El asalto a la razón
Fuera máscaras
Carlos Marín
Vehemente como suele ser, pero con especial enjundia, el presidente Felipe Calderón emplazó a los países consumidores a evaluar “con toda sinceridad, con toda honestidad, si pueden, si cuentan con la voluntad y con la capacidad para reducir el consumo de drogas”, y exigió que la Organización de las Naciones Unidas “se comprometa en el tema, que haga una valoración profunda de los alcances y de los límites del actual enfoque prohibicionista…”.
Es el momento, enfatizó, de que la ONU no solo participe en el análisis del problema, sino que “tiene que encabezar, y encabezar en serio, un profundo debate internacional que nos permita hacer un balance de los alcances y las limitaciones de la política actual: qué es lo que ha dado, cuánto hemos avanzado en el actual enfoque prohibicionista, por ejemplo”.
A su modo, Calderón dijo que ya chole con que unos países pongan a los drogadictos, el dinero y las armas, y otros, ni se diga México, vivan la pesadilla diaria de poner los muertos.
El dedo en la llaga, pues, y en el mejor foro posible.
Interludio
Querían a Rajoy, ¿o no?
Román Revueltas Retes
No les gustaba Zapatero a los sufridos ciudadanos del Reino de España. Pues, ahí tienen ahora a Rajoy, el Señor de los Recortes Sociales. Y con mayoría absoluta de su partido, el PP, para hacer y deshacer como les venga en gana a quienes sacaron a patadas al PSOE de La Moncloa (con el perdón de ustedes, estoy parafraseando a uno de nuestros clásicos).
Es cierto que la llamada troika —conformada por los tecnócratas de la Unión Europea, los tecnócratas del Banco Central Europeo y los tecnócratas del Fondo Monetario Internacional— le pide a España que se apriete el cinturón luego de años de excesos y despilfarros de nuevo rico.
Y, en efecto: ¿pensaban ustedes que aquí nos ultrajaban los politicastros con esas estatuas ecuestres que mandaban erigir para perpetuar su memoria y glorificar su muy augusta persona?
Pues, hay un personaje, de nombre Carlos Fabra, que es algo así como un cacique local de allá —en Castellón, Comunidad Valenciana— que no sólo hizo construir un aeropuerto perfectamente inútil —con un costo de 150 millones de euros— en el que no aterriza ningún jodido avión sino que dispuso que se levantara un monumento con su efigie a la entrada del aeródromo.
El hombre, imputado de delitos financieros y trapacerías varias, fue calificado en su momento de “ciudadano ejemplar” por el mismísimo Rajoy y contaba con el apoyo de su correligionario, Francisco Camps, también del PP (que, por cierto, vendió su alma al diablo a cambio de unos trajes de marca siendo que su condición de presidente de la Generalidad de Valencia parecía valer mayores servicios).
Pues, los valencianos, miren ustedes, siguen gobernados por el PP. A esto se le llama democracia. Dicho en otras palabras: la gente tiene el derecho de votar por quien se merece.
Trascendió
Trascendió
:Que el centro de la actividad de Enrique Peña Nieto en estos días ha sido reunirse con inversionistas extranjeros y nacionales.
La intención, dicen en el equipo de transición, es lograr que en el inicio de gobierno haya un “anuncio fuerte” sobre generación de empleo y recuperación económica, y ese será precisamente el objetivo de la gira del presidente electo por Europa: la atracción de capitales.
:Que el presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Juan Silva Meza, no dejó pasar la oportunidad de marcar definiciones en su reunión de ayer con Peña Nieto.
El ministro le dijo que el Poder Judicial “prefiere” que quienes resulten seleccionados para la terna que enviará el Ejecutivo federal al Senado provengan de la carrera judicial y no de la academia o de la política.
:Que las centrales patronales, en específico la Coparmex, se pusieron en contacto con varios diputados del PRI y del PAN, de la Comisión del Trabajo —que preside el priista Carlos Aceves del Olmo—, para expresarles su molestia por la regulación del outsourcing contenida en la reforma laboral.
De plano solicitaron que se eliminara del dictamen la protección a los trabajadores contratados por ese régimen, como si no se cometieran suficientes abusos contra ellos por las empresas que sirven a la triangulación y que representan una zona franca para la evasión fiscal.
:Que relajado y contento se vio este miércoles al jefe de Gobierno del DF, Marcelo Ebrard, en la sede de las Naciones Unidas, en Nueva York, donde tuvo reuniones con alcaldes de varios países.
Si bien no coincidirá con Felipe Calderón, dijo que estuvo atento al discurso del Presidente en la Asamblea General y comentó que él también hablaría sobre seguridad y su proyecto aplicado en la capital, que “ha sido un éxito”.
:Que el homenaje a Alonso Lujambio en el PAN puede tardar más de los 15 días que calcula el dirigente nacional de ese partido, Gustavo Madero.
Quien coordinará los trabajos, Juan Molinar Horcasitas, director de la Fundación Rafael Preciado, asegura que la fecha es tentativa, pues los sectores en los que participó el senador son tan diversos que se requerirá buen tiempo para la planeación.
Día con día
Historia para hoy. 1. Las transformaciones de México
Héctor Aguilar Camín
A partir de la conquista española en 1521, las grandes transformaciones de México han sido cuatro:
1. El proceso de colonización de los siglos XVI y XVII donde empieza a existir la nación mexicana.
2. Las reformas borbónicas del siglo XVIII, que desembocan en la Independencia nacional de 1821, luego del derrumbe del imperio español en América.
3. La reforma liberal del XIX, que tardó en imponerse medio siglo.
4. La Revolución mexicana de 1910, cuya sombra cubre la mayor parte del XX.
A partir de la crisis económica de 1982, gran crisis de finanzas públicas luego de la promesa del auge petrolero, empieza una quinta transformación de largo alcance, que llega hasta nuestros días.
Hasta 1982, México presentaba buenas credenciales de estabilidad y desarrollo. Era un caso exitoso de los llamados “crecimientos hacia adentro”, hechos con base en la sustitución de importaciones, el proteccionismo comercial y el intervencionismo del Estado. En mayor o menor medida fue el modelo de todos los países de América Latina durante y después de la Segunda Guerra.
