luto

El asalto a la razón

Imbécil atribuir los muertos a Calderón
Carlos Marín
 
Agosto fue el mes con más ejecuciones en el Edomex: 89 de La Familia michoacana y su desprendimiento, Los caballeros templarios, así como la cacería de servidores públicos a cargo de la seguridad. Los municipios de mayor incidencia: Ecatepec (18), Nezahualcóyotl (15), Toluca (14), Naucalpan (14) y Tlalnepantla (cinco).
En Nuevo León bajó el número de robos de automóviles, a casas particulares y negocios, pero los homicidios atribuibles al crimen organizado sumaron 33. Se logró la captura de 87 pandilleros de 11 bandas, mas lo resonante ha sido el asesinato, hace una semana, del ex diputado panista Hernán Belden Elizondo, sobre cuyo cadáver los golpistas del PAN volvieron a responsabilizar al gobernador priista Rodrigo Medina, y los priistas a culpar a Felipe Calderón.
Dato perturbador: también en Nuevo León, tres jóvenes fueron levantados: Sebastián Odriozola Canales, sobrino del ex gobernador panista Fernando Canales Clariond, y Bernardo Garza Fernández, sobrino a su vez del alcalde, también panista, de San Pedro Garza García, Mauricio Fernández Garza (el de sus polémicas, por videntes, “relaciones peligrosas”), y con ellos otro joven, David Villarreal Fernández, ex supervisor de Alcoholes de Monterrey. Los primeros fueron liberados por sus captores, pero el cadáver del tercero fue hallado en el río Santa Catarina con la cabeza cubierta de cinta y una bolsa plástica, las manos atadas y varios balazos.
Fernández Garza opinó que las muertes del ex diputado y Villarreal “son ejecuciones, no secuestros”, porque en ninguno de los casos se solicitó rescate.
Ayer, en Nezahualcóyotl, fue apuñalado un diputado del PRI (el viernes había sido asesinado uno más en Ciudad Obregón) y la semana pasada en Hermosillo, también Sonora, un niño de nueve años llevó a la escuela una pistola. En su casa, la policía aseguró una escuadra, y una partida militar descubrió un fusil AR-15 más todo esto: 13 mil cartuchos, 96 cargadores, 13 armas cortas, siete largas, 76 radios portátiles, tres bases de radio, 56 cargadores de radio, cuatro chalecos antibalas, seis placas para chalecos, 10 fornituras, siete cinturones, 18 portafusiles, tres porta cargadores, unos binoculares, una fuente de poder, un escáner de radiofrecuencias, dos máquinas contadoras de dinero, cinco casacas, 14 pantalones, cinco gorras, tres hombreras, cuatro playeras, 23 pares de botas militares, una pick up con placas de Arizona y otro AR-15, una Commander blindada con un tercer AR-15, más una Navigator sin placas, pero con otra pistola del mismo calibre (5.7×28) que la que portaba el chamaco.
El jueves, en Sinaloa fue capturado un adolescente (16 años) relacionado con al menos 50 ejecuciones. Un día después, en un puente de Ciudad Victoria fueron encontrados nueve cuerpos y otros siete, también en Tamaulipas, en San Fernando.
El 15 aparecieron los cadáveres de dos hombres en Atotonilco, Jalisco, y ayer en Guadalajara, atados con sogas y cadenas, los cuerpos de 17 más. Lo fácil, pero extremadamente idiota, es culpar de esta guerra a Felipe Calderón.

Trascendió
Trascendió
 
:Que junto con la Comisión Nacional Anticorrupción, el equipo de transición de Enrique Peña Nieto alista una serie de ajustes a la estructura de la administración pública federal.
Resalta la creación de la Secretaría de Recursos Hidráulicos que sustituirá a la Comisión Nacional del Agua, con el fin de elevar al más alto rango de prioridad las políticas públicas en esa materia.
:Que si no han cambiado los usos y costumbres en el Ejército, el general Moisés Augusto García Ochoa se perfiló ayer como la carta fuerte para secretario de la Defensa Nacional en el próximo gobierno de Peña.
Y es que en los últimos sexenios la titularidad de esa institución ha recaído en el divisionario que comanda el desfile militar del 16 de septiembre en el último año de ejercicio del presidente saliente.
:Que a dos meses y medio de concluir su gestión y aunque piensa que hay todavía mucho por hacer y consolidar, Felipe Calderón afirma que se ha esforzado al máximo y se siente orgulloso de sus logros.
Al menos eso cuenta su ex secretario particular, Luis Felipe Bravo Mena, quien está convencido de que la llegada en dos ocasiones del PAN a la Presidencia de la República quedará en la historia como un momento en que la democracia en México se hizo realidad.
:Que muy relajados tomaron los asistentes a la ceremonia por el 202 aniversario de la Independencia el último resbalón, quizá, de Felipe Calderón.
Y es que al comenzar su discurso confundió el cargo de Ernesto Cordero y lo presentó como presidente de la Mesa Directiva “de la Cámara de Diputados”, lo que provocó la risa del priista Jesús Murillo Karam, del senador Cordero y del propio Presidente.
:Que en la Corte ya se mencionan los nombres de quienes pueden suceder a los ministros Guillermo Ortiz Mayagoitia y Salvador Aguirre Anguiano, que este año pasarán a retiro.
Una de las vacantes puede recaer en la magistrada electoral María del Carmen Alanís o en la directora de la División de Estudios Jurídicos del CIDE, Ana Laura Magaloni.
Para la otra terna se menciona a Héctor Félix Fix Fierro, director del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, y a los consejeros de la Judicatura Federal Juan Carlos Cruz Razo y César Esquinca Muñoz.

Día con día
Consejos pospresidenciales
Héctor Aguilar Camín
 
Un presidente en su último año de gobierno citó a conversar al colaborador cercano de uno de sus antecesores.
Luego de hablar un rato de la situación política, el presidente abrió sus cartas y dijo al viejo colaborador presidencial:
“Te invité en realidad para que me hables de cómo es esto de dejar la Presidencia.”
El viejo colaborador presidencial le respondió:
“La Presidencia no sé, porque no fui presidente. Pero lo que me consta es que el día que yo dejé la oficina de la Presidencia, no había nadie esperándome afuera”.
Insistió el presidente en saber más, y el antiguo colaborador presidencial le dijo que en su opinión un buen ex presidente debía hacer dos cosas: olvidar el teléfono rojo y dejar de oír a sus ex colaboradores.
El teléfono rojo es el de la red presidencial mediante el cual el presidente no tiene sino que levantar el auricular para que del otro lado responda un solícito secretario dispuesto a recibir instrucciones.
Nada puede fastidiar tanto la relación del presidente saliente con el entrante, dijo el viejo colaborador, como el síndrome del teléfono rojo. Queriendo decir con esto que el poder se acaba y todo intento de prolongarlo tiende a ser catastrófico para quien lo intenta.
El segundo punto se refería puntualmente a que los ex presidentes no deben escuchar de más las quejas y alarmas de sus colaboradores cuando ya no están en el poder.
El que más y el que menos, todos los miembros del gabinete saliente son escudriñados a fondo por los entrantes, en busca de hoyos negros. Durante un lapso, todos están bajo un escrutinio severo y adversario. Algunos con razón, todos por estricta lógica política y administrativa.
Hay que escuchar poco o nada a ex colaboradores que, sabiéndose investigados por sus sucesores, vienen a decir al ex presidente: “Nos están persiguiendo”.
Primero, porque no los están persiguiendo por consigna, sino revisándolos por rutina. Segundo, porque están investigando al ex colaborador, no al ex presidente. Tercero, porque un rato de mala prensa inducida por los nuevos gobernantes es consustancial al cambio de gobierno.
Confundir todo eso con un pleito político del presidente entrante contra el ex presidente, o con una persecución, y salir a defenderse a campo abierto de golpes que no vienen dirigidos realmente a él, puede ser tan catastrófico para un ex presidente como no quitarse de la cabeza el teléfono rojo de la red.

