zuno

El asalto a la razón

Zuno, víctima de una descomunal marranada
Carlos Marín
 
Juan Pablo Becerra-Acosta Molina estaba por concluir un reportaje sobre Rubén Zuno Arce, con quien la “justicia” estadunidense se cobró el asesinato de su agente antinarcóticos Enrique Camarena Salazar, y al que visitaría el próximo lunes en la prisión donde falleció ayer.
El cuñado de Luis Echeverría tuvo la mala suerte de haber poseído, años antes del crimen, la casa en que Kiki fue torturado y muerto, así que a dos actores de poca monta (Reagan y Gavin) se les facilitó inventar que, en la sala contigua a donde se consumaba el homicidio (y como pandilleros de Don Gato), los secretarios de Gobernación y Defensa; el procurador general de la República, el gobernador de Jalisco y el hermano de la compañera María Esther aguardaban el fin del policía mientras un médico asesino (terminó exonerado por un tribunal gringo) lo reanimaba para que “aguantara” el martirio.
Vale mucho la pena leer aquí a Juan Pablo sobre el ensañamiento contra Zuno, sus hijos privados de padre y el hollywoodense caso de un indiscutible chivo expiatorio.

En Privado
Lo que sabe Mancera
Joaquín López-Dóriga
 
El 2018 está al alcance del discurso. Florestán
En pleno lanzamiento de la campaña presidencial de Marcelo Ebrard para la elección de 2018 y de Andrés Manuel López Obrador vía lo que será su partido, Morena, las miradas se desviaron hacia Miguel Ángel Mancera, quien el 5 de diciembre asumirá la Jefatura de Gobierno del Distrito Federal, que históricamente ha sido una plataforma natural para la candidatura presidencial.
Y esto no es reciente.
Desde los tiempos del priato, el cargo, entonces, de jefe del Departamento del Distrito Federal, los hacía precandidatos naturales, tuvieran capacidades o no, cumplieran o no los requisitos legales, como en el caso del profesor Carlos Hank González, impedido entonces por una fracción del artículo 82 de la Constitución, que marcaba como una de las condiciones esenciales la de ser hijo de padres mexicanos por nacimiento, que no cumplía.
Hank, pues, sus antecesores y sucesores, fueron precandidatos. Está el caso de Alfonso Corona del Rosal, en tiempos del presidente Gustavo Díaz Ordaz, que hasta cambió su cargo de general por el título de licenciado.
Ya en la era democrática de la Ciudad de México, sus dos primeros jefes de Gobierno, Cuauhtémoc Cárdenas y López Obrador, fueron candidatos presidenciales; Ebrard no, porque su antecesor no lo dejó pasar, pero desde ahora se postula para el 18. El punto es que Mancera, como jefe de Gobierno del Distrito Federal, será un candidato natural y, por presencia, más fuerte que el mismo López Obrador.
Quizá por eso, cuando en el Auditorio Nacional, al término del lanzamiento de Ebrard, le preguntaron sobre este tema, respondió: no puedo ser competencia de Marcelo. Y una voz dijo: Hoy no. Nos vemos dentro de cinco años.
RETALES
1. CASTING. Hay molestia en el Senado por la intervención de un lobbysta identificado como Frank del Río, quien acompañado de un conocido ex integrante del gabinete presidencial está recibiendo a aspirantes a ocupar las vacantes que a partir del 30 de noviembre dejarán en la Corte los ministros Salvador Aguirre Anguiano y Guillermo Ortiz Mayagoitia. ¿Pues quién hará las ternas, Felipe Calderón o Enrique Peña Nieto?,
2. CONFUSIÓN. Un retrato del desastre que es el sistema penitenciario mexicano es que en la fuga de Piedra Negras supieron dos días después cuántos reos se habían evadido, y hasta el tercer día, por dónde habían salido: la puerta de entrada, no el túnel, lo que retrata la falta de control, y
3. JUANITAS. Nuevas juanitas salieron las diputadas a la Asamblea Ernestina Godoy y Polimnia Romana, que dejaron la fracción del PT para sumarse a la del PRD y darle la mayoría que perdió en el Tribunal Electoral. Así es la política: lo que no te da la ley, lo rentas.
Nos vemos mañana, pero en privado

Trascendió
Trascendió
 
:Que empresarios de Sao Paulo pidieron al presidente electo, Enrique Peña Nieto, que termine el visado que requieren México y Brasil, de forma mutua, a sus visitantes y turistas.
Los hombres de la capital económica brasileña dijeron que es el único caso de este tipo entre países de América Latina.
:Que aprovechando el viaje, los presidentes de Guatemala, Otto Pérez Molina, y de Colombia, Manuel Santos, confirmaron que viajarán a México antes de que termine el año. La razón: su asistencia confirmada a la ceremonia de toma de protesta a Peña Nieto.
:Que hasta Brasil le llegaron al mexiquense las versiones sobre los supuestos cambios que podría aceptar en la reforma laboral, ante las críticas y otras posiciones divergentes a la propuesta del PRI.
El mensaje que mandó a sus operadores y a los sectores involucrados fue que México necesita un nuevo marco legislativo en el tema y se deben incorporar todas las propuestas que lo enriquezcan, y de manera particular las observaciones provenientes de los sindicatos, ya que, aseguró, “nada se tiene que hacer a espaldas de los trabajadores”. Hay que recordar que ayer mismo el presidente Felipe Calderón censuró la opacidad sindical.
:Que Andrés Manuel López Obrador ni se imaginaba que ayer por la mañana coincidiría precisamente con Felipe Calderón en el Hotel Hilton Alameda, donde el Presidente encabezó un acto del IFAI.
El tabasqueño entró por la puerta principal del hotel frente a la Alameda, donde desayunó con los abogados democráticos, y hasta pasó por los arcos metálicos, pero tuvo que esperar unos minutos para no salir al mismo tiempo que el mandatario.
:Que ayer fue una tarde de elogios entre el gobernador de Veracruz, Javier Duarte, y el secretario de Marina, Mariano Saynez Mendoza, durante la sesión solemne que instaló el Congreso del estado para otorgar un reconocimiento al almirante por el combate a la delincuencia organizada en la entidad. Ambos destacaron las operaciones conjuntas de combate a la criminalidad, pero Duarte aprovechó para felicitar al secretario, porque hoy es su cumpleaños, en tanto que éste dio a conocer que el gobernador cumplió años ayer.