A partir de los años setenta, cambiaron las reglas de la economía mundial. Se impuso una lógica de grandes cambios tecnológicos y flujos comerciales que desafiaban con su productividad las fronteras nacionales y las economías planificadas. Los países exitosos empezaron a ser los que podían crecer “hacia afuera”, exportando. El cambio tuvo profundas consecuencias. La mayor de ellas fue la rendición del mundo socialista en 1989.
México se ajustó a los desafíos de la hora. La crisis de 1981-82 tuvo un efecto irreversible sobre las finanzas públicas. Hasta ese año, casi todo en México estaba subsidiado y protegido de la competencia: lo mismo el capital que el trabajo.
La quiebra de las finanzas públicas significó no solo una crisis económica, sino el fin de un régimen político. La clase gobernante del país tuvo que plantearse lo que llamaron entonces un “cambio estructural”: reducir los subsidios y el proteccionismo, achicar el Estado, abrir la economía a la competencia internacional.
Los gobiernos del “cambio estructural” (Miguel de la Madrid, 1982-1988, y Carlos Salinas de Gortari, 1988-1994) querían cambiar la economía, hacerla viable en el nuevo contexto internacional. No querían desmontar el aparato político en que estaban parados ni entregar el poder. Pero conforme el “cambio estructural” avanzó, la lógica política del régimen recibió heridas de muerte.
(Mañana: El “cambio estructural”, 1982-1994)
En Privado
Crimen y fuero
Joaquín López-Dóriga
Son más aparentes que auténticos. Florestán
La noche del viernes 14 de septiembre fue muerto a tiros en Cajeme, Sonora, el diputado electo al Congreso local por el PRI, Eduardo Castro Luque.
Al día siguiente, las dirigencias local y nacional del priismo se desgarraron las vestiduras tricolores: desde el crimen de Estado hasta el asesinato político, siempre apuntando hacia fuera, ya sabe que ellos no se llevan así, incluso al gobierno de Guillermo Padrés, y disparando imputaciones en todas direcciones, siempre cargadas con ánimo partidista.
Por supuesto, hubo quienes, como siempre, en un afán de limpiarse las manos, trataron de ensuciar la memoria de la víctima, hablando de crimen organizado, como si eso fuera una excluyente de responsabilidad.
Conforme pasaban los días, se endurecían las posiciones en Sonora, sobre todo después de que en el Estado de México se aclarara el caso del diputado local, del PRI, en Neza, Jaime Serrano Cedillo, al confesar su esposa que lo había matado de una cuchillada en medio de un pleito marital.
Las investigaciones a cargo del procurador de Sonora, Carlos Alberto Navarro, comenzaron a avanzar hasta despejar la incógnita: al diputado propietario Castro Luque lo mandó matar su suplente, el también priista Manuel Alberto Fernández Félix, un joven de 25 años con el que había hecho la campaña.
El sujeto este contrató a cuatro delincuentes para que, por 40 mil pesos, mataran a su amigo y él, como suplente, ascendiera a diputado propietario. Tan elemental como criminal.
Sus operadores encontraron al sicario que aceptó el jale, como confesaría luego, matando a Castro Luque en la puerta de su casa.
Hoy, todos los cómplices del crimen están detenidos y el autor intelectual, prófugo.
¿Qué hubiera pasado de haber protestado como diputado?
Pues nada, que hoy estaría protegido por el fuero legislativo y en lugar de prófugo, libre.
Es urgente eliminar ese fuero que da a diputados y senadores una patente de impunidad que los pone por encima
de la ley, y a los demás nos relega a una condición de mexicanos de segunda, como si ellos fueran de primera.
RETALES
1. INVITADO. El general Óscar Naranjo viajó a Colombia como invitado de Enrique Peña Nieto, y asistió a las conversaciones con el presidente Juan Manuel Santos,
2. CUMBRE. La Iberoamericana de Cádiz, en noviembre, podría ser la primera a la que asista el presidente electo. Como gobernador, fue invitado del presidente Felipe Calderón a la visita oficial de Estado a Madrid, donde le presentó a la familia real española, y
3. AUSENCIA. Se siente la ausencia de Andrés Manuel López Obrador en las manifestaciones contra la reforma laboral que, en su momento, dijo que encabezaría para impedirla. Debe ser lo de Morena.
Nos vemos mañana, pero en privado
Juegos de Poder
Sobre la paz sindical en México
Leo Zuckermann
EXCÉLSIOR
El gobierno calderonista ha enviado, de nuevo, una reforma laboral para modernizar el movimiento obrero y hacerlo más democrático y flexible.
En Shaping the Political Arena, los politólogos norteamericanos Ruth y David Collier hacen un estudio fundamental sobre la relación entre los movimientos obreros y los regímenes políticos en América Latina. Los autores argumentan que la modernización capitalista de principios del siglo XX trajo consigo la formación de una clase trabajadora radicalizada, organizada en movimientos laborales. La reacción de los distintos estados nacionales latinoamericanos a estos movimientos determinó, según ellos, el tipo de régimen político de cada uno de los países.
De acuerdo a los Collier, las reacciones de grupos conservadores hacia los movimientos obreros derivaron en un sinnúmero de golpes de Estado en América Latina. En México, en cambio, la incorporación del sector obrero a un partido de Estado permitió canalizar y resolver el conflicto entre las fuerzas conservadoras del capital y las fuerzas progresivas del movimiento laboral. El sistema priista fue eficaz para negociar la lucha de clases, lo cual, en comparación con otros países latinoamericanos, dio mucha estabilidad a la vida política del país. Esto no es ninguna menudencia si se toman en cuenta los horrores que significaron las diversas dictaduras militares en Latinoamérica.
La relación del Estado mexicano con el sindicalismo oficial fue funcional para ambas partes. Por un lado, se consiguió paz y estabilidad política. Por el otro, los obreros mexicanos lograron ciertos derechos en su seguridad social. Los mayores beneficiarios de este pacto fueron los líderes sindicales, quienes recibieron jugosas rentas económicas y poderosos puestos políticos. Eventualmente, la complacencia se apoderó de estos dirigentes, quienes cada vez más estuvieron dispuestos a acomodarse que a luchar.
