Ante la posibilidad de que el gobierno de Estados Unidos imponga una cuota arancelaria elevada a la importación de tomate mexicano a su territorio, los productores nacionales les propusieron amparar su exportación al acuerdo antidomping firmado en 1996 que permite la total transparencia y control de lo que entra a su mercado.
En entrevista con MILENIO, Francisco de Rosenzweig, subsecretario de comercio exterior de la Secretaría de Economía, dijo que de esta forma el gobierno del país vecino podrá controlar y conocer todo lo que entra de este alimento a su territorio sin necesidad de requerir información a su contraparte mexicana.
“Anteriormente solo se hacía 85 por ciento, pues el resto se hacía bajo el amparo del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN). Hasta el momento no ha dado una respuesta el gobierno americano”, abundó.
























