El Organismo Operador de Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento (OOAPAS) informa que en esta temporada de estiaje, las altas temperaturas provocan una disminución en los niveles de producción de agua de las fuentes de abastecimiento, como presas, pozos y manantiales.

Los usuarios pueden contribuir al cuidado del agua, optimizando su uso en el hogar, pues la Comisión Nacional del Agua (Conagua) estima que de cada seis litros que se reciben en una toma domiciliaria, se pierde un litro por fugas internas, especialmente en el baño.

Cerca del 65% del agua se consume en el baño, y es ahí donde suelen presentarse fugas casi imperceptibles de forma regular, sobre todo en el inodoro. Adoptando medidas preventivas y buenos hábitos se puede lograr una reducción de consumo de agua hasta en un 35 por ciento.

Para detectar la pérdida de agua en el inodoro se puede hacer lo siguiente:

– Colocar unas gotas de colorante vegetal (para alimentos) en el tanque sanitario. Si aparece el color en la taza sin haber movido la palanca, hay una fuga que se debe reparar de inmediato.
Las fugas en los inodoros pueden ocasionar la pérdida de hasta 200 mil litros de agua al año.

– Reparar una fuga puede ser tan sencillo como apretar conexiones flojas, reconectar ‘juntas’, colocar cinta de teflón alrededor de las roscas, sustituir material desgastado del inodoro, como el flotador, la válvula esférica de hule (también conocida como ‘ranita’).
Una ‘ranita’ que no selle bien provoca una fuga temporal, filtrando agua al tanque.

– Evitar usar el inodoro como basurero, pues al tirar material no orgánico (papeles, algodón, colillas de cigarro, etc.) se puede obstruir la tubería de drenaje, ocasionando taponamientos y daños en la infraestructura. En ese caso, lo recomendable es colocar una papelera en el baño.
Los taponamientos en las tuberías sanitarias pueden generar daños gran costo económico.

– En caso de que el inodoro sea un modelo antiguo, con un tanque grande (de 20 litros, por ejemplo) se pueden colocar una o dos botellas plásticas de un litro –llenas de agua- dentro del tanque sanitario; así se consumirá menos agua con cada descarga.
Existen en el mercado modelos ahorradores que usan 6 litros por cada descarga.

Con estas pequeñas medidas preventivas, el ahorro de agua se reflejará en los consumos del hogar, representando también una reducción en la facturación bimestral de los servicios de agua potable, alcantarillado y saneamiento.