secuestro

•    Isabel o justicia seis años después de los pirrurris
-Jorge Fernández Menéndez-
EXCÉLSIOR

Las sentencias de hasta 131 años de prisión a los secuestradores y asesinos de Hugo Alberto Wallace, no sólo fue motivo de satisfacción para su madre, Isabel Miranda de Wallace, sino también una demostración de lo que funciona y de lo que definitivamente debe ser erradicado de nuestro sistema de procuración e impartición de justicia.
Isabel Miranda es una mujer extraordinaria que ha realizado una tarea enorme.
Desde el mismo momento en que supo del secuestro de su hijo se dio a la tarea de buscarlo; cuando supo que Hugo ya no regresaría, que había sido asesinado por los secuestradores, se dio a la tarea de encontrarlos y ayudar a ponerlos ante la justicia.
Logró localizarlos y que los detuvieran.
Cuando jueces en primera instancia dieron sentencias ridículamente benévolas a los criminales, exigió una revisión de los procesos y ahora, finalmente, aquel crimen recibe un castigo justo respecto al daño cometido.
Pero todos deberíamos preguntarnos por qué diablos una mujer, una maestra, en absoluto relacionada con temas de seguridad o justicia, tuvo que emprender sola, acompañada por algunos amigos o familiares, una cruzada de estas características durante más de seis años, para lograr que se hiciera justicia.
Y cómo tuvo que recorrer, también prácticamente sola, toda la escalera del combate al crimen, desde la investigación primaria de los hechos hasta la sentencia penal definitiva.
¿Cómo puede ser que, sin apoyos significativos, Isabel haya podido, sobre todo durante las primeras épocas, ir deshaciendo la madeja de irresponsabilidades, abandono, dejadez y complicidad que había en torno al secuestro y el asesinato de su hijo Hugo?
¿Cómo puede ser que una madre haga lo que no hicieron, que incluso se negaron a hacer, las fuerzas de seguridad locales y en algunos casos federales?
No estamos hablando de un pleito de vecindad, sino de un secuestro y asesinato, y no fueron las autoridades las que corrieron tras los criminales, sino una madre deseosa de hacer justicia.
Hugo fue secuestrado cuando, desde el gobierno capitalino de López Obrador, se calificaba de “pirrurris” a quienes denunciábamos el clima de inseguridad que se vivía en el DF y a quienes protestaban en las calles exigiendo seguridad y alto a los secuestros.
Tiempo después, ya durante la administración de Marcelo Ebrard, se fue descubriendo, tras hechos lamentables como la muerte de la señora Cevallos Coppel, durante un más que fallido intento de rescate, o con la intervención más que oscura de elementos de la Policía Judicial capitalina en el secuestro de Fernando Martí, entre muchos otros, que varios de los responsables antisecuestros de la ciudad estaban coludidos con los secuestradores.
Pero lo cierto es que nadie hizo nada para encontrar a Hugo e incluso, durante aquellos primeros años, Isabel tuvo que luchar para que los secuestradores, una vez localizados, fueran aprehendidos.
Han pasado seis años y la banda, por lo menos sus principales integrantes, están detenidos y juzgados.
Queda aún mucho por saber sobre sus relaciones, sus complicidades, sobre por qué algunas autoridades no investigaron el secuestro.
Hay allí ligas con los grupos de Édgar Valdez Villarreal, La Barbie, con gente de los Beltrán Leyva, con dueños de antros a su vez relacionados con ellos y otros delincuentes.
Se ha hecho justicia, pero creo que conocemos sólo la punta del iceberg de esa madeja criminal.
Lo importante de todo esto es que Isabel Miranda no se quedó, siendo ello increíblemente loable, en investigar la muerte de su hijo. Su experiencia y sobre todo su valentía, la puso al servicio de la gente.
Creó Alto al Secuestro y ha asesorado a innumerables víctimas; trabajó y trabaja en forma incesante para sacar adelante, con una increíble resistencia política de las autoridades, leyes que protejan a las víctimas, que castiguen realmente a los criminales, que sean eficaces en la lucha contra la delincuencia y sobre todo contra los secuestradores.
No se trata de protagonismo, sino de solidaridad y de participación social.
Y, a diferencia de otros grupos y personajes, tampoco se hace desde una plataforma ideológica y política, mucho menos pidiendo perdón o justificando a los criminales.
No es Isabel la única. Fernando Martí, María Elena Morera y muchos otros, desde distintas perspectivas y a través de distintos orígenes y experiencias personales, le han dado un sentido social a esta larga lucha por la seguridad que cada día debe vencer todo tipo de trabas políticas, burocráticas, de francas complicidades, para tratar de que, simplemente, se procure y se haga justicia, con el fin de que esa cifra de 98% de impunidad en los delitos denunciados se convierta en un estigma del pasado en una nación que nunca debió merecer caer tan bajo como para que una madre tuviera que investigar, detener, hacer juzgar y castigar a los asesinos de su hijo, mientras muchas autoridades simplemente la ignoraban.
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En privado
•    La inseguridad y el avieso consejo de Gertz Manero
-Joaquín López Dóriga-

