El asalto a la razón

Los del 68 dialogaban, los del 12 no

Carlos Marín

Lo demócrata y la disposición al diálogo del Consejo Nacional de Huelga contrasta con la intolerancia y cerrazón del #YoSoy132:

El 3 de octubre del 68, tres de los más de 200 líderes estudiantiles iban a proseguir el único diálogo que hubo con los representantes del gobierno.


 

Luis González de Alba, Gilberto Guevara Niebla y Anselmo MTuñoz se reunieron la mañana del 2 con Andrés Caso y Jorge de la Vega Domínguez en casa del rector Javier Barros Sierra.

Caso dijo que hablarían “amistosamente”, y Guevara saltó: “No venimos a hacer amigos…”.

De la Vega hizo ver a Caso: “Nos están diciendo que no tienen capacidad de resolución de nada, en tanto que tú y yo sí…”.

Los funcionarios se pusieron de pie, pero los muchachos se mantuvieron sentados, instando al diálogo. Coincidieron los cinco en no reunirse en instalaciones escolares ni en alguna del gobierno, así que acordaron verse la mañana siguiente en la Casa del Lago.

Horas después, sin embargo, Luis, Gilberto y Anselmo figuraron entre los casi mil detenidos en Tlatelolco, sobrevivientes de la matanza que dinamitó la continuación del diálogo…

 

La historia en breve

¿Por qué #YoSoy 132 avala los huevazos a Adela Micha?

Ciro Gómez Leyva

Uno de los rasgos más sobresalientes en la aparición del movimiento #YoSoy132 fue su capacidad para informar. Eran oportunos, creativos y no necesitaban de nadie para multiplicar los mensajes a una velocidad extraordinaria.

Me cuesta, por tanto, entender el silencio del #132 luego de los huevazos, simbólicos por donde se vea, lanzados el lejano sábado a Adela Micha en Veracruz por presuntos integrantes de ese movimiento.

Una de dos, o el #132 se volvió un enjambre burocrático tipo nomenclatura, o avala con íntima satisfacción y público disimulo la ofensa que sufrió Adela.

Se lo pregunté ayer a una de las figuras más visibles y claras del #132, el vocero del grupo del ITAM, Antonio Attolini. Respondió que si bien él reprueba el hecho, habrá que esperar al sábado para saber si la asamblea del movimiento decide discutir el tema y, en todo caso, reconvenirlo o sancionarlo.

—Pero, Antonio, si algo hacían muy bien ustedes era fijar rápida posición desde las redes sociales.

—Cuando existe el consenso es muy fácil —responde—. En el tema de Adela Micha, como no hay una estructura formal ni una asamblea donde lo hayamos discutido, sí ha sido lento. Pero como vocero de una asamblea, la del ITAM, emito mi postura contra la violencia física.

Puede entenderse que, únicamente en el Valle de México, existan 60 asambleas y una más por cada estado de la república. Más difícil es comprender que un movimiento que nace en buena medida para criticar a los medios de información, se tape la boca.

Ganas de criticar los huevazos no tienen. Prisa, menos. Tres días después de la agresión a Adela, el silencio del #132 suena a complacencia.

A se lo merecía.

 

Trascendió

Trascendió

 

:Que Enrique Peña Nieto y su equipo decidieron posponer “una semana o dos” su encuentro con los gobernadores de las izquierdas del Distrito Federal, Morelos, Guerrero y Tabasco.

El acercamiento con Marcelo Ebrard, Miguel Ángel Mancera, Graco Ramírez, Ángel Aguirre y Arturo Núñez fue diferido debido al “encendido ambiente político” en torno al debate de la reforma laboral.

:Que el ex diputado petista Gerardo Fernández Noroña se quejó con el coordinador del PRD, Miguel Barbosa, porque en la manifestación de ayer ante el Senado la policía le echó gas lacrimógeno en la cara.

Pero la respuesta de Barbosa fue contundente: son respetuosos de las manifestaciones, pero su bancada no está de acuerdo con las protestas que les impidan trabajar.

:Que, en cambio, quien se está divirtiendo de lo lindo es el senador del PAN Javier Lozano. Ayer aprovechó que los perredistas llegaron tarde a la sesión.

En Twitter, el ex secretario del Trabajo se quejó por la impuntualidad de los perredistas: “Estamos en sesión del Pleno 89 senadores. Hay quórum y sesionamos con normalidad. Bueno, del PRD sólo está presente @Ale_BarralesM”.

Una hora después añadió: “En este momento, hacen su arribo los compañeros senadores del PRD… Más vale tarde que nunca.”

:Que este 44 aniversario de la represión al movimiento estudiantil de 1968 hubo un cambio radical que puede marcar el comienzo del retiro de los líderes de la lucha por las libertades democráticas como protagonistas principales de la conmemoración, pues el único de ellos que estuvo en el templete fue Raúl Álvarez Garín.

Resulta que ayer los protagonistas de la ruptura de los 60 simplemente cedieron la conducción de la marcha y el mitin del Zócalo a organizaciones consolidadas y movimientos emergentes como las universidades de Chapingo, la Autónoma de la Ciudad de México y el #YoSoy132.

:Que Marcelo Ebrard rendirá este mediodía un merecido homenaje a Rogerio Azcárraga, presidente histórico de Grupo Fórmula.

El acto será en el edificio del Ayuntamiento. Rogerio Azcárraga estará acompañado por sus principales colaboradores.

 

En Privado

2 de octubre, yo sí que no lo olvido

Joaquín López-Dóriga

 

Aquí ando, día a día, derrotando

la lógica del tiempo. Florestán

Aquella madrugada del jueves 3 de octubre de 1968 regresé a la redacción de El Heraldo de México, después de conocer la muerte y el miedo.

En realidad, a la muerte le había visto el rostro por primera vez unos días antes, la noche del lunes 23 de septiembre, en el Casco de Santo Tomás, cuando en otra madrugada, la del martes 24, con Nidia Marín, entonces reportera de Excélsior, quedamos atrapados en un primer tiroteo, del que nos refugiamos en el hospital Rubén Leñero, entonces de la Cruz Verde, y con el amanecer, al salir con las primeras luces, quedamos en medio de otro cuando se enfrentaron agentes uniformados y civiles contra quienes disparaban desde la azotea de un edificio frente a la escuela de Enfermería Rural. Nunca lo olvidaré.

Allí vi por primera vez a El Júnior, como le decían, Antonio Yáñez de nombre, un fornido agente de la Federal de Seguridad, escolta personal del presidente Luis Echeverría, que en aquellos días era el secretario de Gobernación y precandidato presidencial, a cargo de todo el operativo de represión. Lo volvería a ver en la plaza de Tlatelolco, unos días después, la noche del miércoles 2 de octubre, en la plaza de las Tres Culturas, cuando tras los tiroteos, miles de estudiantes, detenidos y descalzos, los soldados les habían quitado los zapatos para que no escaparan, se apiñaban para quitarse el frío de la lluvia y del miedo, que llenaba todo.

