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El diputado Víctor Manuel Silva Tejeda, al fungir como orador oficial en la ceremonia de entrega de la presea Vasco de Quiroga, afirmó que los valores humanistas del primer obispo de Michoacán siguen estando vigentes.

“El ejemplo de Don Vasco nos permea e impulsa en ese reto de corresponder a un hombre que encontró la plenitud de su humanismo, fortaleciendo la dignidad del indígena”, expuso el presidente del Congreso del Estado, durante el acto de entrega del galardón a Bulmaro Carvajal, director del Instituto Tecnológico Superior de Pátzcuaro.

En forma previa, Silva Tejeda encabezó el recorrido solemne que conmemora la celebración del 478 aniversario de la elevación de Pátzcuaro a Ciudad de Michoacán.

En su intervención, el diputado consideró que estudiar la obra de Don Vasco de Quiroga es abrevar de enseñanzas que, aún en el presente, siguen siendo válidas para enfrentar los problemas que nos dividen y que dificultan nuestro desarrollo.

“En Tata Vasco seguimos encontrando la orientación serena que nos dice cómo recuperar los retos, cómo recuperar la confianza para construir el futuro con renovados bríos”, apuntó el legislador, en el teatro Emperador Caltzontzin, en donde se dieron cita varios invitados especiales, entre ellos el arzobispo de Morelia, Alberto Suárez Inda.

Comparó a Don Vasco con el santo de Asís, quien llamaba hermano a todo ser vivo y, al igual que Fray Luis de León, pudo “encontrar y seguir la apartada senda por donde han ido los pocos hombres, sabios y buenos, que en el mundo han sido”.

La secretaria de la Mujer, Consuelo Muro; el presidente del Tribunal Electoral de Michoacán, Jaime del Río; y el magistrado del Supremo Tribunal, Alejandro Bribiesca, atestiguaron la entrega de la presea de manos de la alcaldesa Salma Karrúm.

Bulmaro Carvajal recibió el papiro en donde consta oficialmente que es el treintavo recipiendario de la máxima condecoración que entrega la ciudad a quienes  han enaltecido su nombre en lo cívico, social, humanitario, científico o académico.

En su mensaje de gratitud, Carvajal dijo no ser merecedor de tan distinguida presea, sin embargo, ello lo compromete a trabajar junto con el ayuntamiento para convertir a Pátzcuaro como una de las mejores 15 ciudades educadoras de México.

El académico proclamó que hoy, como en el siglo XVI, están vigentes los valores de un hombre bueno que se planteó un futuro y consiguió llevarlo a cabo en grado envidiable como proeza utópica, histórica y universal insuperable.

La presea Vasco de Quiroga fue creada en 1983 para honrar la memoria de “un crítico radical de la inhumana explotación indígena que ocasionó la conquista española (…), de un hombre más preocupado por la justicia que por el dogma religioso, de un pensador profundo, interesado por dibujar en la dureza de la vida cotidiana de la Nueva España en el siglo XVI, las formas de una vida social más humana y digna”.

En tanto, Silva Tejeda llamó a reconocer en Don Vasco a un ser humano excepcional, que más que inspirarse en La Utopía, fue congruente con su educación; supo ver en el otro a su hermano, se identificó con el indígena y tuvo el talento de organizarlo en su fe, a través del convencimiento y no por la fuerza de la espada.