Durante casi cuatro décadas, Mike Stern no ha renunciado a su pasión por la música y su fiel compañera la guitarra y pese a reconocer que la vida del músico no siempre es sencilla, es enfático al asegurar que no renunciaría a ella jamás.

Las cuerdas de Stern han acompañado a grandes y reconocidos músicos como Miles Davis, Jaco Pastorius o Michael Brecker, por mencionar algunos. Eso no ha impedido que desde los 80 también se de tiempo de tener una faceta como solista de jazz.

Es con esta parte de su carrera que el músico de Boston llega al país para deleitar a los amantes de la melodía y el jazz con sus conocimientos al impartir una clase magistral ayer como parte de la Sound:check Xpo que terminará mañana y que se desarrolla en el World Trade Center.

Stern sabe que su faceta individual es más íntima y que con ella no llenará grandes estadios y es que habiendo superado sus problemas de adicciones y otras vicisitudes, hoy confía en que lo importante es darle continuidad a su proyecto, aún si eso significa publicar menos discos de los que él quisiera.

“La maravilla de ser músico es que un día puedes estar en un pequeño lugar para pocas personas tocando y al otro compartiendo tus conocimientos con aquellos que aman al igual que tú la música y ahora me toca estar en México para compartir mi experiencia en este maravilloso mundo de la música”, dijo Stern a EL UNIVERSAL.

Su último disco es Eclectic, con el cual ha estado dando la vuelta al mundo. “Con mi último disco he estado de gira mucho. Además, siempre estoy escribiendo algo, trato de escribir continuamente”.

Para el músico de 63 años lo importante en su vida es ser práctico y divertido sin dejar de ser propositivo, para él los días de buscar la fama de una manera desmedida han quedado atrás, en su caso, de hecho, aseguró, hicieron que tomara un camino que lo alejó por algún tiempo de su principal pasión que es tocar y componer.

Durante sus primeros años en la música, Stern era un asiduo bebedor, algo que no tiene reparo en reconocer, pues aseguró es una faceta que hace años pasó.

“Estoy agradecido con la vida que hoy tengo, mucho tiempo estuve metido en mucha porquería. Al inicio siempre que componía lo hacía con unas copas de más, me tomó años aprender a tocar música sobrio. En realidad nunca lo había hecho desde que tenía 13 años de edad. Así que durante unos 20 años siempre estuve así.

“Miles (Davis) a veces preguntaba por mí y alguien le respondía que seguramente estaba drogado y Miles no creía que yo estuviera haciendo eso con mi vida. Él me ayudó a alejarme de esa porquería por que sabía lo que estaba pasando, y yo estaba realmente loco en esos días, así que estoy realmente agradecido de estar vivo”, añadió.