Día con día
La segunda muerte de Santiago Carrillo
Héctor Aguilar Camín
 
Me dicen que he sido muy duro con Santiago Carrillo, que he recordado de más sus momentos oscuros. No era mi intención ni olvidar ni no olvidar. Lo que hice fue glosar una semblanza extraordinaria del historiador Santos Juliá, que quizá ha recordado de más los rasgos oscuros de Carrillo, pero que no hace al recordarlos sino honrar su profesión de historiador que es mejorar la calidad de nuestro olvido.
Mi agenda secreta en esto la confieso ahora: el caso Carrillo me parece de gran pertinencia histórica para pensar en lo que la izquierda española dura, la estalinista de la Guerra Fría, tuvo que hacer a un lado para ponerse en el camino del poder y la transformación de España.
Carrillo es un personaje cuya creadora flexibilidad tendrían que revisar a fondo las izquierdas tozudas del mundo, en particular las latinoamericanas y la mexicana, que sigue trabada en su camino a la modernidad y al poder, por dogmas y pecados que parecen ridículos, comparados con lo que arrastraban en su deriva Santiago Carrillo, el comunismo español y el comunismo de los años setenta del siglo pasado.
Carrillo abrazó la oportunidad política del posfranquismo español sin titubear, asumió los sacrilegios de la monarquía y los senderos oportunistas de la ruptura pactada, con una claridad que mueve a escándalo cuando se le compara con las concesiones de párvulos que se niega a hacer la izquierda latinoamericana frente a las realidades del mercado, por ejemplo, o la realidad global del capitalismo, o las estrecheces oprobiosas del estatismo aldeano y el nacionalismo de linaje populista: Perón en Argentina, el nacionalismo revolucionario en México, el petrochavismo venezolano, el protosandinismo nica.
La de antier fue la segunda muerte de Santiago Carrillo. La primera, la útil, fue cuando decidió cambiar de piel y jugar una apuesta por la democracia y la modernidad de España, cuyo éxito suponía el fin de las cosas por las que había luchado toda su vida.
Salvo en algunas historias de sus linajes comunistas y guerrilleros, no hay en la izquierda mexicana una historia equivalente de dogmatismo, sacrificio, convicción, ideología y compromiso.
Puestas en el espejo de Santiago Carrillo, las reservas de la izquierda mexicana ante la modernidad política y económica no tienen ni tantas tumbas ni tantos esqueletos en el armario.
Tienen que abrazar cosas más ciertas hoy que hace medio siglo en que las aceptó Carrillo. Una, sobre todo, anticipada por Marx: la universalización del capitalismo, con todas sus consecuencias “superestructurales”. Pero con muchos menos muertos propios y ajenos que cargar. Y con menos convicciones absolutas que dejar a un lado.

Interludio
Trabajadores mexicanos muy contentos
Román Revueltas Retes
 
Los miembros del SME, tan peleones, no representan realmente a la clase trabajadora mexicana. Y Luz y Fuerza no era tampoco la corporación más modélica y eficiente de la industria nacional. La planta de Ford en Hermosillo, por el contrario, es la más productiva de todas las que tiene la gran corporación en el mundo. Y de los operarios que laboran en ese lugar no hemos tenido mayores noticias. Quiero decir, no han establecido un campamento en el Zócalo ni se han aliado al movimiento #YoSoy132.
Tampoco hemos visto manifestaciones ni protestas de los obreros de Nissan o de General Motors. Supongo, eso sí, que se manifestarían en las calles si llegaran a cerrar sus centros de trabajo. Pero eso no ha ocurrido y, en un momento en que México está recibiendo colosales inversiones del exterior para edificar nuevos centros de producción en Aguascalientes y Puebla, parece más bien que su futuro es muy prometedor.
Alguien podrá argumentar, aduciendo algún principio de doctrina u otro dogma, que la antedicha corporación paraestatal era indispensable para la salud de la República aunque produjera electricidad mala y cara además de ser tan calamitosamente ineficaz que debíamos sostenerla artificialmente todos los ciudadanos con la plata de nuestros bolsillos. Sin embargo, hay puntos de vista diferentes y, en algún momento, la lógica de la productividad y la eficiencia ha tenido que imponerse, por no hablar de la necesidad de poner un alto a las raterías perpetradas por ciertas camarillas sindicales. Así de sencillo. De tal manera, ahora tenemos ahí a CFE, haciendo bien las cosas, y tan tranquilos todos.
Por cierto, México es una auténtica potencia industrial. O sea, que hay muchos trabajadores que están muy contentos en este país.

Juegos de Poder
Lo que le faltó a Ebrard
Leo Zuckermann
EXCÉLSIOR

Todo político exitoso debe tener una combinación de tres cés: cerebro, corazón y cojones.

