GRECIA

De importancia histórica nacional es la Plaza Mártires de Uruapan, que aloja el monumento en honor de los generales José María Arteaga Magallanes, Carlos Salazar Ruíz, los coroneles Jesús Díaz Ruíz, Trinidad Villagómez Patiño y del capitán y sacerdote Juan González, más conocidos como los Mártires de Uruapan, quienes fueron fusilados sin juicio alguno el 21 de octubre de 1865 en la plaza que ahora lleva su nombre.

Fue un decreto del presidente de la República, Benito Juárez, el que estableció edificar el obelisco en honor de los militares juaristas, pero Porfirio Díaz fue quien concretaría la construcción del monumento, en base a un diseño del arquitecto Italiano Adamo Boari, quien trazó y construyó el Palacio de Bellas Artes, así como otras importantes obras monumentales del país.

Así lo recordó el arquitecto Aldo Zurita López, quien calificó de “infame” la remodelación de la Plaza de los Mártires, además de exponer que se trata de un sitio de gran importancia histórica y que fue erigido con aportaciones de los uruapenses.

Evocó que “siempre ha sido plaza, aún y cuando era parte del atrio de la Parroquia de San Francisco, la cual se usaba como panteón y ahí en la parte de atrás se sacrificó a los Mártires de Uruapan”.

Dijo que “a la restitución de la República, cuando sacaron a los franceses y tomó posesión otra vez del Palacio Nacional Benito Juárez, una de las primeras cosas que efectuó este presidente fue un decreto en el que se dictó que se hiciera un monumento que honrase la muerte de estos héroes”.

“Pasaron los años, porque la pobreza era institucional y el proyecto no se pudo concretar, pero Porfirio Díaz llevó a cabo la construcción. Le encargó al arquitecto italiano Adamo Bari, que estaba trabajando en el Palacio de Bellas Artes, que le hiciera el proyecto”.

Reveló el entrevistado que el proyecto original se encuentra en un museo que está en la planta alta del Palacio de Bellas Artes, que se llama Museo de la Arquitectura y ahí se puede ver el bosquejo del monumento y está firmado por Adamo Boari”.

Explicó que la plaza fue complemento de las que usaban en ese entonces a principios del siglo XX, tipo renacentista. Esa plaza siempre fue típica en Uruapan y durante más de 100 años la gente convivió en ella”.

Para construirla, “la gente realizó kermeses y reunió dinero entre los vecinos. Ahí han pasado generaciones y generaciones de uruapenses que convivieron allí, desarrollado eventos y conocieron en ella a la mujer con la que se casaron”.

Agregó que esta plaza “es muy valiosa para haberla destruido como lo hicieron, de esta manera tan infame, porque lo que hicieron es un asoleadero en el que uno ya no puede estar. Debe de restituirse el valor arquitectónico urbano que tenía esta plaza, porque es más que histórica”.

A raíz de la remodelación que efectuó la pasada administración municipal panista a las plazas centrales, la de los Mártires y la de Morelos, el proceso y el resultado fue objeto de controversia e inconformidad por parte de los habitantes de la localidad y de quienes aquí han nacido y radican fuera de esta ciudad.

Desde el comienzo de los trabajos, que se iniciaron el año pasado, la población los calificó de atentado histórico, pero no se movilizó. No fue sino después de que los hechos se habían consumado que algunos grupos comenzaron a organizarse para demandar que se diera vuelta atrás a lo ya hecho, obras por cierto tuvieron un costo de 30 millones de pesos, según el gobierno anterior.