Interludio
¿Qué tan malo ha sido Calderón?
Román Revueltas Retes
 
El Presidente de México acaba de celebrar la última ceremonia de El Grito de su sexenio y la gente ha visto lo que ha querido ver en las pantallas de la televisión: un líder desgastado, un gran mandatario, un personaje disminuido, un tipo en paz consigo mismo, un hombre acompañado por una primera dama ejemplar (que algunos, inclusive, hubieran deseado que se lanzara de candidata presidencial), un pésimo gestor de la cosa pública, en fin, cada quien ha respondido de manera perfectamente personal a las mismas imágenes y cada quien ha creído advertir señales particulares que, contrastadas posteriormente, resultan tan contrapuestas como reveladoras de los irremediables enfrentamientos que vive nuestra sociedad.
En MILENIO Diario no hicimos la que hubiera sido la encuesta más original, aparte de exótica, de las pasadas elecciones: una en la que se preguntara a la gente si votaría por Calderón en caso de que la reelección fuera posible en nuestro sistema político. La cuestión no es enteramente ociosa porque, con perdón, conozco mucha gente que dice, abiertamente, que le hubiera otorgado un nuevo mandato. Y, de todas maneras, la comparación de los porcentajes obtenidos por él y los demás candidatos hubiera sido un ejercicio interesantísimo.
Hoy día, los presidentes de México afrontan adversidades que sus antecesores jamás conocieron: críticas feroces, descalificaciones groseras, embestidas de adversarios desleales, oposiciones declaradas, etcétera, etcétera. Calderón va de salida y ya hizo lo que tenía que hacer. A quien le toca ahora conllevar su correspondiente (y creciente) cuota de invectivas es a Peña Nieto. No creo errar mucho si digo que al actual Presidente de México lo vi… jovialmente aliviado.

Juegos de Poder
Calderón pone a prueba a Peña
Leo Zuckermann
EXCÉLSIOR

La política mexicana pasa por una situación rarísima. Resulta que el Presidente que está a punto de salir ha enviado dos iniciativas preferentes al Congreso, iniciativas que pueden determinar, en mucho, el destino del Presidente que llegará. Hay tres elementos en esta rareza política. Primero, un Ejecutivo que ya se va, cuyo partido perdió la elección, pero que está definiendo la agenda legislativa del país a unos cuantos días de dejar el poder. Segundo, una nueva Legislatura que apenas está tomando posesión, que ni siquiera ha conformado las comisiones legislativas, pero que, en 30 días, deberá dictaminar y votar dos reformas enviadas por el Ejecutivo que está a punto de irse. Tercero, hay un nuevo Ejecutivo que no ha tomado posesión por lo que no ha recibido formalmente los garrotes y zanahorias para negociar vis-à-vis con el Congreso entrante. Es una situación absurda. Lo lógico sería que el nuevo Presidente entrara al mismo tiempo que el nuevo Congreso para evitar que un gobierno saliente pusiera en jaque al entrante. Porque me queda claro que el presidente Calderón, al haber enviado una nueva reforma en materia laboral, está poniendo a prueba al presidente electo Peña Nieto, con el potencial de propinarle un duro golpe aun antes de tomar posesión. ¿Por qué?
Recordemos la historia de la reforma laboral. El año pasado, el PAN metió una iniciativa muy completa para cambiar una Ley Federal del Trabajo anacrónica. El PRI, por su parte, presentó una alternativa menos ambiciosa, anunciando que la del gobierno panista no pasaría. El PAN luego anunció que estaba dispuesto a apoyar la iniciativa deslavada del PRI. Pero los priistas, por increíble que parezca, rechazaron la oferta: no quisieron aprobar su propia reforma laboral. A la postre resultó una jugada magistral de los panistas: evidenciaron que el PRI, por más que diga que está a favor de reformas modernizadoras, a la hora de la verdad no las pasa, ya sea por cálculo político o porque no quiere afectar los intereses de ciertos grupos asociados a este partido, en este caso los sindicatos del Congreso del Trabajo.
El PRI ganó las elecciones y ahora será gobierno. Pero, como ha sucedido en el pasado, el nuevo Presidente no tendrá mayoría en el Congreso. Necesitará del apoyo de otros partidos. En este momento sería una magnífica oportunidad para que el PRI aceptara la oferta del PAN de pasar la reforma laboral priista. Pero ahora resulta que los panistas quieren una más completa, casi idéntica a la que habían presentado el año pasado. Para tal efecto, el presidente Calderón, que ya se va, ha utilizado una de sus iniciativas preferentes. Esto pone a prueba qué tanto quiere el PRI, en serio, reformas para mejorar la competitividad económica del país. ¿Son puras promesas o Peña sí quiere una agenda modernizadora?
Por lo pronto, los sindicatos afiliados al PRI ya dijeron que están en contra de la iniciativa preferente de reforma laboral enviada por Calderón. Es lógico: afecta sus intereses, sobre todo de los líderes sindicales. ¿Podrá Peña, quien aún no toma posesión, convencerlos de sacar adelante una reforma de este tipo? Hace unos meses, cuando entrevistamos a Peña, le preguntamos cómo podría pasar reformas que afectaban los intereses de su coalición electoral (sindicatos o gobernadores, por ejemplo). Nos dijo que podría porque precisamente los tendría adentro, lo cual facilitaría la negociación con ellos. El argumento tiene méritos y llegó el tiempo de demostrarlo.
En los próximos días, la Cámara de Diputados deberá dictaminar y votar la reforma laboral enviada por Calderón. Hay tres opciones. Primero, que salga una reforma de buen tamaño y se mande la señal de que el Presidente entrante sí tiene el poder y la voluntad para transformar económicamente a México. Sería un gran triunfo para Peña aun antes de tomar posesión. La segunda alternativa es que la reforma se atore de nuevo en el estira y afloje entre un PAN modernizador y un PRI conservador. A diferencia de la opción anterior, esta sería una gran derrota para Peña: quedaría claro que no pudo lidiar con los poderosos intereses de grupos dentro del PRI, que su agenda modernizadora eran promesas vacuas de campaña.
La tercera opción es que salga algún tipo de reforma laboral para que el PRI pueda salvar algo de cara argumentando que “sí se pudo”. En este caso habrá que ver cuántos cambios sustanciales tiene la reforma para evaluar qué tanto Peña pudo enfrentarse a los poderosos intereses sindicales dentro y fuera del PRI. Cualquiera que sea el desenlace, al haber enviado una reforma laboral como iniciativa preferente, Calderón puso a prueba a Peña. Con mucho colmillo político, el Presidente que ya se va le envió una “papa caliente” al Presidente que llega. De cómo maniobre en este tema, aun sin tomar posesión, determinará qué tan bien o qué tan mal comenzará el próximo sexenio. Un sexenio donde se nos prometió que habría reformas para acelerar el crecimiento económico del país.