El problema más serio de México es la inseguridad.
Ante la grave situación y las deficiencias de las policías federales, estatales y municipales, se ha tenido que recurrir a las fuerzas armadas, generando un problema mayúsculo del que apenas se anticipan sus graves consecuencias.
El Ejército no está para eso y es urgente formar buenas policías capaces de cumplir su tarea.
Mucho por trabajar.
El diputado Gertz Manero, en extensa misiva a la dirección, dice: “Federico Berrueto miente y distorsiona la realidad cuando señala en su último artículo en MILENIO que la formación de la PFP a finales de la administración de Zedillo fue ‘lo mejor que se hizo en el pasado’, atribuyendo a mi ‘avieso consejo’ que dicho proyecto perdiera su impulso y que muchos de sus ‘actores’ fuesen objeto de persecución”.
Manero continúa:
“La verdad es otra muy distinta, ya que lo que pretendió el gobierno de Zedillo a fines de los noventa fue crear una nueva policía política, con más ‘dientes’ y atribuciones que la Dirección Federal de Seguridad, tan añorada por los fascistas gubernamentales, la cual tuvo que ser desmantelada por su profunda corrupción, sus vínculos con el narcotráfico y su absoluta ineficacia para la defensa de los intereses de la nación. La PFP, que fue creada en el sexenio de Zedillo, en el que participaron Liévano (sic) Sáenz y Berrueto, se integró con cerca de mil burócratas del Cisen, especializados en espionaje político, con todo y sus expedientes ‘secretos’, para que después muchos de ellos emigraran de dicha policía hacia la PGR … con objeto de crear la AFI, que se especializó en secuestros y en espionaje político, y que acabó resultando un estrepitoso fracaso y su consecuente desmantelamiento, llevando a esos burócratas a la tarea de apoderarse nuevamente de la Policía Federal, para convertirla, en esta administración, en el instrumento de su megalomanía fascistoide, entreguista e inepta…”
Gertz remata:
“Si Berrueto quiere quedar bien con algún candidatito presidencial o con los Burócratas Policiacos…, que resuelva sus intereses sin mentiras ni calumnias… lo convoco a que nos confrontemos públicamente para que ambos podamos expresar con toda libertad nuestros puntos de vista, la participación que hayamos tenido en estos asuntos, con las pruebas que sustenten nuestras afirmaciones, y para ello no habrá mejor foro que MILENIO Tv, ante don Carlos Marín…”
El texto confirma el avieso consejo de Gertz Manero que llevó al presidente Fox a interrumpir el proceso de renovación del sistema de seguridad pública nacional y que la PFP alcanzara sus propósitos, la que inició operativos el 6 de febrero de 2000 con el rescate de las instalaciones de la UNAM.
Ahora, Alejandro Echeverría, El Mosh, responsable de la toma de las instalaciones universitarias, no se dedica a la política, por allí dicen que vende pulseritas en las playas de Acapulco; Gertz Manero, ex jefe de policía del DF, es diputado federal.
El juicio excesivo hace que los adjetivos se impongan a las razones, los prejuicios a las pruebas y la falsedad a la realidad: nunca encontrará evidencia de vínculo del autor con la seguridad pública gubernamental.
El debate para Gertz Manero es obligación y su lugar es la Cámara.
Si no le es suficiente, que lo haga con quienes persiguió al amparo de su investidura.
Lo que se hizo en el gobierno del doctor Zedillo deberán argumentarlo quienes trabajaron en ello.
La realidad es que el presidente Calderón recibió el país en condiciones deplorables en materia de seguridad, sin comparación a las del inicio de Fox.
El Consejo Nacional de Seguridad Pública, creado en la gestión de Zedillo para coordinar a los tres órdenes de gobierno, con Fox no consolidó sus funciones y se alejó de sus objetivos hasta que llegó Martín Huerta (qpd) a la SSP.
El Fondo de Aportaciones para la Seguridad Pública, creado en 1999 para apoyar al DF, estados y municipios, disminuyó casi a la mitad del último año del gobierno de Zedillo a 2003, para llegar al mismo nivel con Martín Huerta en la SSP.
El problema más serio de México es la inseguridad.
Ante la gravedad de la situación y la deficiencia de las policías federal, estatales y municipales, se ha tenido que recurrir a las fuerzas armadas, generando un problema mayúsculo del que apenas se anticipan sus graves consecuencias.
El Ejército no está para eso y es urgente formar buenas policías bajo mando civil, capaces de cumplir su responsabilidad.
Sin embargo, el argumento no se puede quedar en lo que no se hizo o se hizo mal.
Lo urgente es un nuevo modelo policial cuya base legal está en lista de espera en el Senado.
Hay que evitar caer en los Savonarolas, como ocurrió con Fox. Se va a requerir un esfuerzo institucional y presupuestal mayúsculo para la modernización de las policías, además de una actitud de mayor responsabilidad de todos.
Ganarle a la inseguridad conlleva reducir drásticamente la impunidad en todas sus expresiones.
Aunque el anhelo de un cambio inmediato es abrumador, la solución no es inmediata, tampoco se agota en la dimensión represiva.
Es mucho lo que tendrá que hacerse por todos y por largo tiempo.
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La Historia en Breve
•    “Las armas se usan para matar”
-Ciro Gómez Leyva-

