La sureña ciudad china de Shenzhen busca a los 91 desaparecidos por un corrimiento de tierra cuya fuerza hizo explotar un gasoducto, un hecho que se suma a los peores percances de este tipo registrados durante 2015.
Las operaciones de rescate suman a dos mil 906 rescatistas que excavan una superficie de 380 mil metros cuadrados (38 hectáreas) y zonas de hasta 10 metros de profundidad.
En el parque industrial afectado se encuentran 33 edificios virtualmente enterrados, incluyendo 14 fábricas, dos bloques de oficinas, un comedor, tres dormitorios y 13 edificios de pocas plantas, enumero un reporte de la agencia Xinhua.
El deslizamiento, que se atribuye al colapso de ruinas de obras, hizo que estallara el gasoducto Oeste-Este de PetroChina, el cual quedó dañado en una extensión de 400 metros.
Los desaparecidos son 59 hombres y 32 mujeres, además de que otras 900 personas fueron evacuadas y se encuentran en campamentos temporales en un centro deportivo, una estación comunitaria y un hospital.
Pese a la ausencia de decesos confirmados hasta ahora, este corrimiento de tierra figura ya entre los principales de 2015, en donde al menos se recuerdan los sucedidos en el Monte Everest, en Nepal, y en una zona rural de Guatemala el pasado mes de octubre.

