Soy de los que piensan que Marcelo Ebrard se equivocó: que 2012 era su oportunidad de oro para lanzarse como candidato presidencial desde su exitosa gestión como jefe de Gobierno del Distrito Federal. Ebrard, sin embargo, decidió abrirle paso a López Obrador y posponer la inevitable pelea con él para 2018. Quizás hizo sus cuentas, valoró posibles costos y beneficios, y resolvió que lo conveniente era eso. Pero, con esta evaluación cerebral demostró que le falta algo importante para todo político eficaz: pujanza, las ganas y fuerzas para aventarse una buena pelea de vez en cuando.
Ahora se antoja que ya es tarde para Ebrard, quien anunció, por un lado, que será candidato presidencial en seis años y, por el otro, que si López Obrador se empeña en lanzarse por tercera ocasión, sería un “desastre” para la izquierda. En otras palabras, Marcelo envía un mensaje claro: “No se hagan bolas, si queremos ganar en la próxima elección presidencial, el candidato debo ser yo”. Esto es lo que muchos queríamos escuchar este año. Un Ebrard dispuesto con los tamaños para desafiarle el liderazgo de la izquierda a López Obrador.
No lo hizo. Ahora tendrá que esperar seis años más con la gran diferencia de no tener un cargo público desde donde seguir estando presente en los medios. A menos que en 2015 decida ser diputado federal, una posición que cuenta con muy poca reputación entre los mexicanos.
Además, habrá otra complicación para 2018. Si bien Marcelo respetó a su ex jefe, Andrés Manuel, y lo dejó ser candidato presidencial en 2012, nada asegura que el nuevo jefe de Gobierno capitalino, Miguel Ángel Mancera, vaya a actuar de la misma forma. En una de esas Mancera demuestra tener la pujanza que le faltó a Ebrard este año y se lanza en 2018 desde la poderosa plataforma del Gobierno del Distrito Federal. Si es así, pues Ebrard tendrá un doble desafío: convencer a AMLO y a Mancera de que le dejen el camino libre a él.
Alguna vez alguien dijo, con razón, que todo político exitoso debe tener una combinación de tres cés: cerebro, corazón y cojones. Sabiduría para calcular costos y beneficios en las decisiones, pasión para entusiasmar al electorado y fuerza para ejecutar algunas acciones arriesgadas (admito que la metáfora de los cojones con fuerza es machista; pido una disculpa por esto, en el entendido de que la utilizo sólo con fines argumentativos).
Creo, en este sentido, que Ebrard es un político con más cerebro que corazón y cojones. Ciertamente le falta trasmitir pasión como sí lo hace López Obrador, quien es apreciado por una parte del electorado y aborrecido por otra. Pero lo que más le faltó a Marcelo este año son los arrestos para romper con el tabasqueño y decir “aquí estoy, estoy listo, yo soy el bueno, yo sí puedo ganar la elección a partir del buen gobierno que he hecho en el Distrito Federal”. Pero no: Ebrard más bien calculó los costos y beneficios de romper con AMLO y, supongo, como el saldo era negativo, decidió posponer el inevitable rompimiento para una mejor ocasión.
Quizá fue una decisión racional. No obstante, la política también se trata de arriesgar en ciertas ocasiones: de tener los cojones para aventarse una buena pelea. Hay que demostrar que se tienen los tamaños para desafiar al que parece un líder invencible. En 1990 tuve la oportunidad de ver de cerca cómo un grupo de parlamentarios conservadores se unieron para desafiar el liderazgo de Margaret Thatcher, quien en ese momento era nada menos que la primera ministra de Reino Unido. Aunque Maggie se veía imbatible, una combinación de algo de cerebro y muchos cojones permitió desbancarla y abrir el camino a una nueva generación de jóvenes del Partido Conservador.
Ejemplos como éste hay muchos. Tan sólo piénsese en cómo el propio AMLO rompió en su momento con Cuauhtémoc Cárdenas para quedarse con el liderazgo de la izquierda. En fin, el tema es que Ebrard, quizá privilegiando el cerebro, dejó pasar una oportunidad de oro para convertirse en la figura central de la izquierda y, quizá, ganar la Presidencia de la República.

Razones
Peña y la receta colombiana

Jorge Fernández Menéndez

EXCÉLSIOR

La visita de Enrique Peña Nieto a Colombia estuvo marcada por tres elementos fundamentales: primero, lo dicho por Peña Nieto a El Tiempo de ese país, con respecto a que con el narco no establecerá ni tregua ni pactos; segundo, el insistir en que tomará como referente, para la recuperación de la seguridad en nuestro país, la estrategia seguida por el gobierno colombiano desde la época del entonces presidente Álvaro Uribe, una decisión refrendada por la presencia en toda la visita de su asesor externo en estos temas, el ex jefe de la policía nacional de Colombia, el general Óscar Naranjo. Y tercero, aunque formalmente no tuvo nada que ver con la visita, el anuncio del presidente Juan Manuel Santos de la captura del más importante narcotraficante colombiano, Daniel El Loco Barrera, quien era el principal socio y proveedor de cocaína para el cártel de Joaquín El Chapo Guzmán.
Los tres temas están relacionados. Si se planteara un pacto o una tregua en la lucha contra el crimen organizado no se estaría retomando la estrategia colombiana ni el general Naranjo tendría nada que hacer junto a Peña Nieto. La vía de Colombia se ha basado en un combate intransigente contra los cárteles (la detención de Barrera, con la participación, según la información oficial, de la DEA, la inteligencia británica, y el gobierno venezolano, lo demuestra), pero también en una visión donde lo fundamental era recuperar la seguridad local, la vida en las grandes ciudades, desde Bogotá hasta Cartagena, desde Cali hasta Medellín, actuando simultáneamente a la operación contra los cárteles, la profesionalización de una policía única y militarizada, en un país centralista (o sea con un sistema diferente a la federación), con una profunda y rápida reforma al sistema de justicia, en un contexto donde la persecución contra los políticos que estuvieron ligados al crimen organizado llegó a todas las fuerzas políticas, incluidos a quienes fueron aliados electorales de Uribe y después de Santos.
No fue, como se dice en forma equívoca, un tema de estrategia, sino de política. La estrategia de seguridad que se intentó llevar en México no es diferente a la colombiana (la mayoría de las reformas necesarias para emularla simplemente nunca se aprobaron), lo que ha resultado diferente, y de allí los resultados, es la política y el diseño institucional con el que se ha encarado esa estrategia. Nuestro punto débil es la dispersión de esfuerzos, y de recursos materiales y humanos en los estados, que es donde se origina la inseguridad ciudadana y la debilidad del diseño institucional, en los mismos, para encarar esa lucha. Y en ese marco, las deficiencias políticas que se dieron para involucrar a los estados en ese proceso.
No se trata de responsabilizar de todo lo que sucede a los estados, pero tampoco de exonerarlos para atribuir todos los males al gobierno federal.
Resulta desconcertante que la primera plana del priismo, mientras Peña Nieto hacía esas declaraciones de ni pacto ni tregua en Colombia, se haya alzado en una defensa intransigente del gobierno de Coahuila ante la fuga de más de 130 reos (nadie sabe la cifra exacta, porque las autoridades del penal en realidad no parecen tener idea siquiera de quiénes estaban detenidos en ese reclusorio) en Piedras Negras y que el gobernador Rubén Moreira no haya ni siquiera aparecido públicamente ante semejante hecho, cuando, en realidad lo que tendría que haber sucedido es la exigencia desde el PRI y desde el gobierno local, de un verdadero castigo a los responsables, que no son otros sino los directivos del penal y del sistema local de prisiones. No es verdad, como se dijo, que lo ocurrido sea responsabilidad del sistema federal de prisiones ni tampoco, según afirmó Cristina Díaz, secretaria general del tricolor, del hacinamiento en las prisiones. En Piedras Negras no hubo un motín ni un enfrentamiento entre bandas: durante semanas se construyó un túnel que nadie quiso ver y desde donde se fugaron casi un cuarto de todos los reclusos, sin que nadie quisiera enterarse: es un caso de simple corrupción, no de diseño institucional del sistema de prisiones. Tampoco fue consecuencia del hacinamiento: había menos reclusos que el cupo máximo de detenidos contemplados para esa prisión.
Los dirigentes del PRI tendrían que entender lo que está diciendo Peña Nieto antes de salir en la defensa corporativa de sus gobernadores. Y tendrán que comprender también que, dentro de algunas semanas, el que despachará en Los Pinos será Peña, y el cambio de gobierno no hará concluir este tipo de fenómenos. Y para avanzar en la seguridad (que no es lo mismo que la lucha contra los grandes cárteles) se tienen que tomar medidas muy complejas en lo federal y lo local. Si se va a adoptar la receta colombiana hay que utilizar todos sus ingredientes.

