Las verduras envasadas, enlatadas y congeladas son una opción de alimentación cómoda y práctica en los hogares, de ahí que haya una gran variedad de ellas en el mercado; sin embargo, saber cuál satisface mejor los intereses nutricionales y económicos puede resultar una elección difícil para el consumidor.
Por ello, la Procuraduría Federal del Consumidor a través del Laboratorio Nacional de Protección al Consumidor aplicó un estudio de calidad a 71 de las principales marcas de esos productos en el mercado a fin de brindar información útil y fácil para el consumidor y que le permita hacer una compra inteligente de ese tipo de alimentos.
En total se trató de 49 productos envasados y/o enlatados, y 22 congelados de zanahoria, chícharo, elote, champiñones y algunas combinaciones, a los que se evaluó no sólo que cumplieran con las normas de etiquetado y contenido neto y de sodio declarado, sino también su calidad sanitaria.
Como resultado de lo anterior, ninguna de las muestras analizadas por el Laboratorio presentó deficiencias sanitarias, incluso en el caso de los productos congelados no se encontró problema alguno con respecto a un posible contenido de salmonella.
Los especialistas encargados del estudio, que se publica en la edición de octubre de la Revista del Consumidor, encontraron algunas deficiencias en los etiquetados y en los totales de masa drenada que algunos productos afirmaron tener.
Si bien los 22 productos congelados analizados sí cumplieron con el contenido neto declarado en su etiqueta, el Laboratorio detectó en los enlatados casos donde su contenido neto o masa drenada (producto sólido una vez escurridos) no era la que afirmaban contener, esto es que el contenido final era inferior al declarado.
Las pruebas aplicadas también incluyeron la medición del sodio por cada 100 gramos de cada producto, lo que arrojó que las muestras de los congelados presentaron menos de ese mineral (cuatro a 114 miligramos) que los enlatados (10 a 429 miligramos).
Respecto a su etiquetado, dos de cada 10 productos analizados no muestran en orden decreciente -de mayor a menor- sus componentes, requisito que se establece en la norma de etiquetado que los regula (NOM 051 SCFI/SSA1 2010).
El estudio también encontró que si bien el tratamiento térmico que se aplica a los vegetales durante el proceso de envasado afecta su color, sabor y consistencia, en ningún momento repercute para que no sean aptos para el consumo.
Además de estos resultados, también se ofrecen las principales recomendaciones a seguir al adquirir enlatados o congelados, entre las que destaca evitar consumir un producto enlatado que esté abombado, oxidado o abollado, además de que se recomienda lavarlos con agua y jabón antes de abrirlos. Para el caso de los congelados, es importante que al adquirirlos se verifique su fecha de caducidad, que estén congelados y ser los últimos en echar al carrito y los primeros en guardar en el refrigerador, entre otras.
Para conocer más de las pruebas aplicadas y los resultados obtenidos por el Laboratorio de la Profeco a los productos analizados, así como más consejos para su consumo, se puede adquirir la Revista del Consumidor de octubre disponible en puestos de periódicos, tiendas de autoservicio y librerías.
En tanto que los números anteriores de la Revista así como otros estudios de calidad realizados por el Laboratorio están disponibles en el sitio web; mientras que para estar enterado de los demás artículos y consejos que publica se puede seguir vía Twitter en @r_consumidor.
