En los años ochenta se dieron una serie de acontecimientos que tuvieron un efecto directo sobre el sindicalismo mundial y el mexicano. El sistema comunista, supuesto defensor de los intereses de la clase trabajadora, cayó. El mundo se convirtió en un lugar predominantemente capitalista donde comenzó una despiadada lucha, no de clases, sino de países por conquistar mercados. En esta implacable globalización, los capitales se dirigieron a los lugares donde el trabajo era más barato, productivo o preparado. Esto significó un nuevo reto para los sindicatos acostumbrados a una concepción anacrónica de la lucha de clases.
En esa misma década, en México se dieron una serie de reformas económicas orientadas a fortalecer al mercado. El Estado perdió espacios y con ello capacidad de repartir beneficios al movimiento obrero organizado. Además, los sindicatos fueron perdiendo poder dentro del PRI, partido que, con la creciente apertura política, tuvo que competir para ganar puestos de elección popular. El otrora partido hegemónico ya no pudo asegurar posiciones de poder a dirigentes obreros impopulares, como Joaquín Gamboa Pascoe, quien en 1988 perdió por un amplio margen la senaduría del Distrito Federal.
Lo increíble es que Gamboa Pascoe sigue siendo el octogenario dirigente del movimiento obrero organizado. Y, del lado gubernamental, ha habido una decisión de las administraciones panistas, tanto la de Fox como la de Calderón, de acomodarse con estos líderes y sindicatos que vienen de la época dorada del PRI.
Aunque los panistas han preferido mantener la fiesta laboral en paz, ahora el gobierno calderonista ha enviado, de nuevo, una reforma laboral para modernizar el movimiento obrero, para hacerlo más democrático y flexible. Es previsible que los viejos líderes, con todas las mañas que conocen, se resistan a cualquier cambio. Al fin y al cabo, ellos son los beneficiarios del statu quo y siempre podrán amenazar que, si se hace una reforma que toque los intereses sindicales, se acabará la paz laboral que tantos beneficios políticos tuvo para México en el pasado, pero que hoy tiene un pesado costo económico para el país.
Razones
Las mayorías, contra el consenso
Jorge Fernández Menéndez
EXCÉLSIOR
Si hay algo que logró la iniciativa preferente de la reforma laboral fue exhibir la lentitud de reflejos de nuestros partidos políticos, sobre todo en el terreno legislativo. Al tener que dictaminar esa iniciativa en 30 días hábiles, muchos legisladores no supieron siquiera cómo acercarse a ella, aunque el tema haya estado debatiéndose durante años, y apenas en la anterior legislatura se hubieran presentado por lo menos cuatro iniciativas sobre el tema, las del Partido Verde, la del PRI, la del PAN y la del PRD.
En este último partido parece que no aprenden aquello de Albert Einstein de que no se puede esperar resultados distintos haciendo siempre lo mismo, y la respuesta ha sido, nuevamente, amagos de toma de tribuna y bloqueos para tratar de evitar que los legisladores lleguen a San Lázaro, incluido el ridículo de Gerardo Fernández Noroña y Agustín Guerrero, entre otros, que como ya no pueden ocupar tribunas, tratan de bloquear las calles. Martí Batres, convertido ahora en el representante de los duros, ha lanzado discursos flamígeros contra la reforma sin decir nada concreto y sin pensar, ni por un minuto, que abrir el mercado laboral, establecer nuevos mecanismos de contratación, flexibilizar horarios y oportunidades, regularizar el outsourcing, termina siendo una necesidad, no sólo del mercado, sino también de la ciudadanía y sobre todo de los jóvenes, para alcanzar un puesto de trabajo.
No sabemos cómo saldrá finalmente la reforma, pero lo que ha puesto particularmente molesto a esos grupos perredistas (y/o del Morena) es que en el Congreso, entre otras razones para cumplir con los plazos de la iniciativa preferente, pero también para tener un margen de eficiencia mínima, se han olvidado, afortunadamente, de la lógica de buscar acuerdos de consenso y se ha pasado a operar con base en la búsqueda de mayorías, como ocurre en cualquier congreso que se respete en las democracias occidentales.
Y desde 1997 (en realidad el fenómeno comenzó desde 1995, con la reforma fiscal, que aumentó el IVA en plena crisis financiera) el hecho es que no se trabajaba con esos parámetros. La consecuencia ha sido una parálisis legislativa que en ocasiones ha sido disimulada, pero nunca resuelta.
Las iniciativas preferentes, sobre todo la laboral, saldrán por acuerdos en los que participarán el PRI y el PAN, fundamentalmente. No siempre será así: existirán capítulos, iniciativas, que tendrán seguramente otra composición de votos, para transformarse en leyes. Pero no deja de ser un ejercicio inteligente apostar por la mayoría más que por el consenso, por la eficiencia más que por dilatar los asuntos pensando en consensos utópicos.
No es sólo en beneficio para la bancada del próximo oficialismo, sino también para las oposiciones: el PAN e incluso el PRD podrán apoyar o no el dictamen que fue impulsado en el Congreso, pero podrán manejar sus respectivas banderas políticas en el futuro, por ejemplo en torno a la democracia sindical.
Pero las reformas en lo que sí hay acuerdo no se polarizarán, como venía ocurriendo desde hace años, buscando consensos. Algo similar ocurrirá en las leyes de transparencia del gasto gubernamental, que están en el Senado y en el futuro cuando se aborde la reforma energética.
Con todo, y pese a la profundidad de su crisis (inocultable en muchos ámbitos), es el PAN el que parece tener mayor claridad sobre cómo operar en estos temas, basándose en sus propuestas recientes. En el PRD, donde tenían todo para presentarse como la oposición alternativa, han resultado afectados por el síndrome Morena y por el temor de comenzar a recorrer su propio camino.
El que estén apostando en forma tan irracional al futurismo (por lo menos tanto Andrés Manuel como Marcelo Ebrard ya están hablando y operando para la candidatura de 2018) les ha hecho perder el foco y tomar decisiones equivocadas, regresando a caminos que ya habían recorrido.
