Un nuevo intento de activistas propalestinos de romper por mar el bloqueo a Gaza fracasó ayer al abordar el ejército israelí el barco “Estelle“ poco antes de que llegara a su destino, cargado de material de construcción y ayuda humanitaria para los habitantes de la franja.
A bordo del buque de bandera finlandesa había 29 activistas, entre ellos tres españoles: el diputado valenciano de Izquierda Unida (IU) Ricardo Sixto, la abogada Begoña Zabala y la documentalista Laura Arau. Además viajaban a bordo otros tres abogados de nacionalidades sueca, noruega y griega, y un diputado canadiense retirado. También había activistas de nacionalidad finlandesa, italiana e israelí.
Un portavoz del ejército israelí explicó que los soldados subieron a bordo sin que se produjeran incidentes y llevaron al “Estelle” al puerto israelí de Ashdod, a unos 50 kilómetros de la costa de la franja de Gaza.
El lingüista y filósofo judío estadounidense Noam Chomsky, conocido crítico del gobierno israelí y la política exterior de Estados Unidos, calificó de “injusto” el bloqueo impuesto por Israel a la Franja de Gaza desde que en 2007 tomara el control sobre el territorio la organización islamista Hamas, considerada un grupo terrorista por las autoridades israelíes. “La captura del barco muestra que los ocupantes israelíes mantienen el bloqueo de la Franja de Gaza y quieren continuar las injusticias frente al pueblo palestino”, afirmó el intelectual, de 83 años, en Gaza, donde participó en una conferencia. Por su parte, Mikael Löfgren, portavoz de la organización “Ship to Gaza Sweden”, señaló por teléfono desde Suecia que el barco fue rodeado a unos 50 kilómetros de la costa por entre cinco y seis naves de la marina israelí. Luego fue abordado por soldados enmascarados.
A su llegada al puerto de Ashdod, los activistas fueron entregados a la policía de inmigración para ser interrogados. Los españoles serán repatriados lo más rápidamente posible si firman un documento reconociendo haber entrado ilegalmente en Israel, indicaron fuentes de la Embajada de España en Tel Aviv. “En caso contrario pueden enfrentarse al internamiento en prisión y ser juzgados en un tribunal israelí”, señaló un comunicado de la organización “Rumbo a Gaza”.
Por su parte, el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, declaró que si a los activistas de la flotilla les preocupasen los derechos humanos “navegarían a Siria”, al tiempo que negó que exista una crisis humanitaria en la franja de Gaza.
























