Ha terminado 2015, un año bueno para pocos, anodino para muchos y francamente malo para la gran mayoría. Un año en el que en Michoacán hicimos de la inseguridad nuestra fiel y permanente compañera, dando por sentado la diaria existencia de robos, de casas y vehículos; asaltos, lesiones, asesinatos, secuestros, servicios públicos inexistentes o deficientes y caros; agentes de la ley dedicados a la extorsión, cotidianos bloqueos de autopistas y vialidades primarias por parte de conocidos grupos delincuenciales, una insultante impunidad de las mafias sindicales, más un largo e incómodo etcétera.

Económicamente podemos decir que no estamos tan mal, cuando menos no tan mal como otros países en el mundo; nuestra inflación está controlada, el crecimiento económico si bien es mínimo cuando menos da un balance positivo y aunque el dólar va que vuela a las nubes eso no ha impactado gravemente en nuestras compras diarias. Las comunicaciones telefónicas ciertamente han bajado mucho de costo y los cobros de la CFE siguen bajando. Pero esos son logros del Gobierno Federal, no del Estatal.

Pero un problema que permanece y nos afecta bastante es la inseguridad. Es bueno tener un trabajo estable, un patrimonio, pero es pésimo no saber si en cuestión de horas el esfuerzo de toda una vida se perderá, no por fatalidades del destino, como un terremoto, sino por la ineficiencia y corrupción de un Estado incapaz de proteger a sus propios ciudadanos.

Imposible en un solo artículo hacer un análisis a profundidad de una “guerra” contra el narcotráfico, guerra perdida de antemano mientras no se decidan a depurar, a fondo, el indefendible aparato de justicia y tengan el valor de apuntar más arriba, a los llamados “delincuentes de cuello blanco”, funcionarios corruptos y “empresarios” blanqueadores de dinero que despachan en grandes oficinas y viven en exclusivos fraccionamientos. Lo dicen varios: “tardamos mas en detener a los delincuentes que un Juez en soltarlos”.

La inseguridad es el común denominador de México. ¿Que tenemos para enfrentarla? Una policía fragmentada, sin preparación en modernas técnicas de investigación, donde la “confesión”, los “pitazos” y los testigos comprados son el pan de cada día; sin adecuados laboratorios de criminalística y personal que sepa hacer su trabajo, y para colmo mal pagada, peor motivada y por lo tanto sin tiempo, capacidad ni ganas de investigar. Ministerios públicos ineficientes, rebasados, prepotentes, incapaces de escribir una cuartilla sin graves errores gramaticales. Jueces de discutible solvencia y moralidad; impunidad en un 95% de los casos. En México, a diferencia de los países civilizados, el delito es un negocio rentable y muy seguro. Aquí no existe un equivalente funcional del FBI norteamericano, la Sureté francesa o la Scotland Yard inglesa. La diferencia entre el anémico CISEN mexicano y el MOSSAD israelí es abismal. La reciente fuga del Chapo lo demostró.

Una de las cosas que más indignan al ciudadano promedio es observar la insultante impunidad de conocidas figuras políticas de un pasado reciente, que viven y se pasean tranquilamente, ajenas a todo lo que sea “justicia”. Y si a eso le sumamos la impunidad, violencia y vandalismo de las hordas de la CNTE y los “Normalistas” el asunto empeora.

Evidentemente el actual gobierno perredista de Michoacán no está haciendo bien su tarea. El prometido “Nuevo comienzo” se ha convertido en un “Nuevo tropiezo” y las promesas de campaña de Silvano se revelan como un cruel y cínico engaño. Los funcionarios de administraciones anteriores que saquearon el Estado permanecen muy tranquilos; la “cero tolerancia” a bloqueos y plantones es ya motivo de risa. ¿Y qué nos receta este “gobierno”? , un innecesario reemplacamiento para exprimir el bolsillo de los ciudadanos. Reemplacamiento aprobado en turbias condiciones que dejan muy mal parados a los diputados.

¿Entenderá Silvano que la tolerancia tiene un limite, mas allá del cual se llama cobardía? No lo creo.

Apuesto triple contra sencillo a que todo seguirá igual… o peor. Ni modo, los pueblos tienen el gobierno que se merecen, Michoacán votó, el PRD ganó y eso merece.