Por convicción y pertenencia me he adentrado en la investigación sobre asuntos de Centro y Sudamérica, en la serie Pasado y Futuro Latinoamericano, con la publicación Enseñanza Argentina y la presentación en el mes de febrero del libro Enseñanza Centroamericana.

Mis investigaciones me llevaron a una revisión histórica, donde México perteneció al primer Estado-Región creado en el Continente Americano, como consecuencia de la Independencia de la Corona Española. Fuimos Imperio Mexicano, después Provincias Unidas de Centroamérica, pasando por la República Federal de Centroamérica y la Segunda Federación Centroamericana. Por ello, re-integrarnos en términos de cultura, estrategias, comercio, etc., es por demás procedente.


 

Dadas nuestras raíces es sustantiva la compenetración entre México y Centroamérica y por ello es plausible la atención como primera fuente de construcción de espacios de entendimiento vía la diplomacia de la próxima Administración.

Durante mi investigación constaté los esfuerzos de los siete países integrantes de la Región: Belice, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá, constituyendo un Parlamento Centroamericano, PARLACEN; la Corte Centroamericana de Justicia y fundamentalmente el Sistema de Integración Centroamericana, SICA, al cual pertenece México con calidad de observador.

Desde 1991, por los Acuerdos de Tuxtla Gutiérrez, el vínculo mexicano con la Región Mesoamericana ha ido cobrando rostro, inicialmente entre El Salvador, Guatemala, Honduras y México y de manera individual negociarse Tratados con Costa Rica y Nicaragua.

El SICA observa como propósito central a la Integración Centroamericana con la finalidad de fortalecer sus instituciones democráticas sobre la base de elecciones transparentes, creación de un nuevo modelo de seguridad regional, fortalecimiento del Poder Civil, superación de la pobreza extrema, promoción del desarrollo sostenido, protección del ambiente y la erradicación de la violencia, la corrupción, el terrorismo, el narcotráfico y el tráfico de armas.

El SICA destaca la autodeterminación de Centroamérica mediante una estrategia única cuyo eje sustantivo es lograr un sistema regional de bienestar y de justicia económica y social. Reconociendo la autonomía y soberanía de los siete países de la Región, apuntalan sus tres pilares, Sistema de Integración Centroamericano, Parlamento Centroamericano y Corte Centroamericana de Justicia y en una visión transversal se han concertado grupos de trabajo específicos sobre educación, salud, desarrollo económico, ciencia, tecnología, equilibrios hidráulicos, infraestructura regional, en fin todas aquellas vertientes de la mayor importancia tendientes a la prosperidad.

De igual modo es posible robustece al empeño integracionista Centroamericano con la reciente creación de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, CELAC, promotora de la unión y desarrollo de los países americanos de habla hispana. Se configura por 33 jefes de Gobierno, una población de 585 millones y una superficie terrestre de 20 millones de kilómetros cuadrados.

La complementariedad de las naciones Latinoamericanas y del Caribe se encuentra en una nueva etapa de unidad y progreso estratégico. La próxima Administración Federal ha marcado el nuevo rumbo de su propósito en el ejercicio diplomático. La agenda de la Región y las posibles políticas a ser desarrolladas entre los países comienzan un dinamismo muy preciso y motivante. A partir de las giras de EPN, hemos visto cómo se comienza a estructurar un camino de concordia y entendimiento con los gobiernos y pueblos hermanos del Centro y Sureste Continental ¡En hora buena!