El crimen ocurrió el pasado 16 de mayo, mes durante el cual sumaron 83 homicidios dolosos en el DF, incluyendo el de Jorge, de 22 años, uno de cuyos asesinos, El Johnny, sería atrapado el pasado 19 de octubre.
En un segundo caso fue capturado El Conejo.
Hasta ahora no se ha comprobado que la operación Rápido y Furioso haya tenido repercusión en la Ciudad de México, pero no es desconocido el uso de armas de fuego, como se ha comprobado en ciertos hechos violentos, aunque no todas de alto calibre, como el caso de El Chupas y El Johnny, quienes portaban una de 22 milímetros.
Tubo corto, pero letal.
El Johnny, de 19 años, caminaba por una calle de la colonia Revolución, en la delegación Venustiano Carranza, donde tiene su domicilio y quedó de verse con El Chupas, su amigo de similar edad, pues éste le había dicho que estuviera pendiente de alguna emergencia, ya que tendría una pelea con El Cuicas.
Eran las 20:30.
—Hazme esquina.
— ¿Por qué?
—Pienso aventarme un tiro.
— ¿Con quién?
—Con El Cuicas.
—Va, rífate, yo te hago el paro.
— ¿Va?
—Va, no hay bronca.
Y salió El Cuicas.
Y comenzó la riña.
Pero El Cuicas, que lo tundía recio, ganaría la batalla, pues metió un mazazo en la mandíbula de El Chupas, quien cayó al piso, por lo que el otro, ya depuesto el rival, alzó entre sus manos un cubo de cemento, de esos que utilizan para apartar espacios, listo para dejarlo caer en la cabeza del enemigo; y en eso estaba, cuando apareció la madre de El Cuicas y empujó a éste, al mismo tiempo que le pedía que frenara sus ímpetus, y que ambos se calmaran.
— ¡Ya estuvo bien!
Y le pidió a El Johnny que se llevara a El Chupas, mandato que ambos acataron.
Pero a los diez minutos regresaron.
La venganza era su fin.
Pero no a puño limpio.
El Chupas venía en la parte de atrás de una moto tripulada por El Johnny, quien le prestó una pistola calibre 22 y lo esperó a bordo del vehículo rugiente.
—Nomás le voy a disparar a las patas, para asustarlo —le dijo El Chupas a El Johnny, quien como un flamazo le cambio de idea y con ello su destino.
—No, mi niño, las armas se usan para matar, mátelo, rómpale su madre, o él lo va a matar a usted; ándele, ya mátelo…
Y disparó varias veces.
Dos de ellas en el abdomen.
Y trepó en la moto.
La policía continuó con las investigaciones.
Y realizó una serie de entrevistas con vecinos de la colonia y zonas aledañas, y rastreó las huellas del presunto culpable, quien, decían, había huido al Estado de México, entidad de la que a veces se descolgaba hacia el DF y, escurridizo, visitaba a parientes y amigos.
Los agentes comisionados en el caso sabían que El Johnny recalaba a la zona, ciertamente, pues lo tenían monitoreado, aunque el sospechoso era resbaladizo, por lo que implementaron un operativo para atraparlo el día que estuvieron seguros de que no tendría escapatoria.
Fue el 19 de octubre.
14:00 horas.
Los agentes tenían las características fisonómicas del presunto.
Y ese día todas las señas coincidían con un individuo de complexión robusta, más bien rechoncho, tez morena, que vestía playera blanca, pantalón de mezclilla azul.
—Ese es El Johnny –ratificó una voz.
Y los agentes se aproximaron a él, identificación de por medio, y lo llamaron por su nombre y apellidos, incluso mencionaron su apodo, pero El Johnny, en lugar de mostrar serenidad, aceleró el paso y corrió y dio zancadas y se metió entre un laberinto de locales comerciales, donde se sintió seguro, pero ahí mismo fue atenazado.
Y se formó un alboroto.
Se arremolinaron varias personas, en solidaridad con el presunto culpable, a quien trataban de arrebatar de las manos de los agentes, que también eran jalonados.
Estaban rodeados.
Dos de los investigadores recibieron golpes por parte de la necia turba, que trataba de evitar el arresto “de dicho sujeto —describe el reporte—, motivo por el cual se tuvo que utilizar la fuerza mínima real y necesaria para lograr el aseguramiento del requerido”.
El Johnny, que a los 15 años fue detenido por el delito de robo, tenía un ingreso mensual de 3 mil pesos y es propietario de una Golf y dos motonetas.
El Chupas anda suelto.
En esa misma delegación y por esas fechas, casi en los límites con Iztapalapa, también se movían El Conejo, de 43 años, y El Calacas, de 25. Delito: “homicidio doloso por arma de fuego”.
Los agentes de investigación de la Procuraduría General de Justicia del DF, durante el operativo denominado “Casa Blanca”, andaban tras sus pasos, ya que “se realizaron acciones de inteligencia y diariamente se implementaron operativos de seguimiento y vigilancia en turnos de 24 horas”.
Para poderlo atrapar, decía el reporte, fue necesario usar “los recursos de armamento suficiente, ya que se tenía conocimiento de que este sujeto estaba casi siempre armado y era peligroso, por lo que incluso para su detención opuso resistencia, siendo que los agentes hicieron uso de la fuerza mínima necesaria para
su control”.
Ya traían en sus manos las descripciones físicas de El Conejo: tez morena, de 40 años, complexión delgada, de un metro con 70 centímetros de estatura; y cualquiera podría pensar que si el presunto había decidido optar por un tatuaje, sería el de Bugs Bunny, pero no: traía la figura del gato Garfield en el brazo derecho.
En cuanto a El Calacas, de unos 25 años, las señas aportadas por testigos es que era de delgado, de un metro con 65 centímetros de estatura, varios tatuajes en diferentes partes del cuerpo, entre éstos el de una lágrima que simula resbalar de uno de los ojos, “sin saber de cual”, y corte de pelo a rape.
Y los agentes se lanzaron a la caza de El Conejo y El Calacas, pero sólo atraparon al primero, y lo hicieron cuando caminaba por la unidad habitacional Ermita Zaragoza.
El “sospechoso, dice el reporte, “reunía las características de la media filiación del probable responsable, además de que en el brazo derecho asomaba un tatuaje de un gato”.
El día del asesinato, a eso de las 7:00 horas, El Titis y su hermano iban en una motoneta, cuando de pronto escucharon una voz que le ordenaba:
— ¡Párense!
Era El Conejo.
Pero los motociclistas desobedecieron y se siguieron de largo.
Entonces —detalla el reporte— El Calacas, azuzado por El Conejo, hizo varios disparos y cayó herido El Titis, quien luego moriría.
El Calacas camina libre.
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Política cero
•    ¿Marcelo aguantará?
-Jairo Calixto Albarran-