En el atrio de la iglesia, decenas de cadáveres apilados y filas de más detenidos que granaderos subían a autobuses de transporte urbano. Los soldados los apoyaban.

Más tarde, en el anfiteatro de la tercera delegación, los cadáveres que habían trasladado de la plaza no cabían. Los había en las planchas, en el suelo, unos encima de otros. Conté 33, entre ellos me sacudió el de Ana Cecilia Teuscher, hermana de un compañero de la escuela, con su uniforme de mil rayas de edecán olímpica, los juegos de la paz se inauguraban diez días después, el sábado 12 de octubre.

Y del anfiteatro, al Rubén Leñero, donde habían llevado a los heridos, y de allí a la redacción del periódico donde por la mañana don Gabriel Alarcón me daba la soñada plaza de reportero tras el bautizo de fuego, de sangre, de muertos y de miedo.

De entonces han corrido 44 años.

Y yo sí que no lo olvido.

RETAL

Los hechos sangrientos de aquella noche del 2 de octubre solo eran conocidos por vecinos, detenidos, soldados, policías y en las redacciones de los periódicos. La gente que cenaba en la Zona Rosa desconocía lo que sucedía en Tlatelolco. De un tiempo acá me he preguntado qué hubiera pasado aquel día de existir, como hoy, las redes sociales. Algún día.

Nos vemos mañana, pero en privado.

 

Día con día

Historia para hoy: 5. La nueva frontera nómada

Héctor Aguilar Camín

 

El Tratado de Libre Comercio de América del Norte de 1994 fue un clímax en la tendencia a la norteamericanización de México.

Un geógrafo aficionado a la historia de larga duración podría decir que el camino de México hacia Norteamérica en las últimas décadas del siglo XX continúa la inversión geopolítica fundamental verificada durante la Revolución Mexicana de 1910.

Desde la época prehispánica, a través de toda la Colonia y durante el siglo XIX, el centro del poder político y cultural del país estuvo en el altiplano, con la Ciudad de México como ombligo.

“México se formó en una lógica tripartita”, escribe Alan Knight, “con un altiplano populoso que extendía su influencia y su control sobre las tierras tropicales bajas del sureste maya y las llanuras altas del norte. Esa fue la tendencia hasta la revolución de 1910, cuando el flujo de poder y riqueza se invirtió y —por decirlo crudamente— el norte ‘colonizó’ el centro y, en consecuencia, al sur” (“Mexican National Identity”, en Susan Deans y Eric van Young: Mexican Soundings. University of London, 2007).

La revolución de 1910 fue en muchos aspectos una ocupación del centro del país por los ejércitos norteños, que entendían mal las tradiciones del altiplano, su corazón agrario e indígena, y mejor las tradiciones del norte emprendedor, agrícola y ganadero, más parecido al Far West americano y más vinculado a él, que al México que representa Zapata o resume Oaxaca.

En las últimas décadas del siglo XX, la frontera es el nuevo referente nacional. Escribe Fernando Escalante:

Los Estados Unidos cortan a lo largo y a lo ancho la sociedad mexicana. […] Nos guste o no, nuestras economías están ligadas, al igual que nuestros sistemas financieros y nuestros flujos demográficos. Sea en la producción o en el consumo, en los mercados de trabajo o en el crimen organizado, las asimetrías son tan evidentes como los vínculos. Como si viviéramos en una extendida, indefinible tierra fronteriza. Y así el hecho físico de la frontera, la mismísima línea fronteriza, adquiere una importancia abrumadora para los dos países. (“Goodby to all that”, mimeo, 2008).

La expresión violenta de esta lógica histórica de integración es, desde luego, el narco, cuya cortina de sangre cubre el escenario e impide ver atrás el proceso fundamental: una de las mayores líneas de mezcla civilizatoria que registra el mundo moderno.

 

Juegos de Poder

La quimera del movimiento #YoSoy132

Leo Zuckermann

EXCÉLSIOR

Eso no hubiera ocurrido con líderes del 68 como Luis González de Alba, Eduardo Valle o Marcelino Perelló.

Hay quienes critican al movimiento #YoSoy132 y quienes, con mala leche, comparan a estos críticos con los represores del movimiento estudiantil universitario de 1968. “¿Usted no está de acuerdo con los dichos y hechos del 132? Claro: usted es un diazordacista de nuestras épocas”. La comparación es falsa porque, por un lado, hoy vivimos en un sistema político muy diferente al de 1968: una democracia donde los jóvenes pueden decir lo que se les pega la gana y manifestarse donde se les pega la gana sin que nadie los reprima. Ejercen, a diferencia de los estudiantes del 68, derechos de una democracia-liberal, algo que era un sueño en tiempos de Díaz Ordaz.

Por otro lado, también hay diferencias importantes entre los movimientos universitario del 68 y #YoSoy132. Sus demandas son diferentes. Recordemos que el Consejo Nacional de Huelga del 68 contaba con un pliego petitorio de seis puntos: 1. Libertad de todos los presos políticos. 2. Derogación del delito de disolución social. 3. Desaparición del cuerpo de granaderos. 4. Destitución de los jefes policíacos. 5. Indemnización a los familiares de los muertos y heridos por el conflicto. 6. Deslindamiento de responsabilidades de los funcionarios culpables de los hechos represivos. Nótese que eran peticiones muy aterrizadas.

Muy diferentes a las demandas del #YoSoy132 que son generales, por no decir etéreas. El 27 de junio presentaron “seis puntos para el cambio”: 1. Democratización y transformación de los medios de comunicación, información y difusión. 2. Cambio en el modelo educativo, científico y tecnológico. 3. Cambio en el modelo económico neoliberal. 4. Cambio en el modelo de seguridad nacional. 5. Transformación política y vinculación con movimientos sociales. 6. Cambio en el modelo de salud pública. En esta agenda cabe absolutamente todo. No es gratuito, entonces, que en el 132 haya muchos grupos: desde los más radicales que quieren la Revolución, hasta los más moderados que pretenden cabildear dentro de las instituciones democráticas existentes.

Lo que más unió al 132 fue su rechazo a la candidatura de Peña Nieto. Las marchas en contra del priista fueron el punto culminante de este movimiento. No obstante, Peña ganó y, desde entonces, el movimiento ha venido dispersándose para convertirse en una etiqueta que utilizan todo tipo de grupos con agendas diversas. En este sentido, el 132 se trasformó en una quimera: algo más imaginario que verdadero.

El último episodio de este supuesto movimiento ocurrió este fin de semana cuando dos presuntos miembros le aventaron huevos a Adela Micha en un acto donde recibía un doctorado honoris causa. El ataque a la periodista se debe, supongo, al rechazo que existe entre muchos jóvenes del 132 en contra de Televisa a quien, en concordancia con el discurso de López Obrador, ven como el “poder fáctico” que “impuso a Peña en la Presidencia”. No coincido con esta visión. Me parece una simplificación aberrante. Sin embargo, reconozco el derecho del 132 a oponerse a Televisa y la idea de que una de sus periodistas reciba un reconocimiento.