Olvidemos por un momento las posiciones en torno a la reforma laboral, ¿cómo explicar la tontería del coordinador de los senadores, Miguel Barbosa, pidiendo que se le aplique el artículo 33 constitucional, o sea la expulsión del país, a Óscar Naranjo, por opinar de asuntos internos, al ser un asesor externo del futuro presidente Peña Nieto? ¿Habrán olvidado que López Obrador trajo con un pago de millones de dólares a Rudy Giuliani, para que asesorara al Gobierno del DF sobre seguridad, una asesoría que se concretó con apenas un par de pláticas ante funcionarios de todo nivel?
Escuchando los argumentos del senador Barbosa habrá que darle la razón a Naranjo cuando el viernes pasado advertía de una campaña de grupos del crimen organizado en su contra. Otra vez en el PRD están nerviosos y no aprenden. Es el regreso a las posiciones más retrógradas de la izquierda, las que no le arrojan ningún beneficio, pero sí muchos y constantes costos.
Frentes Políticos
Frentes Políticos
EXCÉLSIOR
I. La determinación con la que México combate al narcotráfico “no encuentra una respuesta similar en todos los países,” reprochó el presidente Felipe Calderón ante la Asamblea General de la ONU. Durante su discurso en Nueva York hizo un llamado para que se tomen acciones contundentes “para al menos reducir los flujos de dinero que terminan en manos de los criminales”. Insistió en que las organizaciones de narcotraficantes, al contar con recursos ilimitados, tienen una gran capacidad de corromper y comprar autoridades de todos los niveles.
II. Por la mañana, el presidente Calderón asistió a la apertura de operaciones del Índice Nasdaq de Nueva York, oprimió el botón que dio inicio a las operaciones de la Bolsa de Valores en Times Square y colocó su firma electrónica. Después de dar inicio al día de actividades bursátiles, insistió en que México genera 700 mil empleos formales cada año y la economía ha crecido de manera ininterrumpida los últimos 13 trimestres, una buena noticia, no sólo para los mexicanos, sino para los estadunidenses.
III. La ciudad puede esperar. Marcelo Ebrard, el jefe de Gobierno del DF, no para. Está convertido en auténtico viajero frecuente. Es obvio que se trata de una promoción personal. Primero amarró la presidencia de la Red Mundial de Ciudades Seguras de la ONU y ahora fue a Nueva York al ser vicepresidente de la Internacional Socialista. Ayer participó en el encuentro que encabezó el presidente, George Papandréu, ex primer ministro de Grecia. Por su cuenta de Twitter, anunció que propondrá a esa Internacional realizar una cumbre progresista, para presentar una propuesta alternativa de gobierno a la que prevalece en otros países conservadores.
IV. Los señores del no. El Partido de la Revolución Democrática hizo público lo que ya todo el mundo sabía. Rechazará la reforma laboral que podría aprobarse hoy tras el acuerdo previo alcanzado por el PAN y el PRI. Martí Batres calificó el proyecto de “salvaje”, “criminal” y “lesivo”, bajo la advertencia de que su avance representará la destrucción del futuro de muchas familias. Es, entonces, para ellos, algo que roza con el fin del mundo. No se lo pierda. Hoy harán su numerito en la tribuna. Así entienden la democracia.
V. El Consejo General del IFE rindió ayer un homenaje póstumo al senador panista Alonso Lujambio. Leonardo Valdés Zurita, el presidente consejero, recordó su paso como consejero ciudadano durante el periodo 1996-2003 y su contribución al fortalecimiento de la vida democrática. Los actuales miembros expresaron sus condolencias a la familia del legislador y destacaron su valentía al luchar contra la enfermedad que lo aquejó hasta sus últimos días. Ayer, los restos del ex titular de la SEP fueron cremados en el panteón Francés de la Ciudad de México. Entre los asistentes a la ceremonia, además de su familia y amigos cercanos, estuvieron, por ejemplo, Fernando Gómez Mont y Reyes Tamez, ex secretarios de Gobernación y Educación, respectivamente.
VI. Organizaciones civiles, encabezadas por la ex diputada Rosi Orozco y legisladores de todos los partidos refrendaron ayer su compromiso por erradicar la trata de personas. Pablo Escudero, senador del Partido Verde, recordó que es algo difícil de cuantificar, pero lastima a toda la sociedad. Lucero Saldaña, del PRI; Luisa María Calderón y Adriana Dávila, del PAN, así como Angélica de la Peña, del PRD, se comprometieron a ir de la mano en apoyo a las víctimas de ese delito. Una lástima que gobiernos como el del tlaxcalteca Mariano González Zarur no muevan un dedo al respecto, pese a que esa entidad es cuna de las principales bandas organizadas dedicadas a este crimen.
Ventana
De la prisa queda el cansancio
José Cárdenas
EXCÉLSIOR
Estrenar la figura de la iniciativa preferente con una propuesta de reforma a la Ley del Trabajo, se percibe como un desafío del presidente Calderón al Congreso. El plazo de 30 días (justos) para analizar, dictaminar, debatir, y en su caso aprobar el documento, parecen insuficientes, dado que ningún gobierno lo ha logrado en 20 años.
El Presidente de la República “agarró” a los diputados con los dedos en la puerta. Sin comisiones designadas, los representantes populares debieron trabajar al vapor. Para Miguel Barbosa, líder el del PRD en el Senado, hubo “mala leche” del Ejecutivo. “Al apresurar el trámite puso en riesgo todo el trabajo legislativo… y lo peor del caso es que la falta de análisis y de propuestas para enriquecer el debate de la iniciativa presidencial se ha combinado con la presión de sindicatos y empresarios”, lamentó.
La Comisión de Trabajo y Previsión Social, encargada de dictaminar la reforma laboral, apenas se reunió un par de veces: la primera, para instalarse y, la segunda, para presentar un predictamen de 120 páginas, dividido en dos grandes bloques.
El primero es estrictamente laboral: propone penas más graves contra el trabajo infantil; protege más a los discapacitados y a las mujeres; evita la discriminación por sexo o preferencia sexual; reglamenta el outsourcing, es decir la subcontratación —lo que más polémica ha causado—. El segundo bloque aborda la política sindical: quedan fuera los requisitos para la titularidad del contrato colectivo y la obligación de las juntas de Conciliación y Arbitraje para difundir los términos de esos contratos. También se va a la basura cualquier intento de limitar el derecho de huelga, la transparencia sindical y el voto secreto. Eso ganan las cúpulas gremiales.
