La decisión de AMLO de abandonar a los partidos de izquierda para fundar un nuevo partido -claro, si el pueblo así lo decide- tiene consecuencias determinantes en el futuro de la izquierda en su conjunto y de cada uno de los partidos en ese grupo. Es un cisma que da opciones interesantes a las tribus y a los políticos en lo individual, y lo más importante, los obligará a tomar decisiones.
Contextualizando
La pasada jornada electoral les significó a las izquierdas el mejor posicionamiento que han tenido a la fecha, algo que ya están reconociendo. Ante la decisión de AMLO de no someterse a los resultados de la elección y al dictamen del TEPJF se generó una división irreconciliable dentro de las izquierdas; por un lado los más moderados y sobre todo, los que ganaron un puesto, ven que como grupo es demasiado costoso volver a irse a la esquina por otros seis años. Quieren llevar a cabo su agenda, hacer política y validar su presencia. Los más extremistas apoyan la decisión del amado líder, pero aún dentro de ese grupo hay algunos –una vez más, los del hueso- que ya no se sienten tan atraídos por el canto de la sirena Morena.
La decisión del señor López de formar otro partido es en cierta manera una reacción ante eso, obligando a que los simpatizantes de la izquierda agrupados alrededor del Peje muestren su verdadero tipo, generando (mayor) distanciamiento interno de las izquierdas y a la vez permitiendo a ciertas tribus o facciones moderadas deslindarse de su movimiento e impulsar sus agendas.
Pronosticando
Si la disciplina interpartidista laxa y de todos conocida era el común denominador de las izquierdas, la escisión de Morena generará un breve caos, con reagrupamiento de fuerzas que afectará la aritmética de su fuerza como bloque legislativo, pero dará ímpetu y flexibilidad a ciertos grupos moderados, lo cual les otorgará valor como aliados para ciertas iniciativas para algunos de sus adversarios. No se me hace descabellado pensar que algunos busquen alianzas con otros partidos para impulsar ciertas reformas y candidaturas en los próximos tres años; sí, una vez más.
Se prevén movimientos de las izquierdas dentro del espectro político con dos grupos como resultado en el corto plazo: Un grupo moderado de ideas e inestable de formación, más cercano del centro del espectro político en lo económico, pero no en lo social. Este grupo será formado principalmente por los ligados a la Nueva Izquierda (Chuchos) y a Ebrard, -¿el nuevo tlatoani?- y otro grupo estable en su formación pero volátil en su agenda, que se aglomerarán alrededor de los cánticos de la sirena Morena. ¿Quiénes mostrarán la lealtad y encantos de la sirena Morena y quiénes de la sirena gorda?
La Sirena Gorda
Es una taquería que ubicada en la playa en el centro de Zihuatanejo. La Pichona me llevó ahí la primera vez que visitamos su pueblo adoptivo, refugio de veraneo y crisis epidemiológicas, y futuro lugar de retiro tropical. Venden tacos de “pescao” y mariscos: pastor, camarón y los famosísimos tacos de chilorio de pescao; con los que me pueden envenenar. Hay pinturas de sirenas gordas en todas las paredes. No perdono una visita cuando vamos a Ixtapita. Dado su gran éxito La Sirena Gorda tuvo una expansión estratégica reciente a San Miguel de Allende. Habrá que ir.
Así de estratégica también es la movida de AMLO, que sabe que su sirena Morena no será muy atractiva si no es también gorda. Convertir a Morena en un partido le dará los kilos de chilorio que necesita para poder alimentar a su prole, a los fieles, a los que creen en su causa, a los que lo llevarán a la boleta electoral, sí, ¡de nuevo! Convertirse en una agrupación de la sociedad civil no le dará los recursos públicos que requiere para nutrir a sus seguidores; “transferencias condicionadas”, les llamarían unos. No separarse de los partidos de izquierda no le permitiría continuar con su agenda. La única opción es convertirse en partido y así será.
Muerto el rey, ¿viva el carnal?
Como en todo cisma habrá ganadores, perdedores y… perdidos. Los correligionarios del PT y Movimiento Ciudadano tienen alta probabilidad de irse, por lo que estos partidos se esfumarán en los próximos años al ceder su alma y causa a la nueva madre Morena –ruega por nosotros-, a la que prenderán una veladora en los próximos años. El resto buscarán refugio en el PRD que por supuesto seguirá. ¿Hacia dónde y con qué agenda? ¿Bajo qué dinámica y con qué bandera? Finalmente, uno que otro se unirá a otro partido, siendo el PRI el candidato natural.
Sin una tradición de disciplina partidista la tendencia es que escojan a un nuevo líder que los guíe y genere cohesión, una nueva cabeza que los agrupe. ¿Será este líderMarcelo Ebrard? ¿Optarán por una agenda propia de corte socialdemócrata? Habrá mucha labor de reeducación en lo que la socialdemocracia es y cómo se diferencia al socialismo/comunismo en el cual muchos se motivaron y formaron originalmente. ¿Será un partido con “cara de sociedad” y que funcione con ella o seguirán alargando la vida de los marqueses corporativistas del centro histórico del DF? ¿Será un partido más organizado o seguirán arreando gatos (chequen el video anexo para que vean lo que visualizo)? ¿Seguirá dominando el “concepto de revolución” sobre el “de democracia en el pensamiento y los objetivos de la izquierda mexicana”?, como menciona Pascal Beltrán del Río en su más reciente contribución a Excélsior, que recomiendo leer.
Las izquierdas vivirán una etapa de reacomodo, será ruidoso. Los próximos años serán determinantes para su futuro inmediato, y para el PRD en especial. Por fin algunos de sus simpatizantes podrán decir lo que pensaban, proponer agendas que no podían apoyar, diferenciarse con los sirenos morenos que siguen cantando en coro “fraude”. Los no more Morena tendrán que reconciliarse con su pasado inmediato y a la vez no perder la visión. Será momento de decisiones para muchos de los políticos que militan en los partidos de izquierda, grandes oportunidades para destacar –y regarla- y hacer mucho cálculo político a nivel personal.
Como grupos su posicionamiento respecto a la propuesta de reforma laboral será un buen indicador de sus inclinaciones: son sirenos morenos o son carnales. Como individuos, las chequeras de las comisiones legislativas tendrán especial peso en el sentido y tiempo de su decisión, mientras tanto sigamos escuchando sus cánticos…
Video anexo: http://www.youtube.com/watch?v=Pk7yqlTMvp8&feature=youtu.be
