Lo que me parece injustificable y condenable es que manifiesten este rechazo aventándole huevos a Micha. Se trata de un acto incivilizado que ensucia las buenas intenciones —si es que todavía existen— de un movimiento juvenil que supuestamente lucha por una mejor democracia. Por eso llamé al itamita Antonio Attolini, líder del movimiento, al parecer del “ala moderada”, para que, en la radio, me diera su opinión de lo ocurrido este fin de semana. La verdad es que esperaba una condena de su parte. Para mi sorpresa, no lo hizo. Dijo que no justificaba los huevazos, pero sí los entendía con el flaco argumento del contexto en el que habían ocurrido. Según él, como no hay medios para expresar la oposición a Televisa, y sus periodistas que reciben reconocimientos, pues lo único que queda son este tipo de acciones.

Nos enfrascamos en una discusión para entender su justificación que, en su opinión, no era justificación. Se nos agotó el tiempo. Lo invité, entonces, a venir al día siguiente al estudio a seguir platicando. Al aire, envalentonado, me dijo que sí. Mi equipo lo buscó de inmediato, pero Attolini les informó que no podía venir ni un día de esta semana a justificar lo injustificable. Se echó para atrás. Y luego se quejan de que no se les dan espacios en los medios…

Eso no hubiera ocurrido con líderes del 68 como Luis González de Alba, Eduardo Valle o Marcelino Perelló. Estoy seguro que ellos ahí hubieran estado, puntuales a la cita, para defender sus argumentos, y no escondiéndose, como Attolini, por la falta de ellos. Se trata de otra diferencia más entre dos movimientos cualitativamente distintos.

 

Razones

Reforma laboral: casi todos ganan

 

Jorge Fernández Menéndez

 

EXCÉLSIOR

Con la aprobación de las dos reformas preferentes impulsadas por el presidente Calderón en el Congreso, sin duda el actual mandatario logró un triunfo político, quizá postrero, pero significativo. Sin embargo, no fue el único. Como siempre, en este tipo de cosas hay ganadores y perdedores.

Ganó Calderón porque estas dos reformas, la laboral y la de transparencia de las finanzas gubernamentales, eran objetivos largamente acariciados de su administración que, por una u otra causa, básicamente porque no hubo en su momento voluntad política, sólo pudieron salir adelante con la iniciativa preferente, una propuesta de la reforma política, también, originalmente impulsada por el presidente Calderón y que había tenido algo más que apoyo en la anterior legislatura, en el Senado, de parte de Manlio Fabio Beltrones, ahora coordinador de la fracción priista en la Cámara baja. Sin duda, el presidente Calderón debe considerar como un triunfo todo este proceso legislativo, desde la presentación de las iniciativas preferentes el mismo día del inicio de labores de la legislatura, hasta el que ambas hayan sido aprobadas en sus respectiva cámara. Políticamente, aunque no creo que el tema de la democracia sindical tuviera que estar en el eje de la reforma laboral (es otro proceso, otro tipo de reforma y allí sí, inevitablemente, debe realizarse sobre otro tipo de acuerdo con los trabajadores y sus sindicatos), lo cierto es que, como bandera, es muy adecuada para un partido como el PAN y le permitirá mantenerla, en el futuro inmediato, desde la oposición.

Para Peña, asimismo, todo este proceso debe ser considerado un logro. Sobre todo la reforma laboral, la cual no sólo era una exigencia económica para su futura administración, sino también uno de sus compromisos de campaña. Pero, además, como dijimos en este espacio, Peña Nieto no se podía dar el lujo de comenzar su periodo mostrando debilidad, suya o de su grupo parlamentario en el Congreso. Como igualmente señalamos, en este debate, Peña sería calado por los de adentro y por los de afuera, por sus adversarios (y sus enemigos) y por sus aliados. Le salió todo muy bien, sus coordinadores parlamentarios mostraron una alta eficiencia y, pese a las provocaciones en San Lázaro y ahora en el Senado, no hubo marcha atrás.

Con un punto adicional: con la ley de transparencia, Peña Nieto también logrará un espacio de control sobre los gobiernos estatales, priistas o no, que hoy no tiene el Ejecutivo federal. No se tratará de control político a la vieja usanza, pero sí de un control institucional y presupuestal que si se quiere será muy light, pero siempre es mejor contar con él que no tenerlo para nada.

Paradójicamente, otro de los que podrá presumir que ganó es López Obrador. El ahora dirigente de Morena volvió a imponer sus condiciones en la izquierda. Una treintena de diputados se encargaron de la provocación y los restantes simplemente no hicieron nada más que, alguno de ello, tomarse fotos en la tribuna. El coordinador parlamentario Silvano Aureoles, que había prometido no tomar la tribuna, no pudo hacer nada para evitarlo. Los que se encargaron de ello estuvieron encabezados por Martí Batres, mientras que su antecesor en esos menesteres, Gerardo Fernández Noroña, se encargaba de los bloqueos en las puertas de la Cámara de Diputados. Ellos impusieron la imagen del nuevo PRD, ya sin López Obrador en sus filas, que resultó ser exactamente la misma que antes. ¿Dónde estuvieron Marcelo Ebrard, Miguel Mancera, los dirigentes del partido descalificando lo que dijeron que ya no sería la imagen y la política del PRD? Y sin un deslinde político real, las condiciones y las percepciones en torno a la izquierda las seguirá imponiendo el lopezobradorismo. Andrés Manuel fue el que salió ganando sin siquiera presentarse, y la corriente moderada del perredismo es la que perdió al avalar una estrategia que no comparten.

Hablando de estos temas: asumieron los 16 nuevos delegados en el DF. Sacando uno del PRI y otro del PAN, los demás son, todos, del PRD. Pero allí obviamente también hay diferencias, que se pusieron de manifiesto incluso en los enfrentamientos entre sus recíprocos manifestantes el lunes en las puertas de la Asamblea Legislativa. Miguel Mancera tiene los votos (un nada despreciable 66%, el mayor porcentaje que jamás haya obtenido un gobernante capitalino), pero no tiene a las tribus perredistas. No es un hombre de partido, mientras que la mitad de los delegados son gente de René Bejarano o por lo menos están relacionados con éste. Los demás tienen diferentes compromisos partidarios. El verdadero desafío de Mancera será lograr que trabajen para él, para su administración y no para sus intereses particulares o de grupo. En buena medida, de eso dependerá el futuro de su gestión.

 

Frentes Políticos

Frentes Políticos

 

EXCÉLSIOR

 

I. Competitividad y empleo. Enrique Peña Nieto, el presidente electo, está convencido de que la reforma laboral enviada al Senado reportará beneficios al país y generará nuevas inversiones. Luego de una reunión privada con el Consejo Nacional del Consejo Coordinador Empresarial, donde recibió un paquete de documentos con la agenda por México y los programas hechos por los empresarios especialistas y técnicos, dijo que ejercerá una Presidencia comprometida con el respeto a los derechos y las libertades, en la que se aplique la ley y existan diálogo, tolerancia y entendimiento.

II. Ni presión ni chantajes. El Senado inició ayer el proceso para aprobar la reforma laboral, en medio de un cerco de activistas que intentaron impedir el ingreso de legisladores y trabajadores. Ernesto Cordero, presidente de la Mesa Directiva, logró –en coordinación con las autoridades del DF– que 23 senadores del PAN, el PRI y el PVEM entraran sin contratiempos a la sede de Reforma. Está visto. Mientras unos tienden puentes de comunicación para que a todos los grupos interesados se les escuche, otros no tienen ganas de ser escuchados. Son camorristas. Ayer dieron varias muestras de ello y… perdieron.

III. Los talibán. No sorprende que Andrés Manuel López Obrador diga que se quedará para luchar los próximos seis años contra lo que, predice, será un gobierno autoritario, déspota, represor. Esos calificativos son el ganchito del que ha jalado ya desde hace tiempo. Lo mismo en los gobiernos del PRI que en los del PAN. En cambio, es extraño que Marcelo Ebrard siga ahora la misma ruta. Ayer advirtió que, como en los tiempos de Gustavo Díaz Ordaz, “hoy existe el regreso de una gran coalición conservadora, autoritaria y dinosáurica”. No conforme, pidió a los izquierdistas “no sentirse descorazonados, no perder las convicciones y luchar cada quien desde su trinchera. El ethos dinosáurico ahí está”, dijo. Campaña pura y dura. Ayer era el día.

IV. Dos presidentes al mismo tiempo, oneroso e inútil. El grupo político del PRI en San Lázaro, que encabeza Manlio Fabio Beltrones, propuso ayer un proyecto de reformas constitucionales para acortar dos meses, a partir de 2018, el periodo de transición sexenal y adelantar la protesta del Presidente del 1 de diciembre al 1 de octubre. “El denominado periodo de transición es sumamente amplio, un plazo de cinco meses, donde se tiene a un Presidente constitucional saliente y a uno electo”. La iniciativa de reformas al artículo 83 de la Ley Suprema suena lógica. Ojalá la abracen y no quede en propósito.

V.Intereses. Después de perder la candidatura para ser aspirante a gobernar Jalisco y también la de senador, el priista Héctor Vielma Ordóñez, alcalde de Zapopan, quiere ahora dejar huella. Aunque en su gestión se dedicó más a la grilla que a resolver problemas, está empeñado en publicar, de última hora, un nuevo Plan de Desarrollo Urbano, basado en haber hecho una consulta pública. ¿No será que busca proteger los intereses de alguien y quiere dejar el camino bien aplanadito? Pronto se sabrá.

VI.¿Los prietitos en el arroz? Hasta que no haya una policía confiable no habrá seguridad en el país admitió ayer el presidente Felipe Calderón, quien insistió en que no se debe bajar la guardia en aplicar los exámenes de confianza y garantizar la profesionalización de las policías. Lo dijo al inaugurar el Centro Federal de Readaptación Social de Hermosillo, uno de los más grandes y modernos del mundo. Lástima que en EU cobre fuerza que lo del 24 de agosto en Tres Marías, cuando policías federales emboscaron un vehículo de la embajada de ese país, fue un operativo del crimen organizado, específicamente del cártel de los Beltrán Leyva.

Ventana

¿Misión imposible?

 

José Cárdenas

 

EXCÉLSIOR

La reforma laboral llegó al Senado. De nuevo, viejos conocidos se verán las caras. El motivo: darle oxígeno a la transparencia sindical, ahorcada por los diputados.

Echador como siempre, Javier Lozano dice que luchará a muerte contra la opacidad en los gremios laborales. Que a la rendición de cuentas y al voto secreto en los sindicatos todavía se le mueve la colita. Sin embargo, la lucha del panista poblano suena más a una misión imposible.

El PRI tiene mayoría en la Comisión del Trabajo. Ahí pelearán con todo los “rudos”, defensores de los intereses de sus aliados corporativos, encabezados por el sonorense Ernesto Gándara, los sindicalistas Isaías González (CROC) y Armando Neyra (CTM)… y reforzados por el trapecista Humberto Mayans, quien ayer mismo abandonó al Partido Verde para sumarse… y sumirse al partido tricolor.

Del lado de Lozano, sólo se suman los afanes de la perredista Alejandra Barrales y el panista César Octavio Pedroza.

Aún así, los reformistas sientan sus esperanzas en la discusión en el pleno. Ahí, la dupla PAN-PRD tiene lo suficiente para imponer su mayoría frente al PRI, con todo y el peso de peces tan gordos, como el líder petrolero, Carlos Romero Deschamps y Joel Ayala, cabeza visible de la burocracia nacional.

Los senadores sesionarán blindados, alejados del acoso de trabajadores y organizaciones civiles “protestantes”, que mantienen sitiada la “Casa Blanca” de Insurgentes y Reforma.

Ernesto Gándara ha advertido que ni él ni sus compañeros cederán a las presiones externas… aunque las presiones internas coman aparte.

Para el ala radical del PRD, el debate senatorial por la transparencia sindical será una segunda oportunidad de detener las ansias priistas, por lograr una reforma laboral a la medida de sus intereses. –¿Esos senadores del sol azteca podrán resarcir el papelón protagonizado por los 48 diputados “excusados” para no asistir a la votación del dictamen en San Lázaro?

Por cierto, el coordinador de la fracción perredista en el Senado, Miguel Barbosa, debe estar más preocupado por no correr con la misma mala suerte de su compañero Silvano Aureoles, quien aún no sabe a cuál parte de la fracción del PRD sigue coordinando en San Lázaro.

En 30 días, o menos, sabremos de qué cuero saldrán más correas… y si la reforma incompleta se queda pelona… o nomás rasurada.

MONJE LOCO: La Universidad Autónoma de la Ciudad de México —con una población de 18 mil estudiantes y un presupuesto de casi 700 millones de pesos— resulta un fracaso monumental. Padece la incorregible condición de escuela “patito”. Lleva seis semanas cerrada. La rectora, Esther Orozco, habla de “fosilización” del alumnado, escasez de egresados y deficiente calidad del profesorado… califica de “fraude educativo” el sistema abierto y permisivo que opera en esa institución educativa creada por el GDF, más para fines políticos que académicos. –¿Por eso en diez años no han egresado más de 40 alumnos? Los aludidos, eso sí, profundamente ofendidos, exigen la renuncia de la rectora por corrupta, fascista, racista y machista. –¿En ese afán termina aquella urgencia de Andrés Manuel por crear nuevos espacios universitarios para atender la creciente demanda de los jóvenes egresados del nivel medio superior en la capital del país?

