Elementos de la Fiscalía de Jalisco realizaron la detención de un “sacerdote” del municipio de Autlán de Navarro, después de que se le girara una orden de aprehensión por el delito de ‘abuso sexual infantil’ en contra de una niña de 11 años de edad.
Según información de la Fiscalía el 23 de abril pasado, la madre de la infante abusada acudió a la dependencia para interponer una denuncia en contra del sacerdote, identificado como Francisco Javier García Rodríguez, de 60 años de edad.
En relación a los hechos la mujer aseguró que el cura se aprovechó de que era amigo de su familia y que le daban hospedaje en su casa de la colonia Centro, del poblado Punta Pérula, en el municipio de La Huerta, para que pasara sus vacaciones; y violo a su hija.
También señaló que el día 4 de febrero le dieron asilo en su vivienda, pero lo dejaron dormir en el cuarto de la menor, y fue durante la noche que él se pasó a la cama de la niña y abuso sexualmente de ella, posteriormente la amenazó con hacerle lo mismo a su hermano pequeño, si decía algo.
A la declaración agregó que luego de varias semanas, la menor le platicó lo que había ocurrido y fue entonces que se presentó ante la agencia del Ministerio Público.
Tras realizarse los exámenes físicos y psicológicos, a la niña, por peritos del Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses, los cuales resultaron positivos a violencia sexual contra la menor, el representante social solicitó una orden de aprehensión en contra de Francisco Javier García Rodríguez, la cual fue otorgada por el Juez Mixto de Primera Instancia de Cihuatlán y cumplimentada en la comunidad de El Chante.
Cabe destacar que en días pasados el obispo de la Diócesis de Autlán de Navarro, Gonzalo Galván Castillo, envió al Papa Francisco la renuncia anticipada al cargo “por causas graves” y ésta fuera aceptada por el Santo Padre apenas el pasado jueves.
Hay que recordar que Galván Castillo ya había sido señalado de encubrir actos de pederastia cometidos en este mismo municipio por el entonces sacerdote Horacio López Ramírez, denunciado por un joven, quien declaró que había sido violado cuando tenía 11 años.
























