EDITORIETOR.
Por: Arturo García Gaytán

Jarra Guerrero está en la disyuntiva de su vida: pasar a la historia como el recto que se atrevió a meter en orden al sindicato de empleados y a las casas del estudiante o, ser el estúpido que perdió todas las batallas que comenzó pesimamente asesorado por unas faldas.
Si Salvadorcito Jarra quisiera, haría públicas todas las prebendas y privilegios que goza el hampón de Eduardo Tena Flores, desde la venta de plazas, hasta las supuestas empresas contratistas que dan mantenimiento a las instalaciones universitarias.
En una de esas, se ventilarían los montos que se entregan por concepto de rentas, alimentación, transportación y un largo etcétera, a los albergues donde pernoctan estudiantes, además de la nómina confidencial donde cobran líderes y operadores.

Salvadorcito está en el punto donde deben decidir si sigue legitimando la lucha de poder que llevan a cabo en nuestra universidad los egos de Genovevo Figueroa Zamudio y Marco Antonio Aguilar Cortes, porque justo es decirlo, Jarrita es un mero alfil en el tablero político universitario.
Es más, si se publicaran y se hicieran del dominio público las calificaciones que tienen esos que quieren abrir la Casa de Hidalgo a patadas, se iría uno de espaldas y no tendrían argumento los reprobados para pedir siquiera un taco con sal, pues la inmensa mayoría de chamaquitos no alcanza ni un 6 de calificación.
Es la oportunidad ideal, pues si Jarrita cree que de esta va a salir ileso, está más que estúpido, su paso por la rectoría tiene las horas contadas y siendo prácticos debería de pensar en no irse solo e ileso, total, si ya se va al menos debería pensar en jalarse al averno junto con él a un par más, entre ellos al Tena ese.
Pero, si se aferra a la rectoría y a imponer su imbécil y particular punto de vista, le va a pasar todo y nada, pasará a la historia como el hombrecillo ese que desafió al sistema y a la mafia sindical y que no pudo siquiera jubilar a un raterote, entonces su carrera quedará mancha para siempre.
¿Tendrá Salvadorcito Jarra Guerrero la visión de un estadista o será un insignificante enano usado por su mecenas para golpear a su némesis? También se ocupan un par de huevos, pero bueno, como está caro el producto es mejor pensar en que el todavía rectorcillo no es tan pendejo como parece…