 

La ventana de Cassez

Raymundo Riva Palacio

ZOCALO SALTILLO

Florence Cassez cumple en México una sentencia de 60 años de prisión por secuestro, delincuencia organizada y posesión de armas, en un caso que polariza a la sociedad mexicana y fracturó la relación diplomática y cultural con Francia, de donde es ciudadana. Con ese antecedente, el presidente electo Enrique Peña Nieto se reunirá en dos semanas con el presidente François Hollande en París, donde su repatriación será un tema probable. El caso brincará nuevamente, como ha sucedido en los siete últimos años, porque además de lo mediático y antagónicas que son las posturas, Peña Nieto está evaluando que regrese a Francia para que termine allá su condena. “Que se vaya”, dijo contundente un colaborador del Presidente electo. “Es mejor que se vaya”.

 

La declaración se inscribe en el contexto del desgaste político que ha sufrido el presidente Felipe Calderón, pero sobre todo su secretario de Seguridad Pública Federal, Genaro García Luna, sobre quien recaen acusaciones de violación al debido proceso y se preparan demandas en las cortes internacionales para llevarlo a juicio. La racional es que Peña Nieto no tiene por qué arrancar su Presidencia con un lastre que podría soltar rápidamente. Estiman que lo mejor sería que Cassez regresara a Francia, que podría capitalizar políticamente en México con amplios sectores de la sociedad, en particular con aquellos que fueron los más beligerantes durante su campaña.

La realidad, como sucede siempre, es más compleja de lo que aparenta. Cassez se convirtió en fuente de conflicto político y diplomático por un incumplimiento de Calderón con el entonces presidente francés Nicolás Sarkozy, con quien se comprometió a devolverle a Cassez bajo la Convención sobre la Transferencia de Personas Sentenciadas y de la cual México es signatario, amparado por el artículo 18 de la Constitución que permite la repatriación de extranjeros sentenciados en México. Calderón decidió revertir su decisión –hecha pública en una entrevista con la agencia de prensa AFP hace tres años-, durante la visita de Sarkozy a México en marzo de 2009, que el presidente francés esperaba coronar con el traslado de Cassez a su país.

Un mal manejo diplomático –de la canciller Patricia Espinosa- y altas expectativas de la PGR a sus contrapartes –en ese entonces el titular era Eduardo Medina Mora-, crearon un clima tenso para ese intercambio. Las encuestas decían mayoritariamente que Cassez era culpable, y el nacionalismo mexicano ante las actitudes arrogantes de Sarkozy –el anglófilo Carlos Fuentes inclusive lo comparó con “dictadores de repúblicas bananeras” por su comportamiento en México-, contribuyeron para que Calderón tuviera el respaldo público y político para desconocer el acuerdo con su colega francés.

El Caso Cassez se convirtió en la razón de ser del ex embajador Daniel Parfait y razón permanente para la crítica a García Luna y Calderón. El gobierno del Distrito Federal tomó partido por la francesa y le permitió mantener una presencia mediática permanente, mientras sus abogados lograban que el caso subiera a la Suprema Corte de Justicia, que decidirá próximamente sobre la suerte de la francesa. La discusión en la Corte creó las condiciones para que Calderón retomara su oferta original y decidiera repatriar a Cassez. Dejó que García Luna se fuera hundiendo y se construyó incluso su salida del gabinete. Calderón se volvió a arrepentir cuando vio las encuestas: más del 70% de los mexicanos pensaban que Cassez era culpable, sin importarles si se había violado o no el debido proceso. Entonces, se pronunció abiertamente a favor de que se quedara a cumplir su sentencia en México.

 

Peña Nieto y su equipo han vuelto a tomar el caso y lo han analizado desde el punto de vista del capital político que les daría su repatriación. No hay indicios de que hayan analizado el probable costo político que puede significarle, cuando 7 de cada 10 mexicanos podrían ver mal esa decisión. El Caso Cassez lo va a perseguir, en México y en Francia, y bien haría en discutir con mayor amplitud y perspectiva la idea de la repatriación para medir costos y beneficios antes de tomar una decisión que, por dejarse llevar por percepciones, le pueda resultar más costosa que benéfica para sus fines.

 

Jaque Mate

Usted disculpe

 

Sergio Sarmiento

ZOCALO SALTILLO

El caso de Jesús Ángel Gutiérrez Olvera subraya que el Estado mexicano no sólo sigue fallando en su responsabilidad fundamental de proteger a los gobernados sino que sus agentes muchas veces se convierten en cómplices del crimen. Cuando alguien denuncia, el Estado lo acosa. Y si acaso llega una disculpa, ésta viene tarde y sólo porque la exige una autoridad internacional.

 

Jesús, un joven de 25 años, trabajador de una refaccionaria de la capitalina colonia de los Doctores, fue detenido el 14 de marzo de 2002 por agentes de la Agencia Federal de Investigaciones (AFI) y de la Procuraduría de Justicia del Distrito Federal. Al parecer unos secuestradores tenían una tarjeta del negocio porque habían comprado ahí unas llantas. Los agentes primero le pidieron 200 mil pesos para no involucrarlo, pero después se llevaron al joven en un vehículo sin placas a instalaciones oficiales en la calle de López número 12, en el centro de la ciudad de México. Ahí fue torturado, pero a los agentes al parecer se les pasó la mano y lo mataron. Su cuerpo lo fueron a tirar en algún lugar del estado de Hidalgo, pero nunca ha sido encontrado.

Todo esto lo sabemos hoy por testimonios. Tres agentes de la AFI fueron detenidos y procesados por esta desaparición. Dos fueron absueltos. Uno más, Roberto Hernández Galarza, fue condenado en 2010 a nueve años cuatro meses y 15 días de cárcel por desaparición forzada. Si este hombre muestra buena conducta, podría alcanzar la libertad en dos o tres años.

Este 1º de octubre la propia procuradora de la república, Marisela Morales, ofreció una disculpa pública a Leonor Olvera, la madre del joven, en las instalaciones de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal. La disculpa no la ofreció motu proprio, sino por exigencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

 

Para Leonor la disculpa debe haber sido amarga. Si bien hay una persona condenada por la desaparición de su hijo, el cuerpo no aparece y la pérdida sigue doliendo. Además queda el recuerdo de las tribulaciones y humillaciones que tuvo que enfrentar en el esfuerzo por esclarecer la desaparición. Las autoridades no solamente le dejaron a ella todo el trabajo de investigación, como con Isabel Miranda de Wallace y tantos más, sino que la acosaron. La procuraduría capitalina señaló que no investigaría el caso porque Jesús era un secuestrador. Peor aún, Leonor fue detenida durante 13 meses por supuesto tráfico de drogas. Los tribunales la absolvieron, pero el mensaje era claro: si te atreves a investigar la desaparición de tu hijo, la pagarás muy caro.

Cuando se formó la AFI, el 1º de noviembre de 2001, se nos dijo que era un cuerpo limpio que reemplazaba a una corrupta Policía Judicial Federal. La propia AFI ha desaparecido desde 2009 para dar lugar a una nueva Policía Federal Ministerial, pero si algo nos demostró esta agencia es que la corrupción no termina con un simple cambio de nombre. Según el presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal, Luis González Plascencia, éste es apenas uno de miles de casos de desaparecidos que las autoridades tratan de ocultar.