Frentes Políticos
Frentes Políticos

EXCÉLSIOR

I.Enrique Peña Nieto rechazó que su partido haya pactado con la delincuencia: “No caben modelos de negociación o de acuerdos, sino de hacer prevalecer la ley y de combatir con toda la fuerza del Estado mexicano al crimen organizado. El Estado tiene por obligación irrenunciable combatirlo”, enfatizó en Sao Paulo. Ni pactos ni vuelta atrás en lo de la violencia. Y, en su discurso politemático, destacó que hay que dejar atrás la falsa idea de que entre Brasil y México existe una confrontación económica. Lo que hace falta es inversión. Hoy será la reunión con la presidenta Dilma Rousseff.
II.No se  serena. Sigue el odio. El ex candidato  de la izquierda, Andrés Manuel López Obrador, aseguró que la reforma laboral es un acuerdo consumado entre el presidente Felipe Calderón y el electo, Enrique Peña Nieto. Siempre negativo, dijo que será una ley que no beneficiará ni a empresarios ni a trabajadores, porque el espíritu del abismo profundizará la desigualdad entre la población. Lo  que sigue, según su bolita mágica, es la revolución.
III.Los aprovechados. Por resquicios legales, “se han ocultado deudas enormes, en particular en los estados” y se requiere homologar su contabilidad, para evitar que eso siga pasando, indicó el presidente Calderón al inaugurar la IX Semana Nacional de la Transparencia. Las entidades deben registrar toda la deuda que contraen, para evitar que sigan los casos de corrupción. Esto tiene múltiples destinatarios. Ex gobernadores como Leonel Godoy (Michoacán), Mario Marín (Puebla), Fidel Herrera (Veracruz) y Héctor Ortiz (Tlaxcala), entre muchos más, tienen cuentas pendientes con la transparencia.
IV.De vergüenza. Mientras el secretario de Desarrollo Social, Heriberto Félix Guerra, y el de Educación, José Ángel Córdova Villalobos, comparecieron en el Senado y defendieron los logros en política social, el de Salud, Salomón Chertorivski, no se dignó asistir a la cita que le extendieron los legisladores. Mandó a su subsecretario, Germán Enrique Fajardo. ¿Qué teme el maestro Chertorivski, que no le da la cara a sus compromisos como servidor público? Ahora se entiende por qué los  agrupados en las academias Nacional de Medicina y de Cirugía, con eso de que él y su papá hacen día y noche gestiones para seguir en su puesto, no quieran seis años más de la misma medicina. Prefieren a alguien que sí se entienda con el gremio y hable su idioma.
V.Luego del caos por la explosión en Tamaulipas, el gobernador Egidio Torre Cantú dirigió la estrategia en las horas siguientes y tomó el mando de la situación. Envió, en nombre de todos los tamaulipecos y del suyo, un sentido pésame a los familiares de los trabajadores que perdieron la vida en la explosión y el incendio en una planta de Pemex ubicada en el kilómetro 19 de la carretera Reynosa-Monterrey. No dejará en la desventura a los deudos. Dijo que el gobierno de la entidad estará muy atento para que los familiares de quienes murieron, así como los de los lesionados, reciban la ayuda que necesiten. Una respuesta gubernamental oportuna.
VI.Quien ayer se llevó tarea a casa fue Bruno Ferrari, el secretario de Economía. Durante la glosa del VI Informe, el funcionario sostuvo que una parte importante de los recursos destinados al campo ha servido para enriquecer a falsos líderes o a potentados agroindustriales. Ante esta afirmación, el senador Armando Ríos Piter exigió que diera nombres y apellidos. La respuesta deberá ser contestada con pelos y señales, de manera escrita, según lo demandó el grupo político del PRD. Ya ven. Luego por eso dicen que en boca cerrada no entran moscas .

Ventana
¡Qué trabajo!