Razones
La gente no se equivoca
Jorge Fernández Menéndez
EXCÉLSIOR

Viendo a nuestro pueblo, hay días en los que existen razones para ser optimistas: el de ayer fue uno de ellos.
El desfile militar de ayer fue uno de los mejores que ha habido en los últimos años. Muchas cosas llamaron la atención: sobre todo en los tres últimos años, los equipos con los que se han renovado las Fuerzas Armadas y la Policía Federal ponen de manifiesto una real modernización de las mismas. A la tecnología y los equipos se suma un capital humano que, por la conformación de las unidades que desfilaron ayer, ponen de manifiesto que se ha invertido mucho en ellos, sobre todo en dos ámbitos: la especialización, particularmente en el caso de cuerpos de élite, y en la notable presencia de mujeres: nunca había visto tantas mujeres y en posiciones destacadas en nuestras fuerzas federales de seguridad. No sorprende que el Ejército, la Marina y la Fuerza Aérea tengan ese despliegue, esos equipos y esa especialización, pero me llamó profundamente la atención la forma en la que se ha consolidado en esos ámbitos la Policía Federal, que por tercer año consecutivo participó en el desfile y fue recibida con singular calidez.
Pero lo más importante, lo que siempre es notable, pero ayer mucho más, es el entusiasmo de la gente por presenciar el recorrido de las Fuerzas Armadas, saludar a sus integrantes, tomarse fotos y ser parte de esta celebración.
Vi el desfile desde las gradas y llegué muy temprano al centro de la ciudad: como siempre, las calles ya estaban ocupadas, pese al frío matutino, por familias completas que habían guardado su lugar desde la noche anterior. No estamos hablando de invitados o de familiares de los militares y policías que participaron (unos 15 mil en total), sino de gente de la calle, muchos de ellos humildes, trabajadores, que decidieron pasar su fiesta patria participando de un desfile de un cuerpo armado con el que (y esa es una diferencia notable de nuestras Fuerzas Armadas con la de muchas otras naciones latinoamericanas) la gente se siente plenamente identificada, un fenómeno que no se suele ver en esta parte del mundo.
Todo esto es todavía más importante porque estos seis años de lucha contra la delincuencia organizada, por supuesto que han generado costos en los cuerpos militares. Es evidente que las han expuesto a desafíos de otro tipo, que van desde los casos de penetración de la delincuencia en sus filas hasta abusos que fueron cometidos por militares o policías federales.
Pero el hecho es que también, ante el despliegue de miles de elementos en todo el país, cumpliendo en muchas ocasiones funciones que no son necesariamente para las que fueron preparados originalmente, esos casos  de abusos o corrupción son infinitamente menores. Y la gente así lo percibe, porque mantiene su confianza en esas instituciones y las sigue percibiendo como lo que son: en muy buena medida la base en la que se sostienen muchas otras.
No es un tema menor en un país que está sufriendo una violencia inédita desde los tiempos revolucionarios; una violencia que, además, han desatado bandas armadas que hacen de esas instituciones su principal enemigo. Pero, observando el desfile de ayer, escuchando y viendo el apoyo de la gente a sus Fuerzas Armadas, analizando la enorme capacidad operativa y material exhibidas, no se puede comprender cómo en ciertos ámbitos se puede decir que estamos en una situación en la cual el Estado está siendo rebasado por los grupos criminales.
Es verdad que la violencia se ha extendido a muchos lugares del país. Es verdad también que en esa lógica la gente siente la presión de esos mismos grupos criminales que roban, secuestran, extorsionan y matan. Pero no hay comparación posible: puede ser que la detención de El Molca, este personaje mostrado días atrás y jefe del llamado cártel de la Resistencia, o la caída de El Coss, hayan provocado la muerte de 17 personas, por ejemplo, ayer, en la frontera de Jalisco y Michoacán. Pero cuando se escucha hablar a esos personajes, cuando se los ve erosionados mental y físicamente por sus abusos, cuando se comprueba lo primitivo de sus razonamientos, no hay comparación posible: muchos de ellos son brutales, son desalmados, están sólo en una lógica de violencia y de enfrentamientos internos sin sentido racional, pero no pueden desafiar al Estado y a la sociedad mexicana, que son los que vimos ayer, los mismos que en demasiadas ocasiones perdemos de vista en la vorágine de los acontecimientos y de la violencia.
Viendo a nuestra gente, hay días en los que existen razones para ser optimistas: el de ayer fue uno de ellos.

