El coordinador perredista en el Senado, Miguel Barbosa, acusó al diputado priista Manlio Fabio Beltrones de dañar con su actitud a Enrique Peña Nieto, porque al final el presidente electo tendrá que asumir los costos de la reforma y en vez de ayudarle a instalar el próximo gobierno, dijo, el sonorense trae una política de venganza contra el presidente Felipe Calderón.

A su vez, el coordinador panista, Ernesto Cordero, demandó a Peña Nieto que le diga al Senado si congelar las leyes que México requiere es el país de modernidad en el que está pensando.


También el priista Emilio Gamboa rechazó que haya bloques contra el PRI en San Lázaro, al subrayar que él no ve que haya pleitos, ni del PAN ni del PRD juntos, contra algún partido.

En ese sentido, el perredista Alejandro Encinas concluyó que en esta discusión por la reforma laboral lo que hay es un pleito interno entre priistas, como son Beltrones y Gamboa, que buscan definir ante Peña Nieto quien será el interlocutor tricolor en el Congreso.

En conferencia, Barbosa dijo que ambas Cámaras tienen la obligación de estar a la altura de los momentos que vive México y en alusión a Beltrones apuntó que “los señores dueños del Poder Legislativo en anteriores legislaturas, hoy tienen que entender que su función es otra, que es la de comportarse con responsabilidad”.

Se le preguntó respecto al señalamiento de Beltrones de que esta reforma no verá la luz en el sexenio de Calderón.

“Ese es un asunto de percepción equivocada porque si Manlio Fabio Beltrones quisiera hacer labor política en favor de Enrique Peña Nieto debería dejar que Felipe Calderón fuera quien promulgara esta reforma laboral y no pensar que está beneficiando al que será el nuevo Presidente el que promulgue esta iniciativa, dado el desgaste social que tiene la promulgación de la misma”, dijo.

Indicó que Beltrones se está equivocando en este momento con esa percepción de venganza política a Calderón y al PAN, haciendo que Peña Nieto fuere el que promulgara la iniciativa de reforma laboral.

– ¿La estrategia política de Beltrones podría dañar a Peña Nieto, con los costos de la reforma?, se repreguntó.

“Sin duda que sí, sin duda que sí, es uno de los argumentos que ha dado para decir que puede enfriar y no congelar la reforma laboral”.

A decir de Barbosa Huerta, sus propósitos son recuperar la mayoría perdida, aunque en San Lázaro a parir de mañana habrá un comportamiento unificado entre el Partido Acción Nacional, el PRD, el PT y Movimiento Ciudadano.

Insistió en que Beltrones contribuyó mucho al regreso del PRI al poder federal en los últimos 6 años, pero “hoy sería el tiempo de que ayudara a instalar el gobierno de su partido, el nuevo gobierno de su partido y para ello tendría que utilizar toda esa habilidad que tiene, que sin duda tiene por lo cual le tenemos respeto al señor para poder hacer una labor de conciliación política entre todas las fuerzas políticas y sobre todo en la Cámara de Diputados que la vemos un poco, un poco en inquietud, en inquietud contrario a lo que ocurre aquí en la Cámara de Senadores y lo contrasto”.

Hizo notar que, contrario a ello, Emilio Gamboa en el Senado trae una actitud muy afortunada, atinada, consecuente y muy política.

Consultado al respecto, el propio Gamboa Patrón coincidió con Beltrones en que el artículo 388 bis pone a subasta los contratos laborales, pero dijo que el PRI tiene que sentarse en Cámara de Diputados con las demás bancadas para decidir si se rechaza o se aprueba.

Indicó que si bien Peña Nieto tendrá su propia reforma laboral, no se descarta la remitida a San Lázaro, al indicar que el Senado, por su parte, dictaminará lo más rápido posible la Ley de Contabilidad Gubernamental que les fue devuelta con cambios.

Cordero Arroyo dijo, a su vez, México ya está cansado de políticos que antepongan sus intereses de partidos o fobias y filias personales al interés del país.

Consideró que Beltrones conoce bien los artículos remitidos porque fue en San Lázaro donde se los quitaron a la iniciativa preferente del presidente Calderón y se tendrán que pronunciar, que votar y mandar de regreso lo que hayan decidido. “Eso es su deber, eso es lo que la sociedad está esperando de los señores diputados”.

“Es una iniciativa prioritaria que está en el centro de la discusión pública y me parece que el PRI tiene que pronunciarse en el sentido que quiera pero tiene que pronunciarse y tiene que decirle a la sociedad, de frente, qué es lo que está pensando, cuáles son los intereses que defiende y eso es todo lo que estamos esperando que haga”.

Cordero aseveró que ya no se pueden congelar las leyes en México y el país necesita avanzar más rápido, pero el PRI se ha encargado de detener el avance metiendo a la congeladora las leyes.

“Ya no es momento para eso. Invito al presidente electo, Peña Nieto, a que nos diga si ese es el país de modernidad en el que está pensando”, dijo.