De Acuerdo al Presidente del Colegio de Economistas de la entidad, Heliodoro Gil Corona, Michoacán gobernado por Silvano Aureoles Conejo, tendrá una economía estatal en la lona en este 2016”.

Con causas y cifras, el reconocido economista y asesor michoacano en ese tema detalla: en este año la economía de Michoacán volvió a sufrir una recaída generando con ello una situación recesiva, después de un aumento atípico del PIBE en 2014. La entidad reportará un descenso en el comportamiento del PIBE de (-) 0.5%, desde un incremento registrado en 2014 de 6.0%. El contraste es acentuado, pasa de ser la cuarta economía estatal que más crece en 2014 a una de las economías locales que más decreció, ocupando el lugar 30 en el país en el presente año.

“Buena parte de esta caída se debe a la fuerte disminución de la inversión pública estatal y federal, que bajó de 16 mil millones de pesos a 6 mil 185 millones de pesos de 2014 a 2015, reportando con ello una disminución de 61.3%.”, dice el exdirector de la Facultad de Economía de la Universidad Michoacana.

El pronóstico inicial del crecimiento real del PIBE en 2016 es de 2.2%, con una mejora en relación a la recaída de 2015, sobre todo debido a un repunte moderado de la inversión productiva estatal y federal de cerca de 9 mil millones de pesos. Michoacán está muy lejos de crecer consistentemente 5.0% anual, dice el entrevistado.

“La creación de empleo formal cerrará este año sobre los 15 mil puestos laborales, casi el mismo monto creado durante 2014 que llegó a los 15 mil 078 empleos”.

Lo relevante durante 2015 es que el empleo formal permanente cayó un 17.0%, respecto al año pasado, pasando de 9 mil 464 trabajos a 7 mil 900 plazas de 2014 a 2015.

La desocupación concluirá con una tasa de 4.0% de la PEA, similar a la registrada en el cuarto trimestre de 2014, cuyo nivel de desocupados ascenderá a 78 mil personas en esas condiciones, aclara el maestro de tiempo completo de la UM.

La informalidad cerrará este año con una tasa de 72.5% de la población ocupada, mayor a la tasa reportada en el cuarto trimestre de 2014 de 71.8%.

“Los empleos formales esperados para el 2016 es de 17 mil plazas laborales, mayor en 13.3% a los registrados en 2015. En promedio se producirán 4 mil 250 plazas por trimestre en el próximo año. Sin embargo, la capacidad potencial se encuentra muy abajo de la meta oficial de crear 33 mil 566 empleos en los próximos seis meses y muy por debajo de los 70 mil puestos que se requieren anualmente en Michoacán”.

En 2015 la entidad recibirá un monto de 2 mil 580 millones de dólares, mayor en un 15.0% a los dólares captados en 2014 por una cantidad de 2 mil 240 millones de dólares, añade.

“Convertidas en pesos, las remesas reportarán una alza de 33.4%, aumentan en números redondos de 30 mil millones de pesos a 40 mil millones de pesos de 2014 a 2015”.

Explica que con este resultado en la recepción de las remesas familiares en 2015, se registra un nivel máximo histórico desde 2003.

“La importancia económica de las remesas es fundamental para la microeconomía estatal, toda vez que en 2015 representaron el 70.0% de los ingresos ordinarios del gobierno estatal y el 9.9% del PIBE. Pero sobre todo a nivel microeconómico, en las familias, las comunidades, las localidades y todos los municipios de la entidad, las remesas propician mayor consumo local, derrama económica en los pequeños negocios e impulsan las actividades agrícolas y comerciales locales”.

En 2016 se esperan remesas familiares por un monto de 2 mil 680 millones de dólares, mayor a las recibidas en 2015 en 3.8%. Con el mejor sentido apuntamos: “benditas remesas”.

Destaca, que un gobierno con finanzas públicas vulnerables debilita fuertemente su economía local. En este sentido el balance reciente de Michoacán es desfavorable, en promedio se registran déficits financieros crónicos de 6 mil 320 millones de pesos de 2007 hasta el presupuesto autorizado 2015, con fuertes efectos negativos para el gobierno estatal, dado que le restringe liquidez, operatividad y desarrollo de programas y proyectos económicos y sociales.

“El deterioro de la flexibilidad financiera año con año sigue en ascenso, en donde la tendencia de la deuda financiera estatal no cesa y más bien continúa en aumento, debido principalmente a que los pasivos no bancarios de corto plazo se están convirtiendo en nuevas obligaciones financieras para el gobierno de Michoacán”.

