URUAPAN, Mich.- El levantamiento del Niño Dios es una tradición que cobra cada vez mayor auge entre fieles o no fieles; el dos de febrero, es costumbre que se organice una tamaliza acompañados de un rico atole de sabor. Los encargados son aquellas personas que durante el reparto de la rosca de Reyes, el 6 de enero, les tocó el Niño Dios y son, automáticamente, los padrinos en este levantamiento.

Y el personal del Parque Nacional “Barranca del Cupatiztio” no fue la excepción, la administradora de ese centro turístico, Rocío Ortiz Corza, coordinó el evento, luego de que a varios les había tocado el Niño Dios durante la departición de la rosca de Reyes.

Ante empleados, comerciantes e invitados, se llevó a cabo el levantamiento en el pesebre que se instaló en el costado poniente de la fuente Copa de Oro, en el acceso al Parque Nacional; luego degustaron de los tradicionales tamales y atole.