Frentes Políticos
Frentes Políticos

EXCÉLSIOR

I.Al empezar la elección de delegados al Congreso Nacional del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), el ex candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador, aceptó que el triunfo del Presidente electo, Enrique Peña Nieto, “dolió”, pero sabe superar las caídas. Luego de ser ovacionado a su llegada a una casa particular en la colonia Copilco el Alto, pidió a los presentes seguir adelante. “No nos desanimemos, esto es un batallar diario, se avanza, se tiene que resistir, hay caídas, nos levantamos, y así hasta la victoria final”, puntualizó. Por supuesto, no quita el dedo del renglón: “Nos dolió mucho este nuevo fraude”, admitió.
II.“Debemos pensar por el bien de México, es momento de hacernos a un lado en las visiones partidistas y concretarnos en la nación, que por siempre estará por encima de los partidos políticos”, manifestó el ex presidente Vicente Fox. Sin ocultar que hablaba de Andrés López Obrador, quien el 9 de septiembre anunció la intención de formar un nuevo partido político, Fox comentó que “ya no puede seguir afectando al país con la incertidumbre. Que haga su camino en el rumbo que quiera, pero debe dejar al país que avance y progrese porque ya mucho lo ha perjudicado”, aseveró el ex gobernante.
III.Enrique Peña Nieto afirmó a la revista brasileña Época que el libre comercio es el camino para América Latina, región que será objeto de su primera gira desde los comicios de julio pasado. “El libre comercio, lejos del proteccionismo, es el camino que debemos tomar para hacer de América Latina un actor pujante en la economía mundial”, declaró el Presidente electo, quien viajará a Guatemala, Colombia, Brasil, Chile, Argentina y Perú. Además, piensa en Brasil como un “socio indispensable en América Latina y un interlocutor sin parámetros en el hemisferio”. Trabajo de fondo para consolidar su administración aun antes de empezar.
IV.“Sin reformas no avanzaremos y el país permanecerá en la mediocridad de los últimos años en materia de crecimiento, empleo y seguridad pública”, dijo Manlio Fabio Beltrones, jefe de los priistas en San Lázaro, durante un encuentro con integrantes de la Liga de Economistas Revolucionarios. “Se trata de superar en el lapso más breve el bajísimo nivel de crecimiento económico que ha prevalecido en los últimos 12 años y que ha sido menor al dos por ciento”, comentó. “El reto es enorme, no se logrará enfrentar con aspirinas y paliativos, sino con cambios de fondo provistos por las reformas”, afirmó.
V.Al menos 17 cadáveres aparecieron en la carretera Guadalajara-Morelia. Policías del municipio de Tizapán el Alto encontraron los cuerpos con heridas con arma de fuego, atados con sogas y cadenas. La Procuraduría de Jalisco, por supuesto, se lava las manos y afirma que podrían haber sido asesinados en Michoacán y abandonados por un grupo criminal aún no identificado. Los cuerpos estaban tirados en una finca en una zona de Jalisco cercana a Michoacán, explicó el fiscal Tomás Coronado Olmos. Alguien, está claro, dejó de hacer su  tarea. ¿Cómo le habrá ido de festejos a Emilio González, el gobernador jalisciense? ¿Amaneció con cruda?
VI.La PGR, a cargo de Marisela Morales, a través de estudios mecánicos, fotográficos y de huellas, estableció que los policías federales en el paraje de Tres Marías no sólo se excedieron en el uso de la fuerza, sino que se analiza el intento de homicidio como causa en su actuación. Los policías que participaron en un ataque a dos agentes estadunidenses, no sólo hicieron uso excesivo de la fuerza, sino que faltaron a todos los códigos de profesionalización  y capacitación que marcan los protocolos. Tienen el agua hasta el cuello; mejor que confiesen quién los mandó.

Ventana
El último grito
José Cárdenas
EXCÉLSIOR

El Presidente de la República ha dejado de ser protagonista de la agenda nacional. El que fija el rumbo del país hacia un nuevo destino es otro…
Mientras Felipe Calderón pega el último grito —bajo torrencial y significativo chubasco—, Enrique Peña Nieto se instala en el mullido sillón del poder.
Conforme se acerca el 1 de diciembre (faltan 75 días), el que entra crece y el que sale, desvanece.
Felipe Calderón nos quedó a deber: incumplió su promesa del empleo y mejores oportunidades —quedó corto con casi tres millones de nuevas plazas laborales, sin contar siete millones 200 mil ninis—. Tampoco logró el ansiado pacto nacional: el cambio democrático terminó en quimera… también el bienestar que auguraba la alternancia.
Gastó su capital político en combatir a los adversarios del régimen con radical obsesión. En materia de seguridad, si estábamos mal, acabamos peor: quedamos a nada del abismo.
En la última arenga patriótica desde el balcón central de Palacio, además del repetido ¡Viva México!, el Presidente de la República también hubiera podido gritar: ¡Vivan los 60 mil Muertos! —contando a los 17 de Tizapán, Jalisco y tres de Ciudad Hidalgo, Michoacán, apenas ayer—.
Mientras Calderón va de salida y cumple con actos patrióticos, aunque le llueva, y más escalas en su gira internacional del adiós, Peña Nieto pone en marcha el pregobierno, paso previo al PRI-gobierno —como apuntó el periodista Rafael Cardona—.
Peña Nieto se reúne con el Gabinete de Seguridad Nacional, come con gobernadores panistas, —tal vez también con los perredistas—, manda iniciativas al Congreso… y una lluvia de mensajes para quienes los quieran escuchar.
Luis Videgaray compromete como prioritarias la reforma fiscal y una nueva ley de transparencia; Miguel Ángel Osorio habla de llevar el tema de seguridad de regreso a Gobernación (como en tiempos de Ernesto Zedillo); Rosario Robles promete que los programas sociales dejarán de ser asistencialistas; Alfonso Navarrete Prida asegura que la reforma laboral de Calderón no es la reforma de Peña; Ildefonso Guajardo vislumbra una nueva política económica que contemple una reingeniería total de los instrumentos financieros de la Secretaría de Economía; Emilio Lozoya Austin, de recuperar el liderazgo internacional perdido en los regímenes panistas (aunque los colmillos retorcidos de los presidentes de El Salvador y Nicaragua hayan bautizado al novato gestor diplomático, reventándole la cumbre Centroamericana programada para este lunes)…
El Presidente de la República ha dejado de ser protagonista de la agenda nacional. El autor que fija el rumbo del país hacia un nuevo destino es otro… “Ya no puede haber tiempos perdidos”, sentencia el presidente de la Cámara de Diputados, Jesús Murillo Karam.
MONJE LOCO: Al parecer la actitud de Andrés Manuel ha pasado de la política a la tanatología aplicada a la política. Su declaración más reciente, en torno del fraude electoral y la preparación de su nuevo partido, exhibe un proceso de aceptación y asimilación de la pérdida inexorable. Si la tanatología enseña a conocer, reconocer y asimilar como inevitable la muerte cercana; decir “el fraude me ha dolido mucho” es una forma de ir procesando la pérdida y el dolor mismo. Andrés Manuel por fin ha reconocido la derrota ante sus fieles. En su proceso de sanación ha dado un salto para asumir la realidad que antes negaba. La sanación —dirá alguien— también es revolución. PUNTO Y APARTE: Fatal se vieron las dos grandes televisoras que mancharon la noche mexicana al cortar la transmisión del Grito para dar paso al espectáculo de las peleas de box en Las Vegas. El fervor patrio, “en vivo”, sucumbió ante el favor pagado de una transmisión diferida. La “telecracia” se impuso (otra vez) a la idiosincrasia.

Jaque Mate
Zedillo y Acteal

Sergio Sarmiento
ZOCALO SALTILLO

No estoy de acuerdo en que se conceda inmunidad al ex presidente Ernesto Zedillo por la matanza de Acteal: todas las personas debemos ser iguales ante la ley. Rechazo que se le procese en los Estados Unidos, aun en un juicio civil, porque es inaceptable esa jurisdicción universal que pretenden las cortes estadounidenses y que le niegan a los demás tribunales del mundo. En el fondo del asunto, sin embargo, no he visto ningún indicio de que Zedillo pudiera ser siquiera remotamente responsable por crímenes de guerra o de lesa humanidad por la matanza de Acteal.
La demanda de Connecticut es extraña porque no hay indicación de que haya sido presentada por las víctimas de la matanza del 22 de diciembre de 1997. Diez supuestas víctimas –que pidieron permanecer en el anonimato por “miedo a represalias”– promovieron una demanda civil y no penal en la que buscaban no un castigo corporal, sino 50 millones de dólares en resarcimiento por la matanza. Las verdaderas víctimas, que pertenecen al llamado grupo de Las Abejas, han dicho que no son parte de ese proceso porque lo que quieren es justicia y no dinero a cambio de sus familiares muertos.
El ex presidente Zedillo piensa que su predecesor, Carlos Salinas de Gortari, es la verdadera fuerza detrás de la demanda. Salinas responde que no tiene nada que ver y apunta que la demanda afirma que la matanza fue parte de un plan genocida montado por el Gobierno en enero de 1994, lo cual lo convertiría a él en el verdadero arquitecto y a Zedillo en simple brazo ejecutor. Quienquiera que conozca las diferencias entre los dos ex mandatarios, tanto por la devaluación de 1994 como por el encarcelamiento de Raúl Salinas, se reirá de esta supuesta jugada de tres bandas en que Zedillo habría sido un obediente títere de Salinas. El supuesto plan genocida tendría que haber contado con la participación de miles de funcionarios y militares sin que ninguno lo confesara en 15 años.