El recuento de las obligaciones financieras así lo indica: En 2007 la deuda directa financiera ascendió a 6 mil 133 millones de pesos y al cierre de 2015 se estima un monto sobre los 17 mil 400 millones de pesos. De esta manera, la deuda directa financiera estatal estaría pasando de 2.4% del Producto Interno Bruto Estatal (PIBE) en 2007 a 4.4% del PIBE en 2015.

Las vulnerabilidades estructurales de las finanzas estatales son puntuales y se sintetizan en los déficits financieros crónicos reportados, producto de un sistema fiscal estatal que genera reducidos ingresos propios y por ende con excesiva dependencia de las transferencias federales, la pésima distribución y uso del gasto público, el deterioro de la flexibilidad financiera y la pérdida de capacidad de generar ahorro interno estatal, reconoce el economista.

“En este contexto se perfila el paquete fiscal del gobierno de Michoacán para el año 2016 de carácter contractivo. Una vez revisados los componentes de la iniciativa de Ley de Ingresos estatal para el próximo año y las modificaciones realizadas por el congreso del país a la Ley de Ingresos de la Federación y las reasignaciones y reducciones al Presupuesto de Egresos, se advierte que los ingresos ordinarios en el paquete fiscal 2016 para el gobierno de Michoacán manifiestan un aumento marginal en términos reales de apenas 1.9%, en relación a la previsión 2015”.

De esta manera los ingresos ordinarios presupuestados por el gobierno estatal pasarán de 56 mil 271 millones de pesos a 59 mil 034 millones de pesos de 2015 a 2016. Con esta estimación de ingresos ordinarios la estructura cambia de la forma siguiente: Los ingresos propios suben de 6.0% a 6.8% respecto al total estatal y los ingresos de origen federal bajan ligeramente de 94.0% a 93.2% del total de ingresos previstos en los presupuestos 2015 y 2016.

Heliodoro gil preciso que el monto de ingresos propios suben de 3 mil 893 millones de pesos a cerca de 4 mil millones de pesos de 2015 a 2016. Esto significa que los ingresos propios a precios constantes suben un 2.7%, respecto al presupuesto 2015. En lo concerniente a los ingresos de origen federal el aumento real es modesto, de apenas un 2.0%.

Este viraje en la política fiscal es contraria a lo que recientemente en campaña se prometió: “Se fortalecerán los ingresos propios pero sin mayor carga fiscal para los contribuyentes”. Pero se olvidó el compromiso y la mayor carga inmediatamente llegó, con la traída de un viejo impuesto vigente hasta el ejercicio 2005, denominado Impuesto Adicional para Carreteras y Conservación de Edificios Escolares, con una tasa de 25% sobre los Derechos estatales y el impuesto sobre la enajenación de vehículos de motor usados, con un monto de recaudación en ese entonces de 113 millones de pesos.

Ahora para 2016 se retoma como gravamen estatal denominándolo Impuesto para Infraestructura y Desarrollo, con la misma naturaleza, bases y tasa. El monto a recaudar el próximo año es de 537 millones de pesos, explica.

“En cuanto al fortalecimiento del capítulo de derechos en la Ley de Ingresos, se prevé el reemplacamiento del parque vehicular estatal de por el orden de un millón 200 unidades, cuya recaudación será de por el orden de 900 millones de pesos”.

El dicho popular es muy ilustrativo y muy contundente en estos casos: “más pronto cae un hablador que un cojo”.

Debe entenderse que ambas medidas fiscales son estrictamente recaudatorias, la primera no tiene ningún sentido progresivo, va sobre contribuyentes cautivos y se convierte en un sobreprecio en bienes y servicios que provee el gobierno estatal. La segunda medida se basa en una disposición legal y en una potestad local para renovar cada tres años las placas al parque vehicular, también sobre propietarios de unidades cautivos.

“No obstante lo anterior, el próximo año asistimos a un presupuesto de corte restrictivo con un balance financiero deficitario y por lo tanto débil para apoyar el crecimiento económico del estado. El gasto estatal seguirá acentuado en gasto corriente, no tiene margen para forjar ahorro interno suficiente, precario para elevar la inversión productiva y con asignaciones presupuestarias que socaban la capacidad de atención de las dependencias vinculadas a los sectores económico y social. Es decir, una economía estatal en la lona en 2016”.