El robo de cruces, lápidas de mármol, herrería, ventanas y puertas de aluminio de tumbas y criptas es un problema que han venido enfrentando los cementerios públicos de las tres principales ciudades del estado, señaló Luis Antonio García Sepúlveda, escritor e investigador del tema de los camposantos.
García Sepúlveda busca promover una constitución de consejos ciudadanos para cuidar y proteger todo el cúmulo histórico y de arte, a través del cual se establezca cómo conservar los cementerios municipales de Culiacán, Los Mochis y Mazatlán.
Comentó que el panteón número dos Ángela Peralta, de Mazatlán, está catalogado como uno de los más antiguos del estado, cuya característica principal es su riqueza de esculturas de mármol edificadas en tumbas, consideradas obras de arte.
Los hechos vandálicos “que van en aumento”, han convertido a muchas sepulturas, sobre todo las que datan de hace más de 100 años, en tumbas anónimas, puesto que las lozas de mármol, donde estaban inscritos los nombres de los difuntos desaparecieron.
Señaló que estos pequeños robos, deben ser investigados a fondo, puesto que se ven asociados a “las adicciones que los jóvenes cometen cuando requieren de pequeñas sumas de dinero para adquirir las drogas”.
Además instó a las autoridades a monitorear los negocios dedicados a la compra y venta de fierro viejo y aluminio, entre otros, para certificar el origen de éstos, ya que varios de ellos proceden de cementerios vandalizados.
“Si las autoridades municipales no tienen capacidad para brindar la seguridad y vigilancia necesaria a los miembros de la sociedad, mucho menos, a los muertos”, mencionó el investigador.
Dijo que es necesario que miembros de la sociedad formen consejos de conservación y vigilancia de los cementerios municipales, cuyo valor es incalculable
























