El Ministerio de Defensa ruso informó que varios aviones rusos destruyeron 51 objetivos del Estado Islámico en Siria, debido a las 39 incursiones aéreas que ocurrieron en las últimas 24 horas en localidades como Alepo, Latakia y Homs.

En los bombardeos se destruyeron también cuatro puntos de mando yihadistas, dos búnkeres subterráneos, 32 campamentos y seis puntos de apoyo, según lo confirmó Igor Konashénkov, vocero de dicha dependencia.

La Fuerza Aeroespacial de Rusia eliminó fortificaciones subterráneas pertenecientes al Estado Islámico en la provincia de Homs, mientras que en Hama las aeronaves rusas atacaron puestos de mando de una de las unidades del grupo extremista. Por otro lado, un avión lanzó sus cargas contra un depósito de armas y municiones en la región de Latakia; según el portavoz de Defensa, en otras zonas se llevó a cabo una movilización forzosa de habitantes locales bajo la amenaza de muerte a sus familiares.

El pasado 30 de septiembre, Rusia comenzó a bombardear objetivos yihadistas en Siria, una campaña que ha debilitado a los miembros del Estado Islámico pero que es considerada por algunos países occidentales como una maniobra para apoyar al presidente sirio Bashar-al-Assad.

Recientemente el ejército estadounidense confirmó la muerte de un comandante de Al Qaeda en Siria, llamado Sanafi al-Nasr, un hombre de origen saudita que se encargaba de las finanzas del grupo terrorista.