Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) reconocerán hoy en un acto privado su responsabilidad en el ataque que cometieron en 2002 contra el municipio de Bojayá, en el noroeste del país, en donde murieron 79 personas que estaban atrincheradas en una iglesia.
El Comité por los Derechos de las víctimas de Bojayá indicó en un comunicado que el acto de reconocimiento y responsabilidad de las FARC “será dedicado a las víctimas” del ataque y contará con representantes de la guerrilla, el Gobierno y la comunidad.
Asimismo, la organización, que es apoyada por la Organización de Naciones Unidas, aclaró que “por su solemnidad y por respeto al dolor de las víctimas” no habrá presencia de ningún medio de comunicación.
La masacre que dejó más de un centenar de heridos ocurrió el 2 de mayo de 2002 en un enfrentamiento entre la guerrilla y miembros de las desmovilizadas Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), que habían iniciado un despliegue por la zona en donde tenían influencia las FARC y no había presencia estatal.
Tras varias horas de choque armado, las FARC comenzaron a lanzar cilindros bomba (artefactos artesanales hechos con pipetas de gas con metralla en su interior) contra los paramilitares y uno de ellos cayó sobre el templo en donde estaban resguardados decenas de civiles.
Hace casi un año, en el marco del proceso de paz que el Gobierno celebra desde 2012 con las FARC, los guerrilleros tuvieron contacto con representantes de las víctimas del ataque que hicieron parte de los grupos de afectados que viajaron a La Habana para resolver el punto sobre reconocimiento y reparación delas víctimas.
Las FARC reconocieron el error y en un comunicado leído por el guerrillero conocido con el alias de “Pablo Catatumbo” explicaron que “hubo un momento fatal en el que el desvío de un proyectil de fabricación artesanal dirigido contra la mayor posición paramilitar en la localidad provocó la desgracia y el infortunio”.
Por el hecho también fue condenado el Estado colombiano debido a la omisión que el Ministerio de Defensa cometió al dejar su deber de velar por la seguridad de la ciudadanía que estaba en medio del enfrentamiento de dos grupos ilegales.
