Más allá de que ni su formación ni su origen político vienen de la izquierda, Marcelo Ebrard es un político moderno, progresista, con espíritu de trascendencia y grandes habilidades como gobernante, pero no sólo eso: es un buen candidato.
El jefe de Gobierno del Distrito Federal le gusta a ese electorado indeciso que ni de chiste votaría por la vuelta del PRI o seis años más del PAN, y mucho menos por un Andrés Manuel López Obrador al que califican de irracional y negativo.
Es más, sorprende que muchos priistas apoyaran a Ebrard si fuera candidato a la Presidencia de la República.
Sin duda, Marcelo tiene virtudes, pero la pregunta es si tendrá la fuerza y el temple para soportar y anular las portentosas voluntad y ambición de un Peje acostumbrado al doble lenguaje, que ha dicho que se someterá al acuerdo de las encuestas, pero al mismo tiempo las descalifica, al igual que a la dirigencia nacional del PRD, con lo que prepara su fácil salida de decir que le robaron la encuesta o la nominación si éstas no le favorecen.
No habla en balde el jefe de Gobierno cuando dice que tiene empaque suficiente para enfrentarse a Enrique Peña Nieto en las elecciones presidenciales de 2012; no se ve en el PAN que Josefina Vázquez Mota, Santiago Creel o Ernesto Cordero tengan con qué hacerle frente, pero Marcelo sí.
Ebrard tiene una formación sólida, ha construido un discurso coherente y consistente en torno a las ideas progresistas de la izquierda basado en la defensa y ampliación de las libertades, la tolerancia con las minorías, gasto público con sentido social, inversión en obras en colaboración con la iniciativa privada, etcétera.
Por eso puede presumir que tiene agenda y propuesta lo suficientemente diferenciadas como para competir con el mexiquense.
Pero no sólo eso, también es un político relativamente joven y con una imagen que invoca al cambio, todo eso en un ambiente en que la sociedad mexicana está cada vez más harta de una clase política anquilosada e insensible.
En fin, no se puede decir tampoco que Marcelo sea la solución para todos nuestros males y mucho menos un Lula da Silva en versión chilanga, pero de que tiene mucho más que ofrecer que AMLO y los gallos panistas para competir con Peña, tiene.

