En México, la violencia contra las periodistas se triplicó en los últimos cinco años, y lo grave es la impunidad que priva cuando denuncian amenazas, agresiones físicas y psicológicas, acoso sexual y asesinatos entre las autoridades de justicia y los mismos medios de comunicación que, muchas veces, las tildan de “pinches viejas exageradas; solo quieren llamar la atención”, coincidieron periodistas y luchadoras sociales.

En el Primer Diagnóstico de Violencia contra Mujeres Periodistas, elaborado por Cimac (Comunicación e Información de la Mujer), se informó que desde el 2002 se han registrado y documentado 94 casos, 5 correspondiente en el periodo de 2002 al 2006, y 89 desde 2007 hasta el corte de 2011.


 

 

“De 2002 a 2011, diez periodistas han sido asesinadas en México, y 94 denunciaron algún tipo de violencia vinculada con en el ejercicio de su labor. Hasta el día de hoy ninguno de los casos documentados en este Informe ha sido resuelto, lo que representa un nivel de impunidad que permite la repetición contante de estos actos”, dijo Yunuhen Rangel, responsable de la publicación e integrante del área de periodistas y libertad de expresión de Cimac.

 

Yunuhen Rangel explicó que recurriendo al IFAI y a los expedientes pudieron detectar que los atentados contra las mujeres se triplicaron en el Gobierno de Felipe Calderón. “De 2002 a 2008 había entre uno o tres casos; en 2008 aumenta, en el 2009 se triplica y en el 2010 hubo 32 casos de violencia, la cifra más alta durante el sexenio, siendo las afectadas de la prensa escrita, principalmente, y cuyos medios optaron en algunos casos censurarlas, bajarlas de la cobertura, cambiarlas de fuentes o correrlas porque sus trabajos denunciaban corrupciones de funcionarios públicos”.

 

Lydia Cacho Ribero, Elia Baltazar González, Anabel Hernández, Marcela Lagarde y Lucía Lagunes Huerta, refirieron que las mujeres sufren los mismos riesgos que sus pares varones que cubren narcotráfico. Sólo que en el caso de las periodistas estás son atacadas por denunciar corrupción de las dependencias federales, desde las cometidas por las culturales como por los gobiernos estatales o a nivel federal, y tocar temas sobre víctimas de trata de personas y las redes políticas vinculadas.

 

En el momento de lo hechos violentos, de acuerdo a las presentadoras, el 45 por ciento de las periodistas llevaba a cabo una investigación sobre corrupción por parte de funcionarios; 18 por ciento sobre movimientos sociales; 13 por ciento narcotráfico; 10.5 por ciento abuso de poder y en una igual proporción libertad de expresión. Tres por ciento equivale a un caso, no tenía una investigación en curso”.

 

La mayoría de atacantes son funcionarios, casi en un 50 por ciento, seguido de policías, de integrantes de organizaciones partidistas, y del narcotráfico. “Son políticos que se atreven agarrarte de la cintura, que te acosan sexualmente, que luego mandan agredirte con sus guaruras, que se atreven a manosearte y que se las ingenian para bloquearte, y lo grave es que se dedican a exhibir tu vida privada, con quién te acuestas, sobre tus finanzas. La mujeres afectadas no son mayores de 35 años de edad, muchas se ven obligadas a dejar todo, su casa, su país, el trabajo”.

 

En el Museo de Memoria y Tolerancia, las presentadoras del Primer Informe de este tipo se detalló que las entidades federativas con mayor numero de casos de violencia contra periodistas son Oaxaca en primer lugar con 12, Distrito Federal 10; Chihuahua 8; Quintana Roo, Jalisco y Veracruz con 7, 6 y 5 casos.

 

Y le siguen Tamaulipas, Puebla, Michoacán, Morelos, Estado de Mexico, Durango y Guerrero con 3 casos; Nuevo León, Chiapas, Hidalgo, Sonora y Nayarit 2.

 

Los casos de feminicidio se encontraron en Oaxaca, Distrito Federal, Chihuahua, Veracruz, Tamaulipas, Estado de México y Guerrero, como el caso de Regina, quien recibió “leves amenazas hasta que le quitaron la muerte”.

 

Un 76 por ciento de las periodistas violentadas eran reporteras, mientras 2.6 por ciento equivalente a un caso, se trató de una directora de un medio de comunicación, en porcentaje igual una corresponsal y una fotógrafa.

 

“Los casos documentados en el informe se rigen bajo los protocolos nacionales e internacionales sobre libertad de expresión, la experiencia de los refugios para mujeres víctimas de violencia, así como en lo contenido en la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia e instrumentos internacionales como la Convención sobre la eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer”, aclararon las ponentes.

 

Lydia Cacho aseguró que no faltara quien diga “pobrecitas como se victimizan y sí somos las víctimas ” pero la realidad es que cada vez hay mas agresión. En el caso de los hombres el alcoholismo se ha incrementado para enfrentar el miedo de sus fuentes y su profesión, porque no pueden dormir, en las mujeres viven alteradas, con miedo constante de que afecten a su familia, se la pasan marcándoles a sus hijos, con sobre saltos, su salud se ve seriamente deteriorada”.

 

Los casos documentados en el informe se rigen bajo los protocolos nacionales e internacionales sobre libertad de expresión, la experiencia de los refugios para mujeres víctimas de violencia, así como en lo contenido en la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia e instrumentos internacionales como la Convención sobre la eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer.