Relativo al suceso violento ocurrido este viernes en el municipio de Tanhuato, el gobernador del estado, Salvador Jara Guerrero, descartó una emboscada contra elementos de la policía federal.

Dijo que al realizar labores de inteligencia derivadas del blindaje entre Jalisco y Michoacán se le pidió a una unidad “sospechosa” que detuviera su paso, y ahí comenzó el enfrentamiento.

Hasta el momento esa es la información oficial que se tiene sobre el enfrentamiento armado ocurrido sobre la carretera Guadalajara-Morelia, cuyo saldo no ha sido confirmado pero se habla de alrededor de cuarenta muertos, entre ellos uno o dos elementos de la Policía Federal.

En entrevistas con periodistas de medios nacionales, el gobernador Salvador Jara Guerrero, resaltó que la zona fue acordonada por policías ministeriales, y una vez que éstos culminen sus diligencias se dará a conocer la cifra oficial de bajas y se hará una narrativa de hechos.

Con Denise Maerker, el mandatario michoacano indicó que el evento no debe ser motivo de preocupación, pues hace años las bajas hubieran sido de fuerzas federales y no civiles, presumiblemente armados.

Manifestó que se trata de “una decisión del estado”, que refleja la “excelente” coordinación entre su administración y la Policía Federal. Con Joaquín López Dóriga apuntó que fueron “muchos” civiles, probablemente miembros del Cártel Jalisco Nueva Generación, los que atacaron a los federales, y desde una camioneta sospechosa iniciaron los disparos contra los uniformados.

Planteó a Milenio TV que la entidad ha mejorado en materia de seguridad: “la prueba es que no hemos permitido que se introduzcan al estado delincuentes de otros lugares”.

Confirmó que en la zona se encuentra el comisario de la Policía Federal y miembros del Grupo de Coordinación Michoacán.