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Clase Política
•    La UNAM y sus aspirantes
-Miguel Ángel Rivera-

Por fortuna, la máxima casa de estudios del país, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), tiene una larga relación de valores con capacidad para conducir su futuro, pero aun así parece poco probable que se le niegue un nuevo periodo al actual rector, José Narro Robles.
La junta de gobiermo, el máximo órgano de la UNAM, responsable de nombrar al rector, realizó una auscultación y confirmó que existen muchos valores, pero redujo la lista de lo que se pudiera llamar precandidatos a cinco:
Ana María Cetto Kramis, José Gonzalo Guerrero Zepeda, José Narro Robles, Suemi Rodríguez Romo y José Trigo Tavera.
Quienes decidan competir, deberán presentar un plan de trabajo a más tardar el 4 de noviembre.
La cosecha
Un llamado a todos de los medios de comunicación para contrarrestar la mala imagen de México en el extranjero hizo el alcalde de Tijuana, Carlos Bustamante, a nombre de sus homólogos de la frontera norte, cuyos municipios han sido afectados en mayor o menor medida por la baja del turismo. Precisamente, el alcalde fronterizo participó en un foro internacional, en el cual destacó que regresan a Tijuana los inversionistas extranjeros, sobre todo de Estados Unidos, pero además hay una fuerte presencia empresarial de Japón, Taiwán y Corea.
La estabilidad macroeconómica no basta, afirmó el coordinador del PRI en el Senado, Manlio Fabio Beltrones, quien alertó sobre una eventual crisis alimentaria en varios estados del país derivada del alza y desabasto de alimentos por las sequías, inundaciones e inseguridad.
Con base en cifras oficiales, Beltrones señaló que en México hay 12 millones de personas en pobreza alimentaria y que debido a las sequías, inundaciones, el desabasto de alimentos y alza de precio, el grave problema está en riesgo de extenderse.
El PRI en la Cámara de Diputados acordó que el presupuesto para el ejercicio fiscal del próximo año sea más social y menos electoral, más pro activo y menos recesivo, por lo cual se castigarán los subejercicios de algunas dependencias federales, sostuvo el coordinador de los diputados del tricolor, Francisco Rojas, quien señaló que para lograrlo se modificará el proyecto de presupuesto federal presuntado por el Ejecutivo.
El secretario de Educación del Gobierno del DF, Mario Delgado, promueve una reforma a la Ley de Participación Ciudadana, con el propósito de que los comités vecinales puedan participar en la solución de los muchos problemas que aquejan a las escuelas, pero en particular se logren ampliar e incrementar las vías la atención a estudiantes y mejorar la calidad de la educación.
Fausto Vallejo Figueroa es un hombre de corazón joven, de gran experiencia y madurez para gobernar Michoacán y tiene la mejor fórmula para ganar la voluntad del pueblo: su alianza con la gente, afirmó el gobernador de Quintana Roo, Roberto Borge Angulo, al acompañar al candidato del PRI a un encuentro con jóvenes.
Astillero
•    Medallero electoral
•    FC: oro en oportunismo
•    Próximos juegos en Jalisco
•    Moreira, descalificado
-Julio Hernández López-