En realidad la matanza fue producto de una ausencia y no de una intervención del Estado mexicano. El Gobierno mexicano creó un vacío de poder al dejar la zona en manos del Ejército Zapatista de Liberación Nacional a partir de 1994. El EZLN declaró en 1996 la creación de un “municipio autónomo” en Polhó, dentro del municipio de San Pedro Chenalhó, que se regiría por “usos y costumbres”. Las nuevas autoridades promulgaron “leyes” y tomaron propiedades y “expropiaron”, en particular, una mina de arena que era la única fuente no agrícola de actividad económica.
Muchos indígenas afectados se negaron a aceptar estas medidas. Se les llamaba “priístas”, no porque fueran miembros del PRI, sino porque mantenían su lealtad a las autoridades municipales de Chenalhó. Esta situación se tradujo en un conflicto. De enero a julio de 1997 hubo 22 asesinatos registrados oficialmente en la zona tanto de un bando como del otro. La “batalla de Acteal”, el 22 de diciembre de 1997, fue la culminación de esa oleada de violencia.

Decenas de indígenas fueron detenidos por su participación en la matanza. Algunos parecían tener responsabilidad, pero muchos otros fueron procesados simplemente por ser “priístas” y haber sido señalados por sus rivales zapatistas. No había en realidad pruebas contra ellos. La Suprema Corte de Justicia los dejó por eso en libertad en 2009, si bien las autoridades no les permitieron regresar a sus tierras por temor a que estallara nuevamente el conflicto con los zapatistas.
No hay en lo ocurrido en Acteal ninguna indicación de crímenes de guerra o de lesa humanidad. Pero sí hay una lección sobre las consecuencias de que el Estado deje un vacío de poder.
NORMA 29
Hoy empezará la Suprema Corte de Justicia a discutir la Norma 29 del Distrito Federal, la cual condena a los pobres a pagar precios más altos al prohibir el establecimiento de supermercados o tiendas de conveniencia en zonas populares.

La reforma que no se ve

Raymundo Riva Palacio
ZOCALO SALTILLO

Cuando Enrique Peña Nieto era candidato presidencial, los empresarios le pidieron una Secretaría de Pesca, y los rectores una Secretaría de Educación Superior. Algunos miembros de su equipo soñaron con una Secretaría del Interior que fusionara a Gobernación con Seguridad Pública Federal, y desaparecer Reforma Agraria y Energía.
Imaginaban a Turismo como mera subsecretaría, y al IMSS y al ISSSTE bajo una sola cabeza. Algunas propuestas fueron descartadas de inmediato y otras quedaron bajo análisis. No hay decisión final sobre qué nace y qué muere, pero en camino viene la primera gran reforma a la administración pública desde el gobierno de Miguel de la Madrid.
En la cocina está un nuevo diseño de un gabinete que se ajuste a las realidades del país, pero qué y cómo se hará dependerá del diagnóstico que presente su equipo de transición, que tiene 12 semanas para revisar los programas y los avances en el gobierno de Felipe Calderón, y hacer sus recomendaciones al presidente electo. Hasta entonces, Peña Nieto, decidirá con qué andamiaje institucional arrancará su gobierno. No obstante, ya hay un primer esbozo de lo que se busca, perfilado en la arquitectura del equipo de transición que encabezan Luis Videgaray, ex coordinador de la campaña, responsable de la Transición Gubernamental, y Miguel Ángel Osorio Chong, secretario de Organización del PRI, de Política y Seguridad.

Videgaray construirá desde su espacio lo que se espera sea la nueva Secretaría de la Presidencia, que existió como tal hasta el gobierno de Luis Echeverría, y que se transformó en secretaría de Programación y Presupuesto en el de José López Portillo. Esta Secretaría haría innecesaria la creación del cargo de jefe de Gabinete –sueño de muchos- y, al mismo tiempo, trazaría la ruta para un gobierno más eficiente y de resultados, que es lo como quiere Peña Nieto que lo midan. Tendría bajo su cargo los egresos, retirando esa tarea de la Secretaría de Hacienda, que la absorbió cuando desapareció en el gobierno de Ernesto Zedillo, tras haber aportado los últimos tres presidentes que tuvo el PRI antes de Peña Nieto.
Osorio Chong, con el mandato de establecer las relaciones políticas con las cámaras y los partidos políticos, y llevar las negociaciones con la voz de Peña Nieto, está haciendo de facto el trabajo de un secretario de Gobernación, y analizando cómo devolverle la fuerza –para disuasión- de la que la despojaron los gobiernos panistas. En este rediseño se encuentra la duda de si varios de esos instrumentos se quitan a la Secretaría de Seguridad Pública Federal, sin tenerse claro cuáles de ellos –incluido su impresionante aparato de inteligencia-, pasarían a ser manejados por un político y no por un técnico, como sucede hoy en día.

El equipo de transición aportó algunas claves adicionales en el nuevo armado institucional. El más claro es Gerardo Ruiz Esparza, quien fue secretario de Obras durante el gobierno de Peña Nieto en el estado de México, y que se perfila para ocupar la cartera de la nueva Secretaría de Infraestructura, que resultará de la partición de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, que llegó al máximo de su capacidad al integrar dos áreas que no pueden seguir juntas. La otra Secretaría, de  Telecomunicaciones, aún no tiene destinatario.
En la Secretaría de Hacienda hay algunos indicios de qué es lo que se está pensando. Para el enlace con Hacienda en el equipo de transición se designó a Fernando Galindo, que fue asesor de Videgaray en la Comisión de Presupuesto en la Cámara de Diputados, y que pese a su calidad técnica es de tan bajo perfil que se puede argumentar que el actual titular, José Antonio Meade, repetirá en el cargo, al no parecer haber nada que preocupe a Peña Nieto en esa secretaría, comenzando por su cabeza.
Menos aún quiénes encabezarán las carteras en el gabinete de Peña Nieto. “No hay nada seguro todavía”, dijo un miembro del equipo de transición. “Se tiene que revisar en esta semanas todo lo que hay para hacer los diagnósticos y hacer las propuestas”. Sólo entonces se habrá decidido si hay o no, cómo y en dónde, un nuevo andamiaje de gobierno.

