“A veces tenemos que llegar muy alto para ver lo pequeños que somos”, declaró el deportista en una rueda de prensa al conocer su récord.
“Cuando uno está de pie en la cima del mundo se es demasiado humilde como para pensar acerca de los récords”, agregó.
La caída libre de Baumgartner fue de 4 minutos y 20 segundos, por lo que no pudo romper el récord anterior, de 4 minutos y 36 segundos.
Ese récord sigue en posesión de quien supervisó el salto desde el control central: Joe Kittinger, de 84 años, que se arrojó en 1960 cuando era miembro de las Fuerzas Aéreas de Estados Unidos desde una altura de 31.333 metros.
“Joe se ha ganado que su récord siga después de 52 años”, dijo el deportista austríaco con humor.
Baumgartner también logró el récord de arrojarse en paracaídas desde el lugar más alto y subir en globo al punto más alejado de la tierra, mientras que aún se debe de ratificar que haya superado la velocidad del sonido sin ayuda mecánica.
En condiciones normales, en la atmósfera terrestre, la velocidad del sonido es de 1234 kilómetros por hora, mientras que en la estratosfera se puede alcanzar con unos 1110 kilómetros hora por la menor resistencia del aire, según los expertos.
El ascenso
Duró 2 horas y 35 minutos, partiendo en Roswell (Estados Unidos), y tras alcanzar la altura idónea Baumgartner se lanzó al vacío dentro de su traje presurizado, que lo protegió de la baja presión y las bajas temperaturas.
A los 19 kilómetros de altura se cruza la llamada línea de Armstrong, a partir de la que la presión atmosférica es tan baja que los líquidos hierven a temperatura corporal.
El austríaco consiguió controlar el descenso y evitar caer en barrena, lo que le podría haber llevado a perder la consciencia o sufrir una hemorragia cerebral en casos de girar de forma descontrolada.
El deportista, que se preparó desde hace cinco años para esta misión, quería romper cuatro récords: ser el primero en superar la velocidad del sonido (más de 1100 kilómetros por hora) sin ayuda mecánica; realizar el salto con paracaídas desde más altura; protagonizar la caída libre más larga y subir en globo al punto más alejado de la tierra.
El salto coincide con el 65 aniversario de que un piloto, el estadounidense Chuck Yeager, rompiera por primera vez la barrera del sonido a bordo de un caza X-15 el 14 de octubre de 1947.
