A pesar de que la mayoría de los triunfos en los Juegos Panamericanos recién terminados se consiguió sin el apoyo real del gobierno federal, e incluso contra lo que en este mismo ámbito se preveía, el licenciado Calderón se ha aparecido radiante por cuanto medio propagandístico ha podido para colgarse de esas medallas y pretender que constituyen un logro más de su administración, en un claro lance de oportunismo y desmemoria.
El deporte mexicano sigue siendo rehén de los cárteles políticos no solamente sexenales, sino los institucionalizados, a través de décadas en que personajes sombríos, especializados en otros menesteres, se han constituido en caciques de federaciones, confederaciones, comités y órganos gubernamentales diversos, concentrando un arbitrario poder para seleccionar y promover deportistas conforme a impulsos individuales y manejando ríos de dinero del cual poco o nada ven los practicantes de esas disciplinas que, por amor a ellas, deseosos de salir adelante aunque sea con apoyos mínimos, luego acaban consiguiendo triunfos personalísimos de los que de inmediato, atropelladamente, tratan de apropiarse para fines de imagen los medallistas fofos y tramposos de la política mexicana, que por sí misma apenas merece últimos lugares.
Y sin embargo… los Juegos, en sí, fueron un éxito.
Contra las fundadas previsiones de fallas que habían generado los diversos episodios de tardanzas, incumplimientos y litigios vividos durante meses y semanas previas al arranque de las competencias, éstas transcurrieron plácidamente, con una entusiasta participación del público (aunque el lunar más notable, en estas dos semanas de competencias, fue el sistema de asignación de boletos), con una cosecha extraordinaria de premios dorados (casi el doble de lo previsto, aunque una parte de las preseas provinieron de deportes no olímpicos), sin atentados ni amenazas de bandos del narcotráfico y con un aire de satisfacción colectiva que de inmediato ha sido traducido como una demostración de la capacidad real del pueblo mexicano para cumplir proyectos grandes y exitosos, vencidas –dicen los entusiastas– tanto la histórica reticencia al triunfo como una especie de culto a la mediocridad.
Por desgracia, los cantos épicos del panamericanismo no tienen la misma fuerza cuando se va más allá del ceremonial deportivo.
Apagada la flama de esos juegos, la realidad mexicana se reinstala aplastante, exigente, seca.
Pasada la fiesta viene la cruda, sobre todo en materia de gastos, endeudamientos, despilfarros y corrupción.
Los mismos políticos oportunistas y los mismos dirigentes deportivos mezquinos continuarán desviando recursos a otros destinos (también a las chequeras personales), mientras los deportistas seguirán batallando por falta de previsión, continuidad, apoyo y honestidad en las cúpulas.
No está fuera del radar posterior a lo panamericano la elección de gobernador de Jalisco, el año venidero. Salvo que en estos meses posteriores a la gran fiesta salten datos y hechos graves que empañen lo logrado en los Juegos, es probable que mediante PAN y circo se hayan conseguido disolver en la epidermis los episodios más criticados a lo largo de la administración de Emilio González Márquez y que el partido de blanco y azul haya ganado puntos de emotividad, a partir de un orgullo regional fortalecido, que le permitirían enfrentar en mejores condiciones al priismo estatal que apenas dos semanas atrás parecía muy encaminado a recuperar la gubernatura en 2012, ya fuera con el presidente municipal de la capital, Jorge Aristóteles Sandoval (apoyado por el grupo que domina la Universidad de Guadalajara, aunque también bajo recelo a causa de la fuerza que podría alcanzar, lo que no gustaría al jefe Raúl Padilla), o con el senador Ramiro Hernández.
Del lado panista, el grupo del ex gobernador Francisco Ramírez Acuña ha visto que se complican las posibilidades de Abraham González Uyeda, quien fue subsecretario de Gobernación en un tramo vinculado con las maniobras para permitir apertura de casinos.
Del lado del actual mandatario, González Márquez, está su secretario de gobierno, Fernando Guzmán Pérez Peláez, representante de la línea de ultraderecha en busca de continuidad.
La izquierda, poco desarrollada en la entidad, tendría posibilidades de crecimiento con Enrique Alfaro, actual alcalde del municipio conurbado de Tlajomulco, pero enfrenta el virtual veto del dueño del Grupo Universidad.
En otra cancha, la de Coahuila, el medallista de oro en endeudamiento, Humberto Moreira, ha elaborado una jugada de presunta fantasía que no le está funcionando.
En busca de un chivo expiatorio que le permita no perder por descalificación otra presea, la de presidente del PRI, fue detenida y raudamente liberado bajo fianza el ex secretario de finanzas del gobierno coahuilense.
Pero el truco es tan evidente que en términos de opinión pública no ha funcionado, y el panismo felipista sigue con la mira puesta en el premiado bailarín norteño.
Tampoco avanzó hacia el podio de los honores una propuesta exploratoria de reelecciones presidenciales a la que poca atención se le había puesto y que en esta sección fue denunciada semanas atrás.
En el proceso de definir formas de sustitución del Presidente de la República en caso de ausencia definitiva se había incluido la posibilidad de que hubiera un presidente provisional y que éste, luego de cumplir tal función, conservara su derecho a ser postulado como candidato al mismo cargo. Por fortuna ese raro ensayo fue desechado en San Lázaro.
Y, mientras el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad comienza hoy, a las seis de la tarde, en el Ángel de la Independencia, la velada de recuerdo y denuncia de lo sucedido a muchos mexicanos muertos a causa de la guerra contra el narcotráfico, ¡hasta mañana, viendo que en la UNAM juegan a la democracia dirigida, de resultados ya sabidos, con cinco cartas aparentes y una sola decisión continuista ya tomada en la persona de José Narro!