Itinerario Político
Borracho y cobarde… ¿qué sigue?
Ricardo Alemán
EL UNIVERSAL

Durante casi todo el sexenio, el presidente Felipe Calderón debió cargar el “sambenito” de que era algo así como un “borrachín”.
Los adversarios políticos de Calderón, sus enemigos y malquerientes, usaron a placer la difamación y abusaron de su efecto destructivo contra el Presidente, hasta niveles de irresponsabilidad, como fue el caso de la señora Carmen Aristegui –entre otros–, que gustan de la victimización y del martirologio como herramientas dizque periodísticas.
Hoy sabemos que el supuesto alcoholismo de Felipe Calderón fue un grosero invento, vengativo y al calor de la contienda presidencial de 2006 y que, sin embargo, acompañó para mal al Presidente a lo largo de todo o casi todo su sexenio. Y fue tal el efecto destructor de la calumnia que –a pesar de que el inventor de que Calderón era alcohólico, aclaró el engaño–, no son pocos los que siguen creyendo la difamación.
Y viene a cuento, porque toda la semana anterior fue tema en los comederos políticos, una carta personal que habría enviado al presidente Calderón el senador Javier Corral –casualmente vinculado con quienes usaron políticamente el escándalo del alcoholismo de Calderón–, en la que el reputado panista de Chihuahua hace suya una supuesta acusación del Presidente –que habría llamado “cobarde” a Corral–, y responde no como un político, no como un senador y menos como un aspirante a presidir el PAN. Pero vamos por partes.
No es nuevo que las políticas de telecomunicaciones adoptadas por el presidente Calderón han provocado un choque frontal con Javier Corral, a la sazón uno de los más feroces críticos del Presidente en ese tema.
El pasado 28 de agosto, Calderón se reunió con senadores del PAN, entre los que estaba invitado Javier Corral quien, sin embargo, no asistió. Senadores consultados confirmaron que, en efecto, uno de los temas a tratar en el encuentro fue el de las telecomunicaciones. No queda claro si el presidente se refirió a la inasistencia de Corral como una “cobardía”; o si dijo que “no tiene el valor” de encarar al Presidente.
Lo cierto es que el senador Corral asumió la queja presidencial como eso, como el señalamiento de que su inasistencia era “una cobardía”. Y a partir de esa versión, el senador quiso tejer una respuesta que –por donde se le quiera ver–, resulta intolerable. ¿Por qué?
Primero, porque un político de la estatura de Javier Corral, no deja huellas de su intercambio epistolar con el jefe de las instituciones salvo que –claro–, quiera evidencias de manera pública que “tiene las agallas” para insultar al Presidente, como finalmente lo insulta.
Segundo, porque es lamentable el espectáculo que ofrece el senador del PAN por Chihuahua, ya que abona no al desprestigio de Felipe Calderón –al que han llamado de todo; espurio, ilegitimo, ladrón, asesino, alcohólico, enano, entre muchas ofensas–, sino al descrédito de los políticos del PAN; los supuestos apóstoles de la democracia que, ya en el poder, son incapaces de resolver sus diferencias internas.

Tercero, porque en rigor, el senador Corral incurre en todo o casi todo aquello que critica de Felipe Calderón. Pero, sobre todo, porque olvida que la investidura presidencial no le pertenece a Felipe Calderón, como tampoco es propiedad del PAN y menos es un activo que pueda ser enlodado por un legislador, por senador que sea, por panista que resulte.

Cuarto, porque la investidura presidencial es un activo de los mandantes; los electores que mayoritariamente contrataron a Calderón par encomendarle el Ejecutivo. Y son ellos, los mandantes, ante quienes Calderón deberá rendir cuentas. Ante los mismos electores a los que deberá rendir cuentas el senador Corral. Y es que el presidente Calderón no debe explicar a un senador y menos a un panista si son buenas o malas tales decisiones. Esa explicación la debe a los ciudadanos quienes, por cierto, ya sancionaron a Calderón y al PAN.
Quinto, porque en tanto panista, si Corral tiene asuntos partidistas que resolver –diferencias con el panista Calderón–, debe dirimirlas intramuros del PAN. Si tiene diferencias personales, las tiene que resolver en el terreno personal. Se equivoca el senador cuando cree que su agenda es la de todos los mexicanos.
Y sexto, porque en tanto senador de la República, si Javier Corral tiene que hacer un reclamo formal o legal a las políticas emprendidas por el presidente Calderón en materia de telecomunicaciones –sean buenas, malas o peores–, tiene a la mano las instancias legales para ello. Como pocos, Corral sabe que los “tribunales mediáticos” no sirven para castigar a los malos gobernantes, políticos o legisladores.

Campos Elíseos
Se cumplen 202 años de nuestra Independencia

Katia D’Artigues
EL UNIVERSAL

Lunes 17 y martes 18
El jefe de gobierno capitalino, Marcelo Ebrard, presenta su último Informe de Gobierno ante la Asamblea Legislativa del DF (que acaba de iniciar trabajos). Más que un informe anual, seguramente será un amplio corte de caja sobre su gestión, iniciada en el 2006, en la cual se aprobaron acciones como el matrimonio entre personas del mismo sexo y la despenalización del aborto. Fueron precisamente estas acciones las que colocaron al DF como una “ciudad de vanguardia”, como bien posicionó en el eslogan de la capital.
En materia de infraestructura, la Supervía (con todas sus protestas incluidas), la ampliación del Metrobús o la implementación del programa de Ecobici, entre otras. Pero también hubo algunos pendientes por resolver, como convertir al DF en una ciudad accesible para personas con discapacidad.

Pero ése será el informe ante los legisladores. El martes 18, en el Auditorio Nacional, presentará su Sexto Informe Ciudadano ante cientos de invitados especiales y población en general.

Para cuando deje la Jefatura de Gobierno, en diciembre próximo, ya tendrá una chamba segura y otra en veremos.

Por un lado, será presidente de la Red Global de Ciudades Seguras de la ONU, cargo que le fue conferido apenas hace un par de semanas; por otro iniciará el largo camino que quiere que lo lleve a ser candidato presidencial de todas las izquierdas en el 2018.
¿Será posible que llegue por medio de la unidad entre los partidos de izquierda ahora que Andrés Manuel López Obrador comenzará a hacer su Morena? ¿Qué pasará con el perfil político que llegue a desarrollar Miguel Ángel Mancera como su sucesor en la Jefatura de Gobierno capitalino?

Esta semana
Lunes 17 Aproveche, para algunos es puente. *En San Lázaro, la Comisión de Trabajo se reunirá con la secretaria del Trabajo, Rosalinda Vélez. Analizarán iniciativa de reforma laboral del presidente Calderón. *Enrique Peña Nieto (EPN) inicia su primera gira internacional por Centro y Sudamérica. En Guatemala se entrevistará con el presidente Otto Pérez. Se canceló la reunión con los presidentes de El Salvador, Nicaragua, Honduras, Costa Rica y Panamá.