La desaparición de Jesús es importante. No se trata de un caso antiguo en que los abusos hayan sido cometidos por personajes perdidos en el tiempo. Las acciones tuvieron lugar en 2002, cuando ya el panista Vicente Fox era presidente de la república y el perredista Andrés Manuel López Obrador jefe de gobierno del Distrito Federal. Pero las acciones y el encubrimiento parecen calcados de lo que se hacía en los años setenta en nuestro país.

SENADORES

 

Los propios senadores del PRD participaron ayer en la manifestación que bloqueó el acceso al Senado. Los manifestantes buscan impedir por la fuerza que se discuta la reforma laboral. El ex diputado Gerardo Fernández Noroña salió lastimado en una trifulca a las puertas de la cámara legislativa.

 

Itinerario Político

Vandalismo… pero progresista

Ricardo Alemán

EL UNIVERSAL

Hace tres décadas, hablar de la “izquierda” era sinónimo de ideas e ideales libertarios, de inteligencia y diálogo y, sobre todo, de lucha por las causas populares y progresistas.

Hoy, en la izquierda caben todos, desde Manuel Bartlett, Manuel Camacho, Marcelo Ebrard, Porfirio Muñoz Ledo, Dante Delgado, Alberto Anaya, Ricardo Monreal y hasta López Obrador, entre muchos otros que, sin duda, de izquierda tienen mucho; un pie izquierdo, una mano izquierda, un ojo izquierdo, un huevo izquierdo… pero nada más.

Y en esa izquierda también hay de todo. Por ejemplo, todos se dicen progresistas. Con esa bandera –incluidos los “ternuritas” del 132–, todos o casi todos son adoradores del vandalismo poro y duro, del vandalismo declarativo, el vandalismo político y mental; herramienta indispensable de la “política de izquierda”.

 

Así, esa izquierda convirtió la memoria del 2 de octubre –a 44 años–, en grosera expresión de vandalismo, al grado de que en la capital debieron ser custodiados por miles de policías. Y es que la víspera vandalizaron escuelas, universidades, facultades, las calles, los servicios públicos y, claro, le memoria de la matanza de Tlatelolco.

Ayer mismo, por ejemplo, también vimos el vandalismo declarativo. Y es que sin pudor, el derrotado candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador, no sólo homenajeó a los jóvenes del 68, sino que comparó a Díaz Ordaz con Peña Nieto, como si nadie supiera que tiene en sus filas a los más puros herederos del diazordacismo, como Manuel Bartlett y Porfirio Muñoz Ledo, entre otros.

¿A partir de qué prueba surgió el vandalismo declarativo de AMLO? Como dirían sus ancestros, “nomás por joder”. Igual que de tanto en tanto cuestiona a Salinas, cuando entre los suyos están salinistas puros como Manuel Camacho, Marcelo Ebrard y Alberto Anaya.

Pero el 2 de octubre no fue el único ejemplo de “vandalismo progre”. ¿Por qué? Porque otros vándalos –sin duda también progresistas–, también se encargaron de cerrar, saquear y cancelar la cátedra en todos los planteles de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México. ¿Por qué razón, piquetes de vándalos progresistas cerraron esa casa de estudios? ¿De quién es la mano que mece la cuna en ese vandalismo progresista contra la UACM?

Resulta que los vándalos de las izquierdas –AMLO y Marcelo–, pelean el control político de esas escuelas, no para imponer modelos ejemplares de educación. No, buscan convertirla en botín político para la guerra que viene. ¿Y cuál es esa guerra? Resulta que para crear Morena, AMLO requiere clientelas sumisas, como los estudiantes de la UACM. Y en el otro bando, Marcelo reclama ese territorio para su proyecto presidencial, ¿Qué tal con el vandalismo clientelar?

Tampoco ahí se acaba el vandalismo progresista. En el municipio de Motozintla, Chiapas, el Frente Progresista del PRD, PT y MC hizo trampa en la elección municipal. Ganó, pero cuando el Tribunal Federal Electoral conoció el asunto anuló la victoria tramposa y dio al triunfo al candidato del PEVE.¿Pero que creen?

Sí, que los progresistas y demócratas de las izquierdas, no aceptaron el resultado y patearon la mesa. Es decir, quemaron la alcaldía, con patrullas, cárcel y todo. En otras palabras; ¡bienvenida la democracia!, cuando gano. Pero si pierdo, ¡al diablo las instituciones! ¿Qué tal? ¡Chulada, de izquierda progresista y democrática!, ¿O no?

Aún hay más. Apenas el pasado viernes, en San Lázaro se vivió –en vivo y en directo–, el espectáculo estelar de la reforma laboral. Sí, las esculturales “gacelas de Martí” tomaron la tribuna de la Cámara de Diputados para sacar a empellones y jalones a los diputados que presidían la sesión; para arrancar micrófonos y mentar madres dizque a favor de los trabajadores y contra los patrones explotadores. ¿Cómo entender la vulgar “toma de tribuna”?

Lo define una palabra; vandalismo legislativo, el mismo que, incluso, practican entre sí los diputados del PRD y PT, que días antes de la “toma de tribuna” pelearon a golpes por una oficina en San Lázaro. Lo más curioso del vandalismo legislativo, es que las señoras y los señores diputados que lo practican son conocidos invasores de tierras, extorsionadores, estafadores, ladrones; todos con antecedentes penales, convertidos en diputados federales por la izquierda. ¿Qué tal?

También existe el vandalismo electoral. ¿Lo conocen? Resulta que el IFE descubrió que el Movimiento Progresista vandalizó la elección presidencial. Las izquierdas hicieron toda clase de trampas para justificar el rebase en el tope de campaña. Aún así, los “ternuritas” vandalizan para impedir que regrese el PRI. ¡De risa local!

Campos Elíseos

Los buques españoles de Pemex

 

Katia D’Artigues

EL UNIVERSAL

AMLO de gira otra vez

Dos noticias que vienen de otros países y que nos abren los ojos con respecto a qué pasa en éste.

Uno. El presidente español Mariano Rajoy —que ya no ve lo duro sino lo tupido— echa un guiño de agradecimiento a Pemex desde el otro lado del Atlántico. Dice que es un “balón de oxígeno” para fabricación de remolcadores que allá harán para la empresa mexicana, 14 en total por 310 millones de dólares.

El titular de la paraestatal, Juan José Suárez Coppel, defendió esta inversión porque dijo que tenían un precio muy competitivo. Pero negó que también le hayan encargado dos floteles (hoteles que flotan) para trabajadores mar adentro. Bueno, al menos estos convenios sí se consolidaron. ¿Recuerdan la controversia por la tenencia de acciones de Pemex en la española Repsol?