José Cárdenas

EXCÉLSIOR

La iniciativa de reforma laboral enviada por el presidente Calderón al Congreso, a muchos podría parecer un regalo, muy bien envuelto y con moño, para los empresarios.
Si bien contiene elementos encomiables, como la noción del trabajo digno o el respeto a los derechos de las mujeres, también contempla otros tan discutibles como el límite de un año en el pago de salarios caídos, la subcontratación (outsourcing), los contratos a prueba y la injerencia del Estado en la “autonomía sindical”… en materia de elecciones y transparencia en la rendición de cuentas.
También se vislumbran roces por la reglamentación de las  huelgas, restricciones en la negociación de contratos colectivos o el arbitraje en caso de que un paro laboral se extienda por más de 60 días en áreas de servicio público o 120 en otras actividades.
Ciertamente los patrones amenazan: si no hay reforma, no habrá empleos. Los sindicatos, en contraparte, advierten el riesgo de otorgar una patente de corso al empresariado que afectaría de facto los derechos de los trabajadores.
La presión del sector privado no resiste el análisis… pero amedrenta.
Más bien, los empresarios han de reconocer que si no hay empleo es porque no hay trabajo… y si no hay trabajo es porque hemos crecido por debajo de lo necesario desde hace 30 años. Esto explica la incapacidad para dar cabida a más de un millón de jóvenes que cada año reclaman, con todo derecho, plazas laborales. De hecho, el gobierno calderonista quedó corto con casi tres millones de nuevas oportunidades de empleo… sin contar siete millones 200 mil ninis. La mitad de estos “ejércitos” se ve orillada a la informalidad, tema espeluznante que no se contempla en la debatida iniciativa laboral… menos en la apolillada ley vigente, que entre parches y más parches, data de hace 42 años.
El tema del trabajo nacional debe inscribirse en un ámbito mayor. El de una verdadera reforma social que proteja a todos los mexicanos por el hecho de serlo —apunta el analista Rolando Cordera—.
Por lo pronto, el PRD advierte que la “Ley Calderón” no pasará. También el PRI, aunque no afecte a sus numerosos y poderosos aliados sindicales del apartado “B” del artículo 123, como son los maestros y los petroleros.
-¿Por enésima vez, habrá otra reforma laboral minimalista?
MONJE LOCO: Como suele suceder con los temas de amplia recurrencia, el asunto del narcotráfico se ha  llenado de expertos, conocedores, santones, gurús y diletantes, cuya aportación todo lo consigue, menos resolver el problema. La jefa de la diplomacia estadunidense, Hillary Clinton, aboga por mayor cooperación con los mexicanos contra las drogas… y el premio Nobel de Literatura, Mario Vargas Llosa, declara, una vez más, que con violencia no se combate la violencia… que la estrategia de Calderón es insensata… y que es mejor legalizar que pelear. En esas condiciones los únicos que parecen estar haciendo sistemática y precisamente lo suyo, son los delincuentes denominados por la última letra del alfabeto… salvo la mejor opinión de Óscar Naranjo, ex director de la Policía Nacional de Colombia, calificado por Washington como “el mejor policía del mundo” y flamante asesor del Presidente electo. Por cierto, es un enigma saber cómo le hará Naranjo con tantas chambas como le han llovido: coordinador del Diálogo Pacificador con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, y la encomienda de una misión académica en el Instituto Latinoamericano de Ciudadanía, que depende del TEC de Monterrey. Ignoramos cuántos gajos tiene la vida del señor Naranjo.

Itinerario Político
Marcelo, Mancera y AMLO; perros y gatos

Ricardo Alemán
EL UNIVERSAL

Si existía alguna duda, hoy se disipó. Sí, la ambición presidencial no tiene límites. Y tampoco horario, ni fecha en el calendario. ¿Por qué?
Porque faltan cinco años, nueve meses y 11 días para la elección de julio de 2018 –a partir del 20 de septiembre de 2012– y se desató la pelea –literalmente de perros y gatos– por la candidatura presidencial de las izquierdas.
En efecto, como todos saben, el más ambicioso de todos fue el señor Andrés Manuel López Obrador, quien no esperó siquiera a que tomara posesión el nuevo presidente para anunciar la creación de su propio partido, luego de “mandar al diablo” a las llamadas izquierdas, a las que utilizó por más de 10 años para tratar de llegar a Los Pinos.
Pero lo cierto es que no es novedad que ese ambicioso sin límites –motejado como AMLO– haya decidido que buscaría su tercera candidatura presidencial, la noche misma del 1 de julio, cuando debió tragar sapos y serpientes por la derrota.

No, lo verdaderamente novedoso es que el hijo político de AMLO, el saliente jefe de Gobierno del DF, Marcelo Ebrard, haya mordido el anzuelo –y se haya tragado completa la carnada– que lanzó López Obrador respecto a la candidatura presidencial de las izquierdas para 2018. Y es que en su lógica de “sacrificado” –ya que debió recular de la candidatura de 2012–, Marcelo convirtió sus últimos cuatro meses de gobierno en el arranque de su campaña presidencial.

Más aún, en las toneladas de tinta y kilómetros de papel que negoció para la promoción –no del fin de su gestión, sino para el arranque de su campaña–, Marcelo no sólo dijo estar listo para iniciar el periplo que lo llevará a Los Pinos, sino que metió al mismo costal al electo jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera –al que colocó como potencial presidenciable– y hasta se aventó la puntada de mostrarse como vidente.
Aseguró que una vez conocido el resultado electoral de 2015, se sabrá si el candidato presidencial de las izquierdas será él, Marcelo, o su jefe, Andrés.

Pero muy poco le duró el gusto a Marcelo. Y es que sabedor de los intríngulis del poder, López Obrador no esperó para 2013, menos para 2014 y tampoco para 2015. No, de inmediato mandó decir a “Marcelín” que en 2018 no hay lugar para dos. Sí, en conferencia de prensa, el “Sancho” del hidalgo que pelea con molinos de viento –el señor Ricardo Monreal– dijo que él y su “Morena” no cabalgarán con Marcelo, sino con Andrés rumbo a los molinos del lejano 2018.
¿Y qué debemos entender con la tempranera escaramuza que nos regalan padre e hijo, en la lucha por la herencia de las llamadas izquierdas?