Martes 18 Un día como éste, pero de 1968, el Ejército entra a CU. *EPN estará en Bogotá, Colombia. Se reunirá con el presidente Juan Manuel Santos. *En el Senado sigue glosa del informe presidencial. Comparecerán titulares de Sedesol, Salud y SEP. *Dentro de los trabajos de la World Press Photo, en el Museo Franz Mayer, el Conapred presenta el libro Escrito sin D. Sugerencias para un periodismo sin etiqueta. *En la Facultad de Economía de la UNAM se instala la Cátedra China-México 2013-2018.

Miércoles 19 Día Nacional de Protección Civil, aniversario de los terremotos de 1985. En el DF se realizará un macrosimulacro. *Cumpleaños del gobernador Javier Duarte. *Peña Nieto estará en Brasil. Se entrevistará con el ex presidente Fernando Henrique Cardoso. *En la sede del IFAI se inaugura la “Novena Semana Nacional de Transparencia: hacia la rendición de cuentas”. Asiste el presidente Calderón. *En EU, el republicano Mitt Romney participa en un foro organizado por Univisión, dirigido a hispanos en busca de su voto.

Jueves 20 En el DF inicia la Conferencia Internacional contra la Delincuencia Organizada Transnacional. Asisten representantes y especialistas de 23 países y de organismos internacionales. *En el Senado, comparecen titulares de Gobernación, SSP y PGR. *¿Festejará estilo Bellagio? Es cumpleaños del gobernador de Zacatecas, Miguel Alonso Reyes. *En Brasilia, la presidenta Dilma Rousseff se reúne con Peña. *Obama participa en el programa de Univisión, dirigido a la comunidad de habla hispana. *En el Museo Memoria y Tolerancia, el Conapred presenta aplicaciones digitales de este organismo para tablets y celulares. *En el DF empieza la Cumbre de la Comunicación. Actitud Positiva por México. A las 11:30 se realiza el panel “¿Cómo hacer competitiva a nivel global la calidad educativa de México?” con el titular de la SEP, la lideresa del SNTE, el rector de la UNAM, y el secretario general de la ANUIES.

Viernes 21 Día Internacional de la Paz. *Se cumple un año de la localización de 35 cuerpos sin vida en Xalapa, Veracruz. *Peña Nieto estará en Chile. Sostendrá un encuentro con empresarios. Luego viaja a Argentina, se reunirá con la presidenta Cristina Fernández. *El gobernador de SLP, Fernando Toranzo, rinde su informe de gobierno.
Sábado 22 Aniversario de la fundación de la UNAM. *Peña Nieto llega a Perú. El lunes se reunirá con el presidente Ollanta Humala. *En Oaxaca se realiza la segunda Asamblea Nacional contra la Imposición.

Cristalazo
El dios de la lluvia
Rafael Cardona
CRÓNICA

Como si el cúmulo de desgracias y contratiempos políticos no hubieran sido suficientes en el más deslucido sexenio guardado en la memoria (cuando suponíamos imbatible el fracaso de José López Portillo y sus lágrimas lastimeras), la última y simbólica noche de cercanía con el pueblo, el “Grito” de la Independencia; el tañido del esquilón de San José y la bandera a todo lienzo tremolada desde el Palacio Nacional, la fiesta se vuelve cascada de incomprensión y ausencia.
El dios de la lluvia, si hemos de jugar a los símbolos, revienta las ollas de cielo en manos de los traviesos “tlaloques”. Retumba el cielo oscuro y se llena la ocasión de lampos y de lluvia. Adiós a la fiesta y la sesión de pólvora mojada.

—No vamos por la lluvia —dijeron  algunos.

—Nos vamos por la lluvia —dijeron quienes habían desafiado la cascada con impermeables de hule y tímidos coros de patriotismo bajo el chaparrón.

Pero si en la pluviosa condición del festejo no intervinieron,  manos humanas, Sí las hubo entre quienes molestaron ostensiblemente con luces láser verdes al Presidente de la República, quien con los labios apretados movía la cabeza con “bending” superior al de  Julio César Chávez Jr.
En otro tiempo los objetos de la protesta habrían sido tomates y verduras, como en los viejos teatros españoles cuando no gustaba la verbena o desafinaba la tonadillera en cualquier otra obra del género chico, y ella o el actor se llevaban la visible reprobación de la verdulería.
Lo preocupante en este caso no es la inocua agresión luminosa –esa fue la Estela de Luz del pueblo ofendido, dijo alguien—, sino la facilidad con la cual los #132 burlaron el supuestamente inviolable cero triple del Estado Mayor Presidencial. Ya en días anteriores se habían enlistado los punteros “láser” entre los objetos prohibidos; las armas de fuego, los cuchillos y navajas; los envases de vidrio, las hebillas, los paraguas y los juegos de pirotécnica, es decir, brujas, palomas y buscapiés; escupidores y luces de Bengala.
Pero si no las hubo de Bengala si las hubo de venganza.
Como inoportunas moscas panteoneras, los rosetones verdes le subían y le bajaban por la cara y el saco al Presidente cuya imponente Banda Presidencial bajo la lluvia era escenario para el chacoteo. Lo mancharon con esa forma lumínica del “grafiti”  grosero y de paso les demostraron a quienes cuidan la seguridad lo feble y relativo de sus procedimientos.

Horas antes de la exitosa protesta luminosa cuya más cercana osadía (recuerda este redactor) se dio cuando tras una manta del Sindicato Mexicano de Electricistas (¿le suena conocido?) apareció un mini terrorista apodado “El Pato”, y lanzó una botella molotov contra el balcón central del Palacio Nacional cuando Miguel de la Madrid presidía un desfile.

Obviamente no atinó al objetivo y la bomba incendiaria se estrelló en uno de los balcones cercanos donde conversaban Ricardo García Sáinz y Alejandro Carrillo Castro, quien  resultó con dolorosas lesiones en los muslos.

La agresión durante “El grito”, sin  peligro mayor,  pero igualmente efectiva como forma de protesta, fue descrita así por Terra:
“Integrantes del Movimiento #YoSoy132, cumplieron su amenaza y durante el grito de Independencia del presidente Felipe Calderón en el Zócalo capitalino, le apuntaron con un láser (acrónimo de (Light Amplification by Stimulated Emission of Radiation). Las protestas de los jóvenes, se enmarcaron en una jornada de lucha que incluyó la toma de las principales casetas de peaje del Distrito Federal, así como un contra grito en el Monumento  a la Revolución.

“Los manifestantes del movimiento #YoSoy132 lograron ingresar al centro de la plancha del Zócalo y posicionarse justo frente al balcón del Palacio Nacional, y pese al gran despliegue de seguridad metieron pancartas, mantas y cartulinas con mensajes de repudio hacia el gobierno de FCH y contra el Presidente electo Enrique Peña Nieto”.

Pero mientras los protestantes hacían de las suyas, en Copilco el Alto se había realizado una asamblea casi tanatológica.

