Luego de cuatro años de estar bajo la tutela de su padre, y recientemente de su prometido, Britney Spears continúa bajo estricta vigilancia.
A principios de 2008 tuvo que ser internada en un centro psiquiátrico por una crisis emocional que padeció y desde entonces un juez ordenó al padre de la cantante que la cuidara.
Hace poco su prometido, Jason Trawick, también fue designado para tomar decisiones por ella, y parte de los cuidados se centran en el uso que la cantante de 30 años da a su teléfono celular y su computadora.
Según la versión de Radar Online, Britney y Jason comparten un celular que es revisado constantemente para ver con quién ha hablado. Desean evitar que Sam Lufti, su ex agente con quien tiene problemas, trate de contactarla.
En cuanto a la computadora, también revisan en qué sitios web navega y tiene bloqueadas algunas páginas para evitar que lea chismes sobre ella que podrían alterarla.

























