El Gobierno español va a emprender la próxima semana una serie de viajes internacionales en los que explicará los esfuerzos que está haciendo España para luchar contra el déficit y lograr cuanto antes la recuperación económica y la creación de empleo.

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, encabezará esta ofensiva diplomática en la cumbre Hispano-Francesa que se celebrará en París el 10 de octubre y a la que asistirán otros seis miembros de su gabinete.


Esta cumbre impedirá que Rajoy esté presente en la sesión de control al Gobierno del Congreso de los Diputados, donde será la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, la que responda a las preguntas de la oposición.

Además de la cumbre con Francia, el ministro de Economía, Luis de Guindos, asistirá ese mismo miércoles día 10 a la asamblea del Fondo Monetario Internacional que tendrá lugar en Tokio, y en la que, además de abordar la situación económica mundial, se preparará la próxima reunión del G-20, al que España acudirá como “invitado permanente”.

Asimismo, el titular de Defensa, Pedro Morenés, estará también el miércoles en la reunión de la OTAN de Bruselas donde está previsto que se defina el repliegue de Afganistán.

A la cumbre Hispano-Francesa, que presidirán Rajoy y el presidente galo, Francois Hollande, y que se iniciará a primera hora del miércoles, asistirán los titulares de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo; Interior, Jorge Fernández Díaz; Agricultura, Miguel Arias Cañete; Industria, José Manuel Soria; Fomento, Ana Pastor; y Educación y Cultura, José Ignacio Wert.

La relación con Francia es de máximo interés para el Gobierno de Rajoy pues, además de ser países socios y aliados, se aspira a formar una alianza estratégica que sirva de contrapeso a Alemania en la Unión Europea respecto a las exigencias de cumplimiento de déficit y las eventuales condiciones para obtener ayuda financiera.

Así, el Ejecutivo explicará su agenda de reformas y los esfuerzos que España está desarrollando para hacer frente a la crisis, además de abordar temas de especial interés para ambos países, como son la lucha contra el terrorismo, los asuntos agrícolas y pesqueros, la relación energética, educativa y cultural o el Corredor de los Pirineos.