El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y su rival republicano, Mitt Romney, se enfrentan hoy en el primero de tres debates televisados con miras a las elecciones de noviembre, una prueba de temple, temperamento y brío ante millones de espectadores.
En el primero de tres debates, en la Universidad de Denver, ambos tratarán de convencer a los estados indecisos que determinarán la elección el 6 de noviembre.
El debate, de 90 minutos, abarcará asuntos de política interna, como la recuperación económica, política energética, los recortes tributarios, el papel del gobierno, y la polémica reforma sanitaria de 2010.
Los republicanos se hicieron eco ayer de declaraciones del vicepresidente Joe Biden, quien en un discurso de campaña en Charlotte (Carolina del Norte, sudeste) dijo que la clase media había sido “devastada los últimos cuatro años”. Son los años en que Obama y Biden han ocupado el poder, ironizaron los opositores.
“Estamos de acuerdo con Joe Biden. La clase media está devastada hace cuatro años y es por eso que necesitamos un cambio en noviembre”, se leía en la cuenta de Twitter de Mitt Romney.
El campo demócrata, a su vez, advirtió que Romney tendría que enfrentarse a preguntas sobre si sus holdings en el exterior fueron creados para evitar el pago de impuestos.
Un informe del diario New York Times sugirió que el régimen fiscal del que gozaba Bain Capital, el fondo fundado por Romney, puede haber ayudado al republicano a aumentar su riqueza.

























