
La corrupción puede darse de diferentes maneras, dentro de la propia organización, al dar un uso indebido de los recursos de la misma para un beneficio personal en lugar de utilizarlos para alcanzar sus objetivos; cuando se aplica el tiempo laborable a situaciones personales diferentes a las funciones asignadas; cuando se acepta un encargo a sabiendas que está fuera de los límites de capacidad del individuo; etc. Hacia afuera de la organización, la corrupción se puede dar cuando se solicitan y/o aceptan dádivas para cumplir el trabajo para el cual se está contratado; cuando se aceptan las mismas para pasar por alto una norma establecida; para acelerar o frenar un trámite en beneficio o perjuicio de otro; etc.
Cuando las empresas están sujetas al cumplimiento de diversas regulaciones, también están sujetas a la interacción con funcionarios y autoridades relacionados con dichas regulaciones, ya sea porque se tienen que cumplir ciertos trámites o porque la autoridad ha detectado algún incumplimiento a dichas regulaciones en las inspecciones que lleva a cabo.
En México, las reformas que se han venido aprobando y están por aprobarse a las leyes penales y que regulan la actuación de los funcionarios públicos, en los actos de corrupción se ha reconocido que en la relación autoridad-ciudadano u organización, los actos de corrupción tienen dos personas que intervienen y hoy se penaliza tanto al corrompido como al corruptor.
Como sea, los administradores deben estar atentos a evitar estar sujetos a situaciones que puedan motivar actos de corrupción. Para esto, es necesario que implementen códigos de conducta, medidas de supervisión y controles internos que impidan caer en dichas circunstancias, incluyendo un análisis periódico de los riesgos potenciales en los que podría incurrir cuando cambien las circunstancias.
