Dos. Pese a tooooda la defensa del Estado hacia los elementos de la Policía Federal, desde EU mandan mensajes de alerta. De acuerdo con información de la agencia Associated Press, basados en un “alto funcionario cercano a las investigaciones”, los policías que atacaron a una camioneta de la embajada de EU en Tres Marías…

trabajarían para alguno de los cárteles de las drogas. Que todo indica que no se trató ni de error ni nada parecido, sino que iban directamente contra los ocupantes de la camioneta. El funcionario anónimo, pero citado, dijo: “Aquí es de que ‘vamos a matar específicamente a esta gente en este vehículo’.

Aquí no se trata de que ‘Ay, caray, nos equivocamos de blanco’, añadió”. De acuerdo, es casi imposible pensar en una confusión. Aquí no había involucrado un cardenal, como Juan Jesús Posadas Ocampo, quien sí murió en una confusión. Lo bueno es que ayer el presidente Calderón y el embajador estadounidense se reunieron. El Mandatario mexicano reconoció los errores en la PF, pero destacó el proceso de depuración en el interior de la dependencia.

Aún ni acaba y menos se ha ido, y ya tiene otra bronca encima. Me refiero al presidente Felipe Calderón. Como bien sabemos, en varias ocasiones ha mencionado cuáles serían sus planes una vez que entregue la Presidencia a Enrique Peña Nieto. Que si se volverá un turista, que si se vuelve académico, que hará lo que quiera… Hace un par de meses, el Huffington Post dio a conocer que podría convertirse en integrante de la plantilla de académicos de la Universidad de Texas, en Austin.

Oh, oh. Texas&EU tenemos un problema.

 

Algunos estudiantes de esta universidad comenzaron a organizarse a fin de evitar que Calderón sea contratado en alguna universidad estadounidense. Entre las malas anotaciones que promueven están la de ser posible responsable de la muerte de 80 mil personas durante su estrategia contra el crimen. ¿Detendrá eso a las autoridades de la universidad? ¿Será un fantasma que perseguirá por siempre la vida fuera de la Presidencia de Calderón? ¿En serio?

Va de nuez. Justo cuando se cumplió un año del lanzamiento formal del Movimiento Regeneración Nacional en el Auditorio Nacional, Andrés Manuel López Obrador le echa gasolina a su Morena. Ayer anunció una nueva gira por todos los estados del país y el DF, a fin de acudir a los congresos estatales de su movimiento para convertirlo en un partido político. Iniciará el próximo miércoles 10 y calcula que durará un mes recorriendo el país. Haga sus cuentas, regresaría a mediados de noviembre, cuando cumpla 6 años de autonombrarse presidente legítimo y a días de la transición de poderes en la Presidencia.

AAA. Se buscan funcionarios públicos que quieran trabajar con Enrique Peña Nieto. Es en serio, ayer apareció en su página oficial de internet. Puede usted mandar su currículum desde la intimidad de su computadora. Si le interesa, vaya a este link:

http://www.enriquepenanieto.com/paginas/forma-parte-del-equipo/

 

Tal y como se esperaba, la sesión de ayer en el Senado de la República no pudo llevarse a cabo como se esperaba. ¿Qué plan tienen para mañana? Se lo detallo en la edición online de esta columna. Además, la reaparición, en una revista de sociales, de Carlos Salinas de Gortari, y ¿qué harán con las boletas electorales de 2006?

 

Cristalazo

La Belisario a Gonzalo MC

Rafael Cardona

CRONICA

El mexicano cuya conducta le salvó la vida a cientos de personas frente a las bocas de fusiles golpistas en la embajada mexicana se llama Gonzalo Martínez Corbalá.

Como todos sabemos el Senado de la República entregará en días relativamente cercanos la Medalla Belisario Domínguez.

En tiempos de degradación cívica como los actuales, cuando otras preseas (y esta misma en algunas ocasiones) han sido utilizadas más como recurso de relaciones públicas del poder hacia figuras cuya simpatía conviene y muy poco como homenaje al senador chiapaneco sacrificado por la dictadura huertista a través de quienes con su conducta emulan la suya y recuerdan su valor, bien valdría regresarle a la presea un poco de su significado simbólico original; es decir, enaltecer y reconocer en nombre del país representado por el Senado nacional, a quien en grado excepcional haya desempeñado su labor y su responsabilidad aun con riesgo de la integridad o la vida.

La integridad y la vida fueron el precio de Belisario Domínguez cuando a sabiendas de la respuesta de Victoriano Huerta dijo en septiembre de 1913:

“El pueblo mexicano no puede resignarse a tener por Presidente de la República a don Victoriano Huerta, al soldado que se apoderó del Poder por medio de la traición y cuyo primer acto al subir a la Presidencia fue asesinar cobardemente al Presidente y vicepresidente legalmente ungidos por el voto popular, habiendo sido el primero de estos quien colmó de ascensos, honores y distinciones a don Victoriano Huerta y habiendo sido él igualmente a quien don Victoriano Huerta juró públicamente lealtad y fidelidad inquebrantables.

“… Se debe esta triste situación a los medios que don Victoriano Huerta se ha propuesto emplear para conseguir la pacificación. Esos medios ya sabéis cuáles han sido: únicamente muerte y exterminio para todos los hombres, familias y pueblos que no simpaticen con su Gobierno.

“La paz se hará cueste lo que cueste, ha dicho don Victoriano Huerta. ¿Habéis profundizado, señores senadores lo que significan esas palabras en el criterio egoísta y feroz de don Victoriano Huerta? Esas palabras significan que don Victoriano Huerta está dispuesto a derramar toda la sangre mexicana, a cubrir de cadáveres todo el territorio nacional, a convertir en una inmensa ruina toda la extensión de nuestra Patria, con tal que él no abandone la Presidencia, ni derrame una sola gota de su propia sangre”.

 

Se diría entonces que sólo frente a una situación similar el ejemplo de don Belisario podría ser emulado y satisfecho. Y si ese fuera el caso, hay un mexicano cuya conducta frente a un golpe de Estado, en defensa de la vida de mexicanos y extranjeros, fue exactamente igual a la del senador Domínguez y casualmente también en un mes de septiembre, pero sesenta años después y en otro país.

El mexicano cuya conducta le salvó la vida a cientos de personas frente a las bocas de fusiles golpistas en la embajada mexicana se llama Gonzalo Martínez Corbalá y sin su responsabilidad patriótica y su férrea defensa de la inmunidad diplomática, la invulnerabilidad de la embajada y su actitud personal, valiente y desinteresada, Augusto Pinochet hubiera arrasado con la sede nacional en Santiago con tal de impedir el asilo de la familia del asesinado presidente Salvador Allende, entre otras muchas personas.

 

Muchos paralelismos tiene la historia de Victoriano Huerta con la de Augusto Pinochet y en cuanto al riesgo de ponerse frente a la soldadesca, las vidas de Don Belisario y Gonzalo Martínez hallan un momento de roce.