Poca cosa, que es pública una guerra que ocultaron durante todo el sexenio los señores Andrés y Marcelo; que salió a la luz una disputa que nunca quiso ver la miopía de Marcelo. ¿Y cuál es esa guerra y esa disputa? Aquí lo dijimos durante todo el sexenio de Marcelo; que Andrés no lo dejaría pasar como candidato presidencial en la contienda de 2012. Y hoy sabemos que Andrés no lo dejará pasar en 2018.
Pero lo más curioso es que entre “los tres tiradores” de las izquierdas para 2018 –AMLO, Marcelo y Mancera–, sólo Marcelo Ebrard no tiene plataforma para vivir, sobrevivir y catapultarse como aspirante presidencial con posibilidades reales.

Sí, AMLO se pasará seis años –como pateando un bote– en la construcción de su Morena. Como todos saben, Miguel Ángel Mancera estará metido en la vistosa faena de gobernar el DF. En los dos casos, AMLO y Mancera tendrán fichas para jugar, tendrán gasolina para rodar y, claro, muchas banderas para llamar la atención.

Pero casualmente Marcelo no tendrá ni fichas, ni gasolina ni banderas. Bueno, peleará por el control del PRD, un partido que –casualmente– sin López Obrador ya es propiedad absoluta de “Los Chuchos”. ¿Qué va a hacer Marcelo para estar vivo, vigente, presente en la conciencia colectiva?

Sin duda que podrá hacer muchas cosas. Podrá hacer circo, maroma y teatro. Pero no podrá hacer más de las que hizo como jefe de Gobierno. Y si no consiguió la candidatura presidencial a partir del privilegiado reflector de la Jefatura de Gobierno, menos lo conseguirá sin una plataforma. Y menos ahora, cundo su padrastro político, AMLO, le “cantó derecho” y mandó decir que no, que no lo dejará pasar.
Pero no todo es pleito. Vivillo, calculador, oteando la dirección de los vientos con el índice al cielo, Miguel Ángel Mancera es el único sensato. A la pregunta sobre el pleito entre Marcelo y AMLO, dijo lacónico. ¡Déjenme trabajar! ¡Atrás de la raya que estoy trabajando! Claro, construye una candidatura, mientras los otros pelean. Al tiempo.

Jaque Mate
El comunista

Sergio Sarmiento
ZOCALO SALTILLO

Santiago Carrillo era un hombre de palabra. En una reunión privada a principios de 1977 le pidió a Adolfo Suárez, el presidente del Gobierno español, que legalizara al Partido Comunista en que él ocupaba la secretaría general.
La petición no era fácil para el joven presidente que surcaba aguas desconocidas. Apenas el 8 de septiembre de 1976 el presidente se había comprometido con los altos mandos militares a no legalizar ese partido, que representaba para los generales el mayor enemigo de la guerra civil. Suárez, sin embargo, le dijo a Carrillo que estaría dispuesto a impulsar la legalización si el Partido Comunista aceptaba al rey Juan Carlos como cabeza de una monarquía parlamentaria. Carrillo se comprometió a hacerlo.
El problema es que Carrillo se negó a firmar un documento con el compromiso porque dijo que no podía hacerlo sin la aprobación del comité central del partido, el cual se encontraba en su mayor parte en el exilio. “Tendrá usted que conformarse con mi palabra” dijo Carrillo.
El presidente del gobierno empezó a preparar la medida. Un alto comandante militar se presentó en su despacho y le preguntó airado si era verdad que pensaba legalizar al Partido Comunista. Suárez asintió. El militar le espetó que si acaso no sabía que los españoles habían peleado una guerra civil contra los abusos de los comunistas. Suárez respondió que ese tono era equivalente a una insubordinación y le pidió la renuncia. El militar salió furioso del despacho y durante 15 minutos el presidente permaneció solo en el interior preguntándose si renunciaría o promovería un golpe de estado. Al final lo que hizo fue renunciar.
Carrillo también cumplió su palabra. Ofreció una conferencia de prensa en que aplaudió la decisión del gobierno. A su lado se encontraba, significativamente, la bandera española rojigualda, el símbolo de la monarquía, en lugar de la republicana, con su franja inferior morada, de la que se acompañaban habitualmente los comunistas. Ésta era la señal de que Carrillo estaba dispuestos a cumplir su parte del acuerdo.

Carrillo fue parte de una generación de extraordinarios líderes políticos en la España de la transición. Manuel Fraga de la derechista Alianza Popular, Felipe González del Partido Socialista Obrero Español, el presidente Suárez y él lograron los consensos que permitieron a España dejar atrás los rencores de la guerra civil y los fantasmas de la dictadura franquista para construir una sólida democracia parlamentaria y una economía moderna de mercado.
Estos dirigentes estuvieron dispuestos a apoyar las políticas adecuadas para el país independientemente de sus intereses personales. El propio Carrillo perdió la imagen de radical que lo precedía y los sufragios de la izquierda, que en 1982 favorecieron abrumadoramente al socialista González. Renunció entonces a la secretaria general del Partido Comunista y fue expulsado en 1985 por mantener posiciones que sus correligionarios consideraban demasiado moderadas.
Carrillo murió este 19 de septiembre a los 97 años de edad. Algunos lo recuerdan por los excesos de los comunistas durante la guerra civil y en especial por los fusilamientos de miles de presos, cuya responsabilidad siempre negó, en Paracuellos; otros, por sus posiciones moderadas en los años ochenta, que ayudaron a la edificación del llamado eurocomunismo. Yo lo recuerdo como un hombre de palabra, que independientemente de su ideología ayudó a España a convertirse en una democracia moderna.
LA LOCA
Murió este 16 de septiembre en Monterrey “la loca del muelle de San Blas”. Rebeca Méndez Jiménez, quien vendía dulces en Puerto Vallarta, le contó a Fher de Maná la historia de un amor que la había abandonado años atrás. Fher se inspiró en ella para escribir “En el muelle de San Blas”, uno de sus mayores éxitos. “Sola en el olvido… sola con su amor el mar, en el muelle de San Blas.”