Andrés Manuel, con una actitud de duelo, mencionaba los dolores personales por el fraude e instaba a seguir adelante con la construcción de una patria nueva alejada de las manos de quienes fracturan la legalidad y la democracia.
“…Nos dolió mucho este nuevo fraude, porque estaban fincadas las esperanzas de que las cosas cambiarían, pero tenemos que seguir adelante, porque está de por medio el destino de la Nación y el futuro de las nuevas generaciones, los procesos de transformación son difíciles y complejos, pero no son en vano porque lo que queremos es una transformación de fondo…”
Por lo pronto no ocurrió nada importante después. La lluvia se derramó sobre la plaza y a la mañana siguiente los tanques y los caballos, las botas de los soldados y el trueno de los tambores, llenaron la mañana dominical. Sólo quedaron para la anécdota los últimos días de un presidente y la voz del comandante del desfile, el general Augusto Moisés  Ochoa:

—Sin novedad, señor Presidente.
—¿De veras? ¿O la olla hierve en silencio?    

Astillero
•    Verde 132
•    Puebla hiperkafkiano
•    El delegado AMLO
•    Obituario legislativo
Julio Hernández López
 
Ya que el verde olivo fue el color regente de su macabro paso por la silla presidencial, a Felipe Calderón no debería haberle molestado la aligerada tonalidad que por suministro juvenil le acompañó la noche de sábado en el balcón más sobresaliente del Palacio Nacional a la hora de pronunciar un Grito pasado por agua, notablemente disminuido en cuanto a asistentes, blindado en términos de seguridad en proporción a la inseguridad pero también a las protestas previsibles y desangelado, y no sólo por ser el postrero de un Felipe que ya está en un momento fuera de la realidad, según diagnóstico de salud mental emitido por uno de sus correligionarios, el senador chihuahuense Javier Corral.
La persecución en láser fue inocultable: Verde 132 para dejar evidencia inequívoca del rechazo al panista a quien desde la plancha de la Plaza de la Constitución le gritaban asesino, en entrega rigurosamente personalizada, y fraude, en referencia a lo sucedido en este 2012 encopetado pero también al 2006 del michoacano. Volatilidad tecnológica colorante sobre el rostro, el cuerpo y el cuadro general de ese Grito que no pudo ser más el mismo: a pesar de retenes, filtros y previsiones militares, jóvenes mexicanos desplegaron mantas de protesta y denuncia, lanzaron gritos insumisos e hicieron que en las transmisiones televisivas se viera afectada la careta del poder.
Persistencia opositora que se manifestó a lo largo de los días celebratorios de la independencia nacional que no se tiene. El sábado, jóvenes dando paso libre a vehículos en casetas federales de peaje y realizando manifestaciones de rechazo a Calderón y a Peña Nieto en otros puntos del país. Un caso especial fue Puebla, donde 63 personas sufrieron una suerte de levantón institucional. Instaladas en una plaza pública, fueron desalojadas violentamente sin que hubiera algún intento de justificación oficial más que una dictatorial interpretación de que era necesario retirar a los disidentes para evitar eventuales perturbaciones en posteriores actos de ensalzamiento de luchas cívicas del pasado y de ideales de democracia y justicia a los que se pretende mantener solamente en la carpeta de las efemérides.
En uno de esos lances que sólo pueden producirse en el México hiperkafkiano, las víctimas del levantón gubernamental fueron liberadas muchas horas después bajo ninguna acusación jurídicamente sustentable y sin pagar una discutible multa impuesta en función de nada: el presidente municipal de Puebla, Eduardo Rivera, confesó la insustancialidad de la acusación al condonar el pago de los tres mil pesos por persona que era el monto de la sanción fantasma. Rivera es un panista que mantiene un forecejeo político con el actual gobernador, Rafael Moreno Valle, el gordillista que antes fue cuadro distinguido del PRI y luego se volvió panista, hasta llegar a la hora de las alianzas camacho-felipistas que lo llevaron a sustituir al góber precioso, Mario Marín. Pero a la hora de la represión actuaron conjuntamente los granaderos marca RMV y los policías municipales de Eduardo Rivera. Por cierto, el gobernador RMV, dedicado al negocio y a la pose, al mejor estilo de EPN ha hecho cesiones muy importantes a las televisoras nacionales en busca de construirse una imagen de precandidato presidencial de 2018.
No fue Puebla el único lugar donde fluyó el Espíritu de Atenco orgullosamente proclamado en la Iberoamericana por el antedicho Peña Nieto. En varias partes del país los gobernantes se esmeraron en mostrar facetas agresivas a los jóvenes en protesta. Pareciera haber un ensayo generalizado de fórmulas para enfrentar la incontrolada acometida juvenil nacional. Como si los nuevos dictadores de línea política en el país creyeran necesario ir apretando el puño para que los insubordinados entiendan el tamaño de las acciones que puede ejecutar el aparato de poder para sofocar oposiciones.
El mismo 15, por la tarde, AMLO dio un paso más hacia fuera del escenario de la protesta postelectoral, concentrándose en los trabajos de construcción de un partido político a partir de la base social del Movimiento Regeneración Nacional. En una asamblea distrital en la que lo eligieron delegado, votó en blanco para no inclinar la balanza hacia alguno de los platillos que representan el sí o el no a la propuesta de crear el mencionado partido, pero es evidente que todo camina en función de aprobar la inclusión del morenismo en el sistema de partidos. Reconoció que nos dolió mucho este nuevo fraude, pero por mucho que nos haya dolido tenemos que seguir adelante. Y Morena va.
Las fiestas patrias seguían el domingo, con el Estado mostrando su enorme fuerza militar y con un sonoro parte de sin novedad rendido en la Plaza de la Constitución por el general de división Augusto Moisés García Ochoa, a quien algunos tratan de enfilar hacia la próxima titularidad de la Secretaría de la Defensa Nacional. Pero más allá de esa pacífica zona acotada la realidad seguía imponiendo su textura sangrienta: a un costado de la carretera Guadalajara-Morelia fueron tirados los cuerpos desmembrados de 17 personas.
Y otro diputado local priísta era asesinado en Ciudad Nezahualcóyotl (luego que el pasado viernes habían matado al diputado local electo del PRI en Ciudad Obregón, Sonora, Eduardo Castro Luke). Hechura del ahora gobernador Eruviel Ávila, Jaime Serrano Cedillo fue atacado, según los primeros reportes, con un arma punzocortante, en una modalidad poco usada por los grupos de delincuencia organizada, que prefieren las armas de fuego de gran calibre. Neza se ha convertido en un punto caliente de un tejido de intereses que días atrás devino en sicosis colectiva a partir de los enfrentamientos entre grupos de clientelismo político, la guerra entre cárteles y el control de funcionarios y políticos mediante el financiamiento electoral y el pago de protección por parte de narcos.
Y, mientras EPN inicia sus giras internacionales solo frente al presidente de Guatemala, fracasada su pretensión de que éste le juntara allí a los demás mandatarios centroamericanos, ¡hasta mañana!