Por cierto, hay una grave omisión en la iniciativa; no abordar la famosa “toma de nota”, instrumento por el cual el gobierno puede negar el reconocimiento a los sindicatos y sus liderazgos —norma autoritaria y obsoleta heredada del fascismo—.
Total: tan apremiante esfuerzo legislativo terminará en una “reformita rasurada”, muy lejos de la trascendencia requerida. No servirá, como dice el gobierno, para generar empleos por arte de magia, para eso, se necesitan otros cambios que atentarían contra los usos y costumbres del corporativismo sindical… por ahora, imposible. De la Cámara de Diputados la reforma laboral deberá pasar a revisión en el Senado, donde seguramente le darán otra “mochada”. Sólo quedará polvo del lodo reformista… y de la prisa, cansancio.
MONJE LOCO: Los caminos de la política, como los de Dios, son inescrutables. Hace unos meses el senador Pablo Escudero, del Partido Verde —entonces diputado— ganó notoriedad, cuando destapó el escándalo de corrupción en torno a la Estela de Luz… que acabó en “estela de pus”. Escudero retó públicamente a un debate al entonces secretario de Educación, Alonso Lujambio, a quien acusaba por haber tolerado el enorme dispendio en un monumento que a muy pocos convenció… y cuya condición marcó otro gran yerro del gobierno calderonista. Ahora, ya ambos como senadores, Escudero tuvo que atestiguar el homenaje a su par en el Senado, cuando tomó posesión del cargo… y el de cuerpo presente a sus restos… y todo eso, calladito, calladito. Por paradojas como ésta, decían los clásicos, en la política nunca le mientes la madre a nadie… y menos en público.
Itinerario Político
Trabajadores, el botín político
Ricardo Alemán
EL UNIVERSAL
Repentinamente, como si fuera víctima de una epidemia, la clase política en pleno se dice amorosa, preocupada y comprometida con los trabajadores mexicanos, motor del desarrollo y el bienestar.
Y claro, el repentino amor tiene una causa y un efecto. Resulta que en “la casa del pueblo” –es decir, en el recinto parlamentario de San Lázaro– se discute, analiza y debate la reforma laboral que pronto será votada. Pero más allá de declaraciones grandilocuentes, de falsos amores y engañosas preocupaciones por los trabajadores mexicanos, lo cierto es que a nadie, a ninguno de los partidos políticos, de sus líderes y legisladores, les importan los obreros, empleados y asalariados.
¿Y por qué creemos que la escandalera que tirios y troyanos han montado en torno a las bondades y/o perversidades de la reforma laboral, no son más que una grosera impostura de buena parte de los partidos, los políticos y sus legisladores?
Por una razón elemental. Porque si al PRI, al PAN, al PRD y a la chiquillería les importaran realmente los trabajadores –su salario digno, poder adquisitivo suficiente, prestaciones de ley y su crecimiento familiar– todos esos partidos habrían diseñado y pactado una reforma de primer mundo y de última generación, desde hace tres, seis, nueve, 12 o más años.
Pero si a los partidos, a los políticos y legisladores no les importan los trabajadores y sus condiciones de trabajo, ¿entonces por qué la pelea de “perros y gatos”, que han protagonizado en las semanas recientes todos o casi todos los integrantes de la clase política mexicana, en torno a la ley laboral?
Otra vez la respuesta es de estricto sentido común. Porque lo que está en juego hoy en el Congreso, no es si tal o cual artículo de la Ley del Trabajo beneficia o no a los trabajadores, a los empresarios o a las mafias sindicales. No, la pelea que presenciamos es una disputa política entre las llamadas izquierdas que han fracasado en los últimos 25 años, y el PRI de Enrique Peña Nieto, que no sólo los derrotó, sino que al volver al poder los ridiculizó y convirtió en emblema del mayor fracaso cultural y político del último medio siglo.
En otras palabras, que cuando las llamadas izquierdas hacen todo para revenar las reformas que presentó el presidente Felipe Calderón al Congreso, y que serán aprobadas por el PRI –cuando hacen todo, incluso el ridículo de exhibirse como una izquierda desleal, hipócrita y chantajista– en realidad le están apostando al fracaso del gobierno de Peña Nieto, igual que hace seis años le apostaron al fracaso del gobierno de Felipe Calderón. Y claro, no entienden que en ese fracaso va su propio fracaso.
¿Y por qué las llamadas izquierdas le apuestan al fracaso de Peñas Nieto?. Porque en el nuevo pacto de reacomodo del poder –acordado entre el PRI y el PAN– las izquierdas fueron excluidas, no fueron tomadas en cuenta y, claro, no consiguieron las prebendas que pretendían, en tanto segunda fuerza política y electoral.
Y es que, en el fondo de la disputa por el nuevo reparto del poder –una vez concluido el proceso electoral en el que el PRI aplastó a esas izquierdas– lo cierto es que los partidos del fallido Frente Democrático Nacional –PRD, PT y MC– intentaron hacer valer sus 15 millones de votos, su segunda posición como fuerza político electoral y, por supuesto, intentaron arrinconar al PRI de Enrique Peña Nieto.
Por eso, la tersura inicial del discurso del PRD, que una vez calificada la elección presidencial se presentó como partido responsable, negociador, dialogante, dispuesto a alcanzar acuerdos. Sin embargo, resulta que la derecha en el poder, sobre todo su cabeza visible, Felipe Calderón, les ganó la partida al lanzar un anzuelo imposible de rechazar por el PRI; el anzuelo de dos reformas fundamentales para el arranque exitoso del gobierno de Enrique Peña Nieto. Esas reformas reeditaron el acuerdo político PAN-PRI –que se confirmará cuando las dos reformas sean aprobadas– y marcaron la señal de arranque para iniciar la guerra de las izquierdas contra el gobierno de Enrique Peña Nieto, al que ahora tratarán de dinamitar.
Por lo pronto, los estrategas del PRD, PT y MC han iniciado una campaña intensiva para desacreditar la reforma laboral con argumentos que resultan de risa; que la reforma sería inconstitucional, que convertirá en esclavos a los trabajadores, que se trató de una reforma que significa una bomba sembrada por Calderón a Peña Nieto, sin faltar las acciones extremas, como impedir el acceso de diputados a San Lázaro.
Todos esos obstáculos serán superados por la reforma, porque Peña Nieto no arrancará su gobierno con una derrota. Al tiempo.
Jaque Mate
Estado débil
Sergio Sarmiento
ZOCALO SALTILLO
Cuando un Estado débil o cobarde rehúye sus responsabilidades la sociedad no tiene más remedio que asumirlas. Este 25 de septiembre un grupo de estudiantes decidió recuperar por la fuerza la facultad de medicina de la Universidad Michoacana tomada semanas antes por rechazados y activistas que reclaman más plazas en la institución. La Policía destacada fuera de la facultad no intervino sino hasta después que los estudiantes ingresaron a la escuela y se enfrentaron a golpes con los paristas. Ayer los estudiantes amenazaron nuevamente a unos paristas reforzados y lograron la liberación de Ciudad Universitaria.
¿Es justa la causa de quienes tomaron la universidad? No lo sé, pero no importa.
El tema de fondo es la abdicación de responsabilidad de gobiernos como el del priísta Fausto Vallejo ante grupos políticos que, al realizar bloqueos, tomar facultades o destruir escuelas públicas (como en Nueva Jerusalén), violan impunemente los derechos de terceros.
Es falso que permitir agresiones a inocentes sea un costo inevitable de la democracia o una forma de respetar los derechos humanos de los manifestantes. En países más democráticos y respetuosos de las garantías individuales, como España y Estados Unidos, estas acciones simplemente no se permiten.
Cuando un grupo de indignados trató de bloquear el puente de Brooklyn en Nueva York el 1o de octubre de 2011, la autoridad intervino de inmediato, deshizo la concentración y detuvo a 400 personas. Este 26 de septiembre la Policía en Madrid dispersó por la fuerza una protesta contra la política económica en la cercanía del Congreso de los Diputados. Pese a que la actuación de la policía dejó un saldo de 35 detenidos y 64 heridos, el Gobierno felicitó a la Policía.
En España está prohibido hacer manifestaciones junto al Congreso cuando éste se encuentra en sesión porque se considera incorrecto que se presione a los diputados. En México muchos grupos de poder buscan siempre intimidar a los legisladores en votaciones importantes; estos días, de hecho, hemos visto manifestaciones, cerca y lejos del Palacio Legislativo, que buscan amedrentar a los diputados que discuten la reforma laboral. En España toda manifestación debe ser autorizada previamente por la autoridad, mientras que este requisito no existe en México.
No es cierto que sólo los gobiernos de derecha actúen contra las protestas. En Cuba y Corea del norte cualquier manifestación es reprimida de inmediato y severamente. En la propia Michoacán, el perredista Lázaro Cárdenas Batel utilizó a la fuerza pública el 30 de enero de 2003 cuando un grupo de taxistas afiliados a una organización priísta trató de presionar a su gobierno con bloqueos viales.
Un contingente al mando del subsecretario de seguridad pública, Gabriel Mendoza Jiménez, disolvió los bloqueos y detuvo a varios líderes. Los taxistas pidieron negociar con el subsecretario, pero éste respondió que su trabajo era despejar las calles y no negociar.
En la Universidad Michoacana hemos visto, en cambio, una actitud cobarde del actual gobierno priista. El problema es que cuando el Estado deja de cumplir con sus funciones los ciudadanos llenan los huecos. Los linchamientos que han proliferado en nuestro país demuestran que cuando los ciudadanos se ven obligados a hacer justicia por propia mano terminan castigando a personas equivocadas o incurriendo en actos de violencia extrema. Por eso es tan lamentable que los gobiernos abdiquen de su responsabilidad cuando los activistas políticos violan los derechos de terceros. Lo único que logran es que prevalezca la ley del más fuerte.
PROHIBICIONISTA
Al cuarto para las 12, ó 50 mil muertos después, el presidente Calderón pidió ayer a la comunidad internacional “que haga una valoración profunda de los alcances y los límites del actual enfoque prohibicionista en materia de drogas”. La verdad es que la prohibición ha causado más daño que las propias drogas.
Cristalazo
Palabras en el tiempo
Rafael Cardona
CRÓNICA
En el mejor de los casos la vida fue nuestra maestra; el universo su pizarrón y el mundo nuestro salón de clases. Pero a veces los títulos oficiales son convenientes.
Muchos fueron los méritos de Alonso Lujambio para recibir post mortem todas las muestras de admiración hasta ahora vistas y de las cuales se hablará también en los tiempos por venir. Por eso no me referiré a ellos.
Pero hay algo en lo cual sí quiero dejar un testimonio público: su respeto y cercanía con el gremio periodístico, conducta del todo alejada del tono dominante de desprecio gubernamental hacia quienes ejercemos estos oficios de testimonio y análisis; noticia y comentario.
Como todos sabemos, muchos —la mayoría— de los profesionales de los medios no cursamos una carrera universitaria. Unos por falta de interés; otros por trabajar desde muy jóvenes. Y no parafraseo al maestro Erasmo Castellanos Quinto, quien les recomendaba a sus alumnos estudiar duro para no acabar de periodistas.
Nuestras mejores escuelas, en cambio, fueron la calle, las redacciones, las cantinas, las plazas de toros; las delegaciones de policía, el rostro del dolor humano, la pobreza y sus ásperas evidencias; los salones del Palacio y la negrura de las cárceles, los manicomios y las catedrales; las calles de París y los edificios de Nueva York, los parques de Buenos Aires, las pirámides de Egipto y la interminable culebra de la Muralla China; el Santo Sepulcro y el Muro de los Lamentos; el luto y el desfile, la guerra y la paz.
En el mejor de los casos la vida fue nuestra maestra; el universo su pizarrón y el mundo nuestro salón de clases. Pero a veces los títulos oficiales son convenientes.
En esas condiciones un grupo de compañeros se acercó a la Secretaría de Educación Pública cuando Josefina Vázquez era secretaria. El planteamiento era simple: con base en un acuerdo jamás aplicado, o aplicado muy pocas veces, los periodistas necesitados de título profesional podrían presentar un examen de suficiencia supervisado por el Ceneval, para así lograr su licenciatura. La secretaria vio el asunto con buenos ojos, pero la vida interrumpió los trámites.