Cristalazo
El pudridero
Rafael Cardona
CRÓNICA

Todo es materia de comercio, todo es motivo de abuso. Y el pago más fuerte es el precio de la propia vida. Quien no paga con el propio servicio sexual y la sodomía; la servidumbre (o ambas cosas) puede amanecer con un picahielos hundido en el estómago.
En los próximos días la Comisión Nacional de los Derechos Humanos ofrecerá datos espeluznantes en torno del funcionamiento (si a eso se le puede dar categoría de funcionalidad) de los reclusorios en el país. Quienes han elaborado el diagnóstico de supervisión nacional sobre las penitenciarías se han horrorizado.

Cualquiera con un mínimo de tiempo e interés en el asunto puede ingresar a las páginas de las comisiones estatales de Derechos Humanos —tanto como a la nacional—, y hallará en todas ellas, sin excepción, un catálogo de, los horrores generados por la complicidad de los gobiernos estatales (y aun federales) con la forma absurda y tolerante del lucrativo “autogobierno” de los penales, entre otras cosas.
El problema no es únicamente la sistemática violación de los derechos elementales de los internos quienes deben pagar (con una moneda o con otra) cualquier clase de servicio en un abanico perverso cuya amplitud cubre su propia y relativa seguridad, los alimentos, los espacios, la posibilidad de dormir en el suelo o atado a las rejas; el pase de lista, la fajina, el servicio médico, la droga, el alcohol la prostitución, la visita familiar, la visita conyugal y hasta el podrido aire para respirar.

Todo es materia de comercio, todo es motivo de abuso. Y el pago más fuerte es el precio de la propia vida. Quien no paga con el propio servicio sexual y la sodomía; la servidumbre (o ambas cosas) puede amanecer con un picahielos hundido en el estómago.

Pero la corrupción o guarda relación únicamente con la industria de la reclusión cuyos integrantes “suben” a estamentos mayores los productos de su negocio. Los custodios mandan hacia arriba el dinero de los directores de los penales quienes suben recursos a los secretarios de gobierno más alto. Ignoro si en el diagnóstico oficial se hace alusión a esa cascada de flujo ascendente, pero hay cosas tan evidentes como para prescindir de su demostración. Sin como la luz del sol. No necesitamos describirla ni investigarla, basta con sentir el calor.

Hoy, en los días del imperio de las bandas organizadas, cuyo poder supera (lo ha dicho hasta el secretario de la Defensa) al de las fuerzas del Estado, el negocio de las cárceles ya no se encuentra puertas adentro, sino muros hacia afuera: la tolerancia para las fugas masivas ha llegado ya a extremos realmente imperdonables. No se trata de saber si las responsabilidades son de los gobiernos estatales por no cuidar el portón o de las federales por no discriminar los sitios de reclusión.
El problema es absolutamente nacional. Todo esto ocurre en un país supuestamente ordenado e institucionalizado donde cada pieza forma parte del poderío estatal. Y estas fugas sólo nos ponen en el plano más vergonzoso del subdesarrollo y el Estado débil.
Las cifras son apabullantes. En los últimos tres años se han fugado de prisiones estatales 522 delincuentes relacionados con delitos graves.
Pues sí, anteayer al grito de nosotros también somos #132, se marcharon otros tantos reos de Piedras Negras. En el 2010, ciento cincuenta y dos se fugaron en Nuevo Laredo; ochenta y nueve salieron a pasear del penal de Reynosa. El año pasado se escabulleron 59 en Nuevo Laredo.
Amalia García ni se enteró (dice) cuando cincuenta y tres salieron de la prisión de Zacatecas, con tiempo hasta para saludar a las cámaras de vigilancia y subir a las camionetas estacionadas en el patio. Todos iban vestidos de policías. Eso sin contar los 37 de Apodaca, en medio de un baño sangriento.
De motines, venganzas, peleas; presos a quienes se les deja salir de noche a delinquir para regresar a la madrugada bajo el cobijo de la prisión previa y demás podredumbres, ya no tiene caso hablar.
CFE

La senadora del PRI Leticia Herrera acusó a la Comisión Federal de Electricidad de “terrorismo” contra productores agropecuarios de la Comarca Lagunera. El asunto es simple, los agricultores le deben a la empresa y como no pagan, la comisión los amenaza con bajarles el “switch” y retirar los medidores, con lo cual el sistema de pozos y por tanto el riego, quedarían interrumpidos con las graves consecuencias imaginables.

Ante esto, el Senado de la República aprobó un punto de acuerdo para exhortar a la CFE a buscar nuevos plazos de cobranza sin interrumpir el suministro de energía eléctrica y el desistimiento de acciones punitivas posteriores. Y ya en ese camino, pues de una vez revisar la dimensión de las tarifas.