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Opinión
•    Gurría: elecciones retrasan reformas
-Pepe Grillo-

En la Cumbre Económica de Paraguay, José Ángel Gurría, secretario general de la OCDE, lamentó que en México se posterguen las reformas por los calendarios electorales.

Opinó que el país no puede estar siempre en elecciones:

“La última vez que fui a México me dijeron, es que ya se vienen los tiempos políticos, y faltaban dos años para las elecciones”.

Comentó: dos años es una legislatura completa en EU, imagine nada más.

Y recomendó: “Eso no es aceptable ni posible, hay mucho que hacer”.

PRI: descongelar blindaje

El PRI pidió en la Cámara al Senado, que apruebe la minuta de reformas que busca “blindar” de presiones, infiltraciones o financiamiento ilegal a los más de seis mil candidatos, el 2012.

Arturo Zamora dijo que el próximo año se elegirán alcaldes, diputados locales y federales,  senadores, gobernadores y presidente.

La Cámara aprobó la reforma en diciembre de 2010, y duerme en el Senado.

PRD, ¿espera un milagro?

Chucho Zambrano resultó más inefectivo e inocente que Chucho Ortega.

Después del “cochinero” que obligó a suspender la elección de delegados en el DF y varios estados, espera un “proceso pulcro” el 6 de noviembre:

Tiene la promesa de tramposos y fraudulentos, que se portarán bien.

Zambrano olvida los problemas en Guerrero. Puebla, Durango y Tlaxcala, donde ya piden  anulaciones.

Batres, campaña por López

Martí Batres anunció que su “Izquierda Social” hará campaña por el peje, para candidato presidencial de la izquierda.

Dice que es el único que ganaría con la izquierda en 2012.

Que se verá en las dos encuestas que se harán antes del 15 de noviembre y “que ganará Andrés Manuel”.

A Ebrard lo visitará el miércoles un grupo de perredistas.

Le pedirán que saque las manos del proceso interno del PRD.

Alejandro Sánchez, representante de la planilla 10, exigirá, ahora sí, un proceso legal.

También al PAN le está saliendo mal, muy mal, la elección de su candidato al 2012.

Ese “No hay delfín, ni cargada”, se le aparece por todas partes.

Que fue un abuso apartar diputaciones y senadurías para apoyar al elegido.

Y que en varios estados ya no creen en el padrón del partido, que de pronto creció quién sabe por qué milagro.

