El número de estadunidenses que presentó nuevas solicitudes de subsidios por desempleo subió más que lo esperado la semana pasada, según un reporte conocido el jueves, pero probablemente el aumento no sea suficiente para sugerir que la recuperación del mercado laboral está vacilando.
Asimismo, otro informe mostró que la economía estadunidense creció más en el cuarto trimestre que lo que el gobierno había estimado previamente.
Ambos reportes refuerzan la idea de que la economía estadunidense se repuntó en el primer trimestre, aunque todavía parece vulnerable a las medidas de austeridad fiscal que comenzaron a regir a comienzos de año.
“La tendencia subyacente de crecimiento está mostrando algunas señales alentadoras, pero el riesgo clave es cuánto endurecimiento fiscal veremos este año”, comentó Laura Rosner, economista de BNP Paribas en Nueva York.
Si bien los pedidos de subsidios por desempleo crecieron más que lo esperado la semana pasada, han conservado una tendencia a la baja este año y se mantienen cerca de mínimos de cinco años.
El Departamento del Trabajo dijo que las solicitudes iniciales de subsidios por desempleo aumentaron en 16 mil, a una cifra desestacionalizada de 357 mil.
El promedio móvil de cuatro semanas para nuevas solicitudes, que mide mejor las tendencias del mercado laboral, subió en 2 mil 250 a 343 mil. Aún así, para muchos economistas una lectura de la tendencia menor al nivel de 350 mil apunta a un ritmo firme de contrataciones en marzo.
Gennadiy Goldberg, analista de TD Securities en Nueva York, dijo que la tendencia era consistente con la estimación de que se habrían creado 195 mil nuevos puestos de trabajo durante marzo.
Eso marcaría una desaceleración en las contrataciones con respecto al mes anterior, pero seguiría indicando que la recuperación en el mercado laboral sigue ganando fuerza. El Gobierno estadounidense difundirá su estimación de crecimiento del empleo durante marzo el 5 de abril.
Pese a una reciente aceleración de las contrataciones, la Reserva Federal estaría preocupada porque el ajuste presupuestario por parte del Gobierno pueda entorpecer el avance logrado en el mercado laboral.
La semana pasada, las autoridades prometieron que mantendrán sus compras de bonos a un ritmo mensual de 85 mil millones de dólares hasta que el panorama del mercado laboral mejore sustancialmente.
Una serie de datos recientes han mostrado que la economía está ganando fuerza. Las ventas minoristas han sido más sólidas a lo esperado, la producción manufacturera ha crecido y el crecimiento del empleo se ha acelerado.
La tasa de desempleo cayó a un 7.7 por ciento en febrero desde 7.9 por ciento en enero.
Un reporte de la actividad económica en la región central de Estados Unidos pareció oponerse a este tendencia. La sede de Chicago del Instituto de Gerencia y Abastecimiento dijo que su índice de gerentes de compra (PMI, por su sigla en inglés) cayó a 52.4 en marzo, cifra por debajo de las expectatvas de analistas y que apunta a un menor crecimiento.
