Muchas otras oportunidades tuvo Martínez Corbalá después de aquellos años, tanto en el Ejecutivo como en legislativo, con lo cual alguien podría suponer justicia para su desempeño diplomático y premio por su actitud.

Pero no se trata de dispensar encargos políticos ni encargos laborales para ponerla trampas al olvido. Otorgarle ahora la presea mayor al valor cívico y político no sólo lo honraría a él sino también al Senado de la República mismo, cuyos yerros por politiquerías y cuotas de partidos han sido tan evidentes (no tiene caso ahora señalar cuáles) algunos de los recipiendarios ya moran en la otra dimensión y la paz es quizá su mejor recompensa.

 

HUEVOS

 

Cuando faltan para otras cosas buenos son los blanquillos en sustitución del discurso político.

 

El movimiento “Somos 132” apenas alcanza para una “omelette”. Por ese camino de tan escaso valor y mérito nadie les cantará nunca: ¡132 no se olvida! ¿Por la “valerosa hueviza” y su alianza con Martín Esparza, alguien los propondrá en el futuro para la Belisario Domínguez?

Astillero

• Memoria viva y activa

• Golpes en el Senado

• AMLO, nueva gira

• Jóvenes en lucha

Julio Hernández López

 

Tan no se les olvida el dos de octubre a los poderes constituidos que ayer se arremetió policialmente contra manifestantes pacíficos que sentados alrededor de la sede del Senado pretendían obstruir el proceso de aprobación de la reforma laboral.

Ese proceso habría avanzado de cualquier forma, pues no era indispensable que estuviera funcionando el pleno para que las comisiones senatoriales adecuadas recibieran para estudio y posterior dictamen el documento proveniente de la Cámara de Diputados. Pero al comandante en jefe de las frecuencias senatoriales, Emilio Gamboa, acompañado por el endeble panista Ernesto Cordero, le pareció necesario solicitar el auxilio de la policía capitalina, dependiente de Marcelo Ebrard, para montar un operativo elemental de demostración de que el peñanietismo, con el colaborador calderonismo adjunto, no tolerará interferencias, dilaciones ni protestas que afecten el curso de la legalidad secuestrada con que se irán aprobando reformas e imponiendo decisiones administrativas de alto interés para esa élite ansiosa de ir aplicando la política del puño cerrado.

Golpes y gases lacrimógenos para abrir paso a vehículos en los que entraron, entre vallas de granaderos, los senadores del oficialismo constituido por PRI, PAN, Verde y Panal. Así se conseguiría el quórum e iniciaría una sesión que no tocaría el tema de la citada reforma laboral, pues ni siquiera estaban constituidas las correspondientes comisiones de estudio a la hora en que la sede ubicada en Paseo de la Reforma e Insurgentes vivía enfrentamientos físicos entre policías capitalinos y manifestantes sentados. Es decir, en términos estrictamente procesales nada se hubiera logrado con impedir el paso de los senadores y el desarrollo de su reunión plenaria. Incluso, más tarde, el presidente de la mesa directiva del Senado, Ernesto Cordero, informó que se tendrían disponibles sedes alternas para sesionar en caso de que hubiera más acciones de resistencia civil.

Pero la oposición pacífica a la validación senatorial de la reforma laboral forma parte de un conjunto de exploraciones sociales en busca de caminos que puedan enfrentar al dinosaurismo reconstituido, que además se ha fortalecido con una alianza calderonista de supervivencia. Además de los ciudadanos, en su gran mayoría jóvenes, que se fueron a sentar en torno al Senado, diversas organizaciones sindicales independientes se acercaron al edificio legislativo y tomaron contacto con interlocutores legislativos para tratar de que sus puntos de vista sean tomados en cuenta a la hora de las modificaciones y la votación final. No deja de ser irónico que dirigentes que llevan décadas en sus puestos, y que con frecuencia son acusados de prácticas antidemocráticas, como Francisco Hernández Juárez, de los telefonistas, y Agustín Rodríguez, de los trabajadores de la UNAM, enarbolen banderas de defensa de los intereses populares.

La misma mañana en que unos se sentaban afuera del Senado, y otros se preparaban para las marchas vespertinas que terminarían en el Zócalo capitalino (algunos grupos prefirieron ir al Senado), el ex candidato presidencial López Obrador llevaba una ofrenda floral a la Plaza de las Tres Culturas, en Tlatelolco, para recordar los asesinatos de jóvenes estudiantes durante el gobierno de Gustavo Díaz Ordaz, cuyo estilo represivo fue emparentado por el tabasqueño con el de Enrique Peña Nieto. AMLO ha tomado distancia de las protestas directas contra la reforma laboral, aunque las apoya discursivamente, concentrado como está en el tejido de lo que será el nuevo partido sustentado en las bases del Movimiento Regeneración Nacional (Morena). Con tal propósito, recorrerá el país durante un mes, para asistir a las asambleas estatales que aprobarán la creación del citado partido (PegeNal), en un ciclo que definió como seis años de lucha.

La izquierda institucional (con Ebrard cumpliendo marcialmente sus obligaciones de proporcionar fuerza pública para garantizar el funcionamiento de una cámara del Poder Legislativo), la electoral (con los chuchos celebrando sus triunfos recientes y con AMLO dando en estos momentos preferencia a lo partidista sobre la lucha social), la muy dispuesta a la protesta callejera (con Fernández Noroña como principal personaje) y la inorgánica (una amplia base social inconforme con lo que va sucediendo en el país, pero carente de expectativas aceptables de organización y liderazgo) llegaron así a un dos de octubre cuyo principal distintivo fue justamente el que, a diferencia de todas las conmemoraciones anteriores, tuvo un proyecto de lucha presente y futura y no sólo la lamentación, el recuerdo y el desahogo, muchas veces violento a causa de infiltrados y provocadores.

Aun cuando de manera explicable no cuenta ya con toda la aceptación y la participación originales (al ir definiendo sus objetivos ha dejado de interesar a segmentos de la gran masa amorfa, que al principio se movía sólo en términos inmediatistas, genéricos), el #YoSoy132 ha pasado a ser un movimiento estudiantil que, a pesar de la cruda campaña de comentaristas y conductores de medios electrónicos para tratar de etiquetarlo como una prolongación de los proyectos de AMLO, mantiene vigencia, presencia y proyecto. Aun cuando la toma de edificios escolares suele ser considerada en la élite política como una medida primaria e intrascendente, los paros estudiantiles realizados ayer en decenas de instituciones muestran la revitalización de un espíritu de lucha largamente acallado y advierten una agenda de oposición juvenil que tendrá que ser atendida cuidadosamente por el peñanietismo, que cree haber reinstalado un imperio sin disidencia posible. En ese sentido, el dos de octubre está llamado a no caer en el olvido, pero tampoco los fraudes electorales, los abusos criminales cometidos desde el poder y las tragedias sociales impunes.

Y, mientras Calderón advierte que la Policía Federal será parte del legado fundamental que deja (gulp), ¡hasta mañana, con la medalla Bellas Artes de México para el gran Gabriel García Márquez!