Astillero
•    FCH, el responsable
•    Guerra personalísima
•    Adelanto de juicio histórico
•    General Naranjo, al Tec
Julio Hernández López
 
En un lapso de cinco días, Felipe Calderón ha sido acusado en público de asesino. El sábado recién pasado, en la Plaza de la Constitución donde daría el Grito de Independencia, fue señalado en esos términos por un amplio grupo de jóvenes pertenecientes al movimiento 132. Y ayer, en el contexto de la inauguración de una semana dedicada a asuntos de transparencia, tres jóvenes (según la nota publicada en Internet por los reporteros de La Jornada, Elizabeth Velasco y José Antonio Román) repitieron la pesada imputación.
Ese tratamiento crudo parece un exceso a un segmento de la sociedad que estima que no se deben cargar a la cuenta personal de Calderón los muy abundantes hechos de sangre que han marcado su gestión y que han provocado contundente reprobación mundial. No ha sido él, suelen alegar los defensores de FC, quien ordenó las matanzas; tampoco hay prueba alguna de que hubiese una política gubernamental explícitamente dirigida a generar masacres o exterminios sistemáticos.
Las acusaciones aún sin sustento judicial de los jóvenes que culpan a Calderón del baño de sangre que ha recibido el país, como la defensa simplemente formalista de quienes piden pruebas de que el presunto responsable hubiera dado órdenes homicidas, tendrían un cauce justo, aceptable, civilizado y moderno si los llegados al Poder Ejecutivo Federal fuesen susceptibles de ser juzgados en el cumplimiento de sus responsabilidades como auténticos servidores públicos, obligados a entregar buenas cuentas de los recursos y facultades recibidas, y no estuviesen exageradamente protegidos por una legalidad permisiva de abusos y excesos no solamente en cuestiones patrimoniales sino incluso en la toma de decisiones tan trascendentes que acabasen produciendo ni más ni menos que decenas de miles de muertes, una inseguridad pública extrema en la que los cárteles asumen funciones de Estado sustituto, y un virtual abatimiento de los derechos humanos, las garantías constitucionales e incluso las aspiraciones procesales básicas, pues el exceso de delitos cometidos ha llevado al abandono inmediato de las averiguaciones previas y a una suerte de sentencia condenatoria al vapor cuando se tacha a los involucrados de formar parte del crimen organizado.
Dado que el sistema político mexicano ha creado un estado de excepcionalidad jurídica para garantizar impunidad al presidente de la República salvo en casos extremos, como la traición a la patria, no es posible llegar ni siquiera a una verdad legal en el aparato mexicano (aunque está pendiente la solicitud de juicio ante la Corte Penal Internacional). Y entonces entran en operación otro tipo de criterios. Uno de ellos, el más elemental, hace entender que necesariamente ha de ser responsable de los resultados de un gobierno aquel que está en la cúspide y que recibe un sinnúmero de privilegios y bonos para que ejerza con prudencia y eficacia los haberes colectivos que recibió para su administración.
Pero en términos políticos y cívicos también es posible demostrar que la carga de lo sucedido en estos años de horror corresponde directamente al ciudadano Felipe Calderón Hinojosa. Un primer dato proviene del hecho tajante de que la detonación de la guerra contra el narcotráfico fue una decisión personalísima del citado ciudadano Calderón (ccC), quien nunca planteó como oferta de campaña o intención de su eventual gobierno el desatar acciones bélicas contra un presunto monstruo delictivo del que no habló en su lapso de proselitismo ni en el periodo de presidente electo. En realidad, el ccC soltó el primer golpe hasta hacerse del poder, en diciembre de 2006, previo diseño de guerra que acordaron altos enviados de Estados Unidos con quienes serían procurador de justicia y secretario de seguridad pública de esa administración felipista.
Podría argüirse que el tamaño del reto obligaba a prudencia y sigilo para no alertar al peligroso enemigo bien atrincherado. Pero tampoco buscó Calderón alguna fórmula de consenso cuando ya había abierto su juego macabro. No hubo una política de Estado (aprobada por los partidos políticos, las cámaras legislativas, y otro tipo de instituciones que así dieran legitimidad al proyecto bélico en curso), sino una decisión de gobierno, específicamente del citado ciudadano Calderón. Decisión y responsabilidades tan de él que, a pesar de las múltiples e intensas pretensiones sociales en busca de un cambio de rumbo, sostuvo la ruta trazada, haciéndose acompañar de discursos y gestos retadores, de autoglorificación y de una peculiar valentía montada detrás del espectacular blindaje militar cotidiano.
Por último ha de decirse que si la historia la escriben los vencedores, el ccC tampoco puede albergar expectativas sensatas de exculpación. Instaló la muerte en el país, abrió el camino para que la delincuencia organizada tomara control de ciudades y regiones, consumió inmensas cantidades de dinero público en el combate al narcotráfico y no a la pobreza y la ignorancia, pero no logró casi nada: los rubros sustanciales del negocio de las drogas continúan boyantes, el mercado estadunidense de consumidores está bien abastecido, los cárteles mexicanos se han expandido por el mundo con insólito espíritu conquistador y la firma dominante, la protegida, cuyo jefe fue liberado durante el foxismo y con Calderón fue ayudado a exterminar competidores, sigue intocada. Puede concluirse, pues, que el ccC es responsable directo de lo que ha sucedido en México, y que los gritos de hoy no son sino un adelanto de un juicio histórico bien fundamentado.
Y, mientras el Tec de Monterrey ha designado como presidente de su Instituto Latinoamericano de Ciudadanía (ILC) al general colombiano Óscar Naranjo, quien además es asesor de Enrique Peña Nieto en asuntos de combate al narcotráfico, aunque eso no es mencionado en la nota oficial correspondiente (bit.ly/OdjIpx), como tampoco los antecedentes negativos del interventor extranjero, citados por Carlos Fazio en bit.ly/MHGtNO, ¡hasta mañana!

Clase Política
Paquete económico 2013
Miguel Ángel Rivera

Otro de los problemas del cambio político: el subsecretario de Ingresos de la Secretaría de Hacienda (SHCP), José Antonio González Anaya, aseguró que el próximo 30 de noviembre la dependencia entregará el paquete económico 2013 al equipo de transición.
En un foro acerca del sistema de pensiones, González Anaya dijo que la SHCP entregará el paquete al equipo de transición del presidente electo, Enrique Peña Nieto.
El resultado, necesariamente, se presta a la confusión. El paquete económico (impuestos y la forma de gastarlos) debería ser responsabilidad total del equipo del futuro presidente, pero conforme a lo declarado por el referido funcionario, el equipo del mandatario saliente, Felipe Calderón, todavía podrá, por lo menos, hacer recomendaciones.
La cosecha
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