Como Josefina Vázquez traía la extraña ventolera de ser presidenta de la República, dejó botada la secretaría para ir en busca de su ambición política. Se fue a la Cámara de los Diputados y después… bueno, ya sabemos.
Alonso Lujambio llegó a la secretaría y gracias a las gestiones de Leopoldo Mendívil el acuerdo olvidado volvió a activarse. Gracias a Lujambio y su interés en el asunto, muchos pudimos titularnos, algunos con las viruelas de la vejez.
—Yo te agradezco, secretario —le dije a Lujambio poco después de mi examen profesional—, todo el interés en este asunto. El Presidente te lo debe agradecer también.
—¿El Presidente?, me dijo.
—Claro, has tenido la única actitud solidaria, afable y comprensiva con este gremio en todos los años del panismo. Eso te lo debe agradecer Felipe Calderón.
En noviembre del año pasado supe de sus condiciones de salud y públicamente externé mis deseos por su recuperación. Meses después Consuelo Sáizar, presidenta del Conaculta, me invitó a comer a sus oficinas en medio del escándalo por la Estela de Luz. Ahí me confirmó las ya irreversibles condiciones de Lujambio internado sin mayores esperanzas en los Estados Unidos. Lo demás, lo sabemos todos.
Por esos días llegó a mi casa un regalo. Alonso me enviaba presentes con frecuencia. Libros, bellos volúmenes, entre ellos la colección facsimilar de los “verdes” de Vasconcelos, con todo y un mínimo estante y un abrecartas de madera para separar las hojas plegadas. Poco después, las memorias de Lerdo de Tejada, escrito por Adolfo Rogaciano Carrillo con una introducción suya.
Sin embargo, hubo otro libro en el cual Lujambio colaboró y en el cual hallé unas palabras cuya contundente belleza y dramatismo humano me golpearon de frente. Es la biografía de Jaime Torres Bodet, su ilustrísimo antecesor en la Secretaría de Educación, cuya vida terminó por propia mano como única escapatoria contra la feroz persecución de la enfermedad y el dolor.
Cuando Fernando Zertuche Muñoz me envió el libro lo leí completo y hallé al final unas palabras en las cuales sentí como si las horas regresaran y el testimonio final de Torres Bodet se le pudiera aplicar a Alonso Lujambio.
“Ha llegado el momento en el cual no puedo fingir, a causa de mis enfermedades, que sigo viviendo, en espera día a día de la muerte. Prefiero ir a su encuentro y hacerlo oportunamente. No quiero ser molesto ni inspirar piedad a nadie. He cumplido mi deber hasta el último momento”.
¿Fueron estas palabras un presagio para Lujambio?
Nadie lo sabe. Pero de ese mismo libro tomo estas palabras suyas, cuya exactitud le ajusta. Dijo Lujambio de Torres Bodet, como pudo decirlo de sí mismo:
“Uno de esos seres humanos, que asumen la vida como necesidad de brindar a sus semejantes un ejemplo”.
DON PEDRO
Y mientras muchos recordaban a Alonso Lujambio, murió, de muerte natural don Pedro Vázquez Colmenares, quien fue parte central en la reorganización de los servicios de seguridad nacional, gobernadores de Oaxaca, director de Aeroméxico y una pila de cargos más en una brillante carrera política y profesional. Descanse en paz, y vaya una condolencia para sus familiares, en especial para su hijo Pedro, subdirector del ISSSTE.
Clase Política
Previsiones confirmadas
Miguel Ángel Rivera
Al llegar la etapa final de revisión en la Cámara de Diputados la iniciativa preferente de reforma laboral del presidente Felipe Calderón, se confirman las previsiones: sí habrá cambios en las relaciones obrero-patronales, pero no las propuestas por el jefe del Ejecutivo. La Comisión de Trabajo de la Cámara de Diputados aprobó en lo general el dictamen relativo a las iniciativas, pero las distintas fracciones parlamentarias se reservaron 261 artículos para su discusión en lo particular.
Por otra parte, en el Senado las comisiones de Hacienda y de Estudios Legislativos aprobaron el dictamen de reforma a la Ley General de Contabilidad Gubernamental, propuesta por el presidente electo, Enrique Peña Nieto, y ayer mismo empezó su revisión en el pleno.
La cosecha
El coordinador de los diputados del PRI, Manlio Fabio Beltrones, confirmó que la directiva de la Cámara decidió modificar la integración de las comisiones de trabajo, con la finalidad de que puedan hacer mejor su tarea y lograr una mejor sinergia con las tareas del Poder Ejecutivo.
El candidato a la presidencia del Consejo Nacional Agropecuario (CNA) Benjamín Grayeb acumula preferencias ante la cercana elección, programada para el próximo 4 de octubre. En días pasados, el Consejo Estatal Agropecuario de Nuevo León definió su posición, cuyo resultado favoreció a Grayeb con una preferencia de voto de más de 70 por ciento. El recuento previo indica que Grayeb, luego de un recorrido por el país, suma más de 80 por ciento de respaldo de la membresía.
Durante una gira de trabajo por Asia, el jefe de Gobierno electo del DF, Miguel Ángel Mancera, se reunió con el alcalde de Pekín, pronunció un discurso en la Asamblea Popular de China y sostuvo encuentros con autoridades de desarrollo urbano, transporte y con expertos en ciencia y tecnología. Pero a escala local, lo que más se comenta son los nombres de sus acompañantes, entre los cuales destacan Carlos Requena, José Ramón Amieva, Julio César Serna y Simón Levy Dabahh.
Al dar a conocer detalles del Festival de Cultura del Caribe 2012, denominado La Mar de las Artes, que se realizará del 8 al 19 de noviembre, el gobernador de Quintana Roo, Roberto Borge Angulo, anticipó que participarán artistas de 15 países de la cuenca del Caribe y Centroamérica, así como grupos de su estado y del resto del país.
En un suceso inusitado por las diferencias entre partidos, el secretario de Agricultura, Francisco Mayorga Castañeda (PAN), reconoció que el gobernador de Durango, Jorge Herrera Caldera (PRI), ha sido pieza clave, en el ámbito nacional, en el diseño de programas enfocados en abatir los problemas de la sequía.
