Cuba reaccionó este lunes con regocijo y respiró aliviada tras la reelección del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, quien se transformó desde 1999 en el principal aliado estratégico de la nación socialista caribeña.
“Tu decisiva victoria asegura la continuidad de la lucha por la genuina integración de Nuestra América”, escribió el presidente cubano, Raúl Castro, en un mensaje de felicitación al carismático caudillo venezolano.
Castro calificó este lunes como “histórico” el triunfo de Chávez en las elecciones del domingo, que fueron reportadas con notable amplitud por los medios cubanos, en especial la televisión estatal.
“Gana Chávez, gana el pueblo” , tituló Granma una crónica en la que consideró una “fiesta de participación democrática” los comicios que le dieron el triunfo con el 54.4 de los votos emitidos en la concurrida votación popular.
La tercera reelección de Chávez, que lo consolida en el poder hasta al menos 2019, también fue saludada por el semanario Trabajadores, órgano de la única central sindical de la isla, que tituló “Triunfó Nuestra América” .
La victoria chavista disipó los temores de muchos cubanos de que un revés del mandatario venezolano habría tenido lo que un experto local calificó como un efecto “devastador” para la maltrecha economía isleña.
El economista disidente y ex preso político Oscar Espinosa Chepe vaticinó “una situación desastrosa e insostenible” en caso de que Cuba hubiera perdido a su principal aliado socialista en este hemisferio.
En declaraciones a Notimex, Espinosa Chepe dijo que en Venezuela hubo una elección democrática, con un debate real de opciones diferentes y analisis de la situación nacional “al contrario de lo que ocurre en Cuba” .
“La sociedad cubana ve por primera vez un proceso de confrontación de ideas, en el que el ciudadano tuvo el derecho de escoger el candidato de su preferencia, distinto a lo que ocurre aquí donde el Parlamento jamás ha cuestionado una propuesta del gobierno” , agregó.
Analistas recordaron que bajo el mando del ex comandante de paracaidistas, Cuba ha logrado suavizar el impacto de su profunda crisis económica y social tras la caída de la Unión Soviética y logró poner en marcha cientos de programas de colaboración bilateral.
Venezuela envía más de 100 mil barriles diarios de petróleo a la isla caribeña, con facilidades de pago, a cambio de la colaboración de al menos 44 mil asesores entre ellos 30 mil médicos que apuntalan los programas sociales de Chávez, un factor de su victoria.
De acuerdo con cifras oficiales, el comercio bilateral fue de seis mil millones de dólares en 2010, con una balanza favorable a Caracas cuyas ventas fueron de cuatro mil 300 millones contra mil 700 millones de La Habana.
La relación Caracas-La Habana ha sido catapultada por la amistad y las afinidades ideológicas de Chávez y el ex presidente cubano Fidel Castro quien, según versiones extraoficiales, le advirtió sobre las amargas consecuencias de una derrota.
El candidato de oposición Henrique Capriles había advertido que, si salía electo, la rica nación petrolera revisará la enorme asistencia que el gobierno socialista de Chávez ha estado brindando a sus aliados extranjeros, Cuba en primer lugar.
La televisión cubana reprodujo los elogios al acto comicial de activistas de izquierda como la exsenadora colombiana Piedad Córdoba, el periodista hispano-francés Ignacio Ramonet, la Premio Nobel de la Paz Rigoberta Menchú y el actor estadunidense Danny Glover
























