En charla con InfobaeTV, Berger aseguró que fue “una expedición increíble para recuperar estos fósiles de una situación peligrosa en la profundidad de la tierra.”
“Es un ancestro muy primitivo, representado por el grupo de fósiles más grande jamás encontrado en la historia de la búsqueda por los orígenes del ser humano en África”, aseguró el explorador.
Berger explicó que el cráneo del Homo naledi “cabe en la palma de una mano” y que el cerebro es “del tamaño de una naranja”.
“Es mucho más pequeño que los otros miembros del género Homo que se encontraron en el pasado, pero en general el aspecto del fósil es definitivamente similar al del género Homo. El cuerpo es muy extraño, con un tórax muy similar al de un simio, con brazos, piernas y pies más humanos. Todo esto combinado nos permite echar un vistazo a los orígenes del género Homo”.
El paleoantropólogo, cuyo equipo logró rescatar 1.500 piezas fósiles en un poco más de tres semanas, dijo que dos de sus exploradores amateurs lograron pasar por una grieta de 18 centímetros de ancho y bajar 12 metros hasta llegar a una cueva en la que encontraron los restos.

























