El presidente Felipe Calderón inauguró el nuevo Centro Federal de Readaptación Social Número 11 en Hermosillo, Sonora, en el cual indicó que la lucha por la seguridad de los ciudadanos debe ser una tarea de Estado, “que rebase los limites naturales de una administración, y, desde luego, los de algún partido político”.

Indicó que se trata de una política de largo aliento, “que asuma, como lo asumimos nosotros, los costos del cambio en el corto plazo, con objeto de que se llegue de manera estable y permanente a mejores condiciones de seguridad en el mediano y largo plazo”.

El mandatario aseguró que se trata de una política que persigue el objetivo común de garantizar plenamente la tranquilidad y la seguridad de los mexicanos, y se debe hacer, porque así lo requiere el México de seguridad, legalidad y justicia por la que ha luchado la actual generación.

Mencionó que este centro penitenciario contará con la más alta tecnología que haya tenido algún penal en el país, además de que se dotó con equipo de alta calidad, aduana, modulo para la clasificación de internos, quirófano, consultorio, clínica, etc.

También contará con un juzgado del Fuero Federal, helipuerto y un edificio con centro de gobierno.

Felipe Calderón resaltó que las condiciones de este centro penitenciario son tales que se busca evitar las riñas, motines y fugas, además de que se pretende que el custodio y el personal del penal tengan una clarísima seguridad, así como evitar corrupción y dominio de los reos sobre el penal.