A unos días de tomar posesión como mandatario de Yucatán, el priísta Rolando Zapata Bello recibió de su equipo de transición las conclusiones del análisis de los 227 compromisos de gobierno que se propone cumplir durante el sexenio 2012-2018.
Astillero
• Protestas y gesticulaciones
• Reforma cupular
• Enojos en la ONU
• Gracias, Elenita
Julio Hernández López
No tanto como en calles de México, donde organizaciones obreras protestaban ayer contra las reformas laborales que los diputados aprobaron en dictamen general y autorizarán por mayoría en el pleno que sesione hoy, pero Felipe Calderón manoteaba, gesticulaba y hablaba en tono enojado, casi de reproche, exigiendo a la Organización de Naciones Unidas que le entre a la guerra contra las drogas e incluso que analice la posibilidad de regular el mercado de esos productos, revisando si debe sostenerse la actual postura prohibicionista.
Patrones y cúpulas partidistas ajenas al interés popular proclamaban ayer las bondades de las modificaciones legales que preservarán los cacicazgos sindicales corruptos y que reducirán el caudal defensivo de los trabajadores ante la voracidad neoliberal en materia de contrataciones, pagos y despidos (Acción Nacional simulaba enojos porque no se tomaban medidas contra los pillos sindicales que ese partido, estando en el poder, protegió y fortaleció en aras de una gobernabilidad alcahueta). Pero nada parecía, a pesar de protestas y movilizaciones, inducir a la corrección de las líneas acordadas por PAN y PRI en esta insólita alianza en que el partido de blanco y azul, ya en la minoría legislativa, consigue que se aprueben parcialmente los cambios que no pudo sacar adelante cuando tenía más fuerza numérica en San Lázaro porque el de tres colores los obstruyó… para desatorarlos ahora. A fin de cuentas: dos partidos y dos propuestas distintas pero un solo afán verdadero. Hoy en lo laboral como mañana sucederá en materia de reformas energéticas y de gatopardismo fiscal.
El mismo Calderón se revolvía en Nueva York en torno a sí mismo como si fuera otro. Seis años después de la pesadilla sangrienta, con una lápida de decenas de miles de muertes por irresponsabilidad e ineficacia a cuestas, trastocado el país en cementerio, sala de tortura y reino de la impunidad, convertidos en realidad cotidiana los secuestros, destazamientos y ejecuciones, con la ley de los cárteles cobrando impuestos y ejerciendo poder, Felipe Calderón se puso reflexivo y se preguntó frente a una sala de sesiones de la ONU (a la que muy poco le importaba lo que dijera un cuestionado funcionario mexicano ya de salida) si no habrá llegado el momento de revisar las cosas, de echarles una ojeada crítica. Caray, en un descuido y lo correcto no es el enfoque represivo, el uso bruto de la fuerza, sino otras fórmulas. ¡Eureka (grito bañado en sangre): tal vez se podría prescindir del enfoque prohibicionista (y legalizar el uso de las drogas)! Seis años y un infierno después…
Vehemente, el Mesías del Cuerno de Chivo conminó a la ONU a entrar en acción contra la delincuencia organizada y cuestionó por qué en países clave no se combate al narcotráfico afectando su vertiente financiera (como si México no fuera un paraíso del lavado de dinero). Fue una bendición que no estuvieran a la mano Genaro García Luna o algún jefe militar o marino pues, a como estaban las cosas, Heilipe parecía decidido a ordenar arrestos o instalar retenes. Lo bueno es que casi nadie hizo caso de ese esfuerzo oratorio de un mexicano que hace ruido en busca de conseguir chamba como zar internacional de la lucha (o los arreglos) en materia de drogas.
Astillas
Mientras los medios de comunicación permanezcan en pocas manos, la democracia no será posible en México. La televisión encumbra, la televisión deshace, la televisión rige el destino de un país, señaló el martes reciente Elena Poniatowska (@eponiatoska en Twitter) durante su participación como comentarista en un segmento del programa informativo que en el canal 2 de Televisa opera Joaquín López Dóriga.
En un minuto con siete segundos (bit.ly/S867ey), la respetada escritora exhibió el abusivo poder de las pantallas: La televisión convierte en héroes a los conductores de noticieros, en verdugos a los manifestantes y a los huelguistas, y en primeras damas a las actrices de telenovela. También criticó “los reality shows actuales, que por unos cuantos pesos ridiculizan y envilecen a sus participantes”. El conductor del noticiero ni porque había sido declarado héroe repitió esa noche la fórmula tradicional de despedida: Gracias, Elenita. Lo bueno es que muchísimos mexicanos siempre le dirán a la escritora, en todos lados, lo mucho que la quieren, y le darán gracias sinceras por muchas cosas, entre otras por sus palabras del martes dichas en las entrañas electrónicas del monstruo que encumbra, deshace, rige…
En Chicago, donde fue a la presentación de un documental sobre su vida política, Cuauhtémoc Cárdenas consideró que tuvo resultados negativos el procedimiento utilizado para decidir la candidatura presidencial de izquierda en este año: Fue una encuesta que se acordó entre López Obrador y Ebrard, lo resolvieron entre dos, no fue una cuestión del partido o de los partidos de la coalición, y ése fue un error. Por cierto, ni entonces ni ahora han merecido difusión pública los datos duros relacionados con esas presuntas mediciones cuya confiabilidad sí fue aceptada en lo interno pero duramente rechazada en casos externos…
El ex candidato presidencial tabasqueño asistió ayer al último informe de labores de Clara Brugada en Iztapalapa. Inevitable es recordar el episodio de Juanito, quien fue utilizado para ocupar un lugar en la papeleta pero condicionado a entregar el puesto a la aspirante a la que las autoridades electorales habían cerrado tramposamente el paso…
El Senado aprobó, en la modalidad preferente, el dictamen sobre la propuesta calderonista de Ley General de Contabilidad Gubernamental… Y, mientras el electo comía y platicaba largamente con el presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación Juan N. Silva Meza, ¡hasta mañana, leyendo Peña Nieto, el gran montaje, un libro de Jenaro Villamil que, como una fuente muy autorizada ha dicho: Por el título parecería una novela pornográfica, pero trata de otro tipo de indecencias!
