Y dicen que ya empiezan a llegar denuncias al Tribunal Electoral.

El alcalde de Tijuana, Carlos Bustamante, dijo en el Foro de la Industria Química, que la coordinación entre Ejército, Marina, cuerpos policíacos  y sociedad logró disminuir la delincuencia.

Ante empresarios dijo que en los últimos años la delincuencia en el municipio bajó el 33 por ciento.

Lo que se refleja en mayor inversión extranjera de Estados Unidos, Japón, Taiwán y Corea.
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Interinato político
•    Gana Marcelo; AMLO grita “¡fraude!”
-Ricardo Alemán-
EXCÉLSIOR

Ante el asombro de propios y extraños, en las semanas recientes proliferaron las presentaciones públicas de Marcelo Ebrard quien, en todos los tonos y todos los eventos, dice estar listo para ganar la encuesta interna de las izquierdas —y listo para derrotar a Andrés Manuel López Obrador—, que lo convertiría en aspirante presidencial de las izquierdas.
También en todos los tonos, el jefe de Gobierno del Distrito Federal insiste en que cuenta con todos los atributos —y la experiencia— para derrotar al potencial candidato del PRI, Enrique Peña Nieto, al tiempo que minimiza a los del PAN, en especial al delfín presidencial, Ernesto Cordero.
Sin embargo, lo curioso de la disputa entre las llamadas izquierdas —que mediante una encuesta se llevará a cabo en los próximos 15 días entre López Obrador y Marcelo Ebrard— es que, en mientras abundan las señales de que el jefe de Gobierno tiene bajo control la encuesta, el tabasqueño y ex candidato presidencial parece indiferente a lo que pueda ocurrir.
Por eso la pregunta:
¿Qué significa que Marcelo Ebrard prácticamente se proclame ganador de la encuesta y candidato de las izquierdas, en tanto que López Obrador prefiere el bajo perfil y, literalmente, la indiferencia frente a la encuesta?
La respuesta que prefieren ensayar la mayoría de los analistas es que, de confirmarse que la encuesta se practicará a población abierta, el ganador será Marcelo Ebrard, en tanto que López Obrador no reconocerá el resultado de la encuesta y, por esa razón, no acepará la Wcandidatura de Marcelo Ebrard.
Ese es el escenario preferido por casi todos.
Y, en general, ese será el escenario luego del 15 de noviembre, cuando se dé a conocer el resultado de las encuestas que llevarán a cabo los equipos de campaña de Marcelo y AMLO.
Sin embargo, el truco está en los detalles o en las variantes que cada uno de los dos presidenciables le darán a esa crucial decisión.
Es cierto que López Obrador está listo para descalificar las encuestas, si éstas le resultan adversas.
Sin embargo, también es cierto que, en el otro bando, Marcelo Ebrard diseñó una meticulosa estrategia para obligar a que López Obrador acepte el resultado o, en caso contrario, se desbarranque frente a la opinión pública, cuya sanción prácticamente lo convertirá en la moderna versión del “villano favorito”.
¿Y cuál fue la estrategia de Marcelo Ebrard?
Primero, evitar por todos los medios un choque y/o fractura con López Obrador. Esa ha sido la parte más delicada de la estrategia, ya que ha significado que, por años, Marcelo Ebrard aguantara todo tipo de golpes y obuses lanzados desde los distintos frentes del lopezobradorismo.
Segundo, mover todas las piezas necesarias para asegurar al ciento por ciento el control del PRD.
El éxito de esa estrategia provocó el escándalo del domingo anterior, cuando las tribus de Bejarano-Padierna reventaron la elección de consejeros nacionales y estatales en el DF, Michoacán, Oaxaca, Chiapas y Tamaulipas, entre otras.
Y fue tal el éxito de esa estrategia que, hoy, el nuevo Consejo Nacional del PRD es mucho más chuchista que hace dos semanas, en tanto que Bejarano-Padierna cayeron al tercer lugar.
Tercero, ensayar tantas encuestas como fuera necesario —con todas las variantes de preguntas—, hasta tener la certeza de que una encuesta abierta daría el triunfo a Marcelo, por más de cinco puntos de diferencia, sobre AMLO.
Si el jefe de Gobierno tuviera indicios de que no podía ganarle a López Obrador, ya se hubiera retirado de la contienda. Sin embargo, los reportes de las encuestas elaboradas por el jefe de Gobierno, lo colocan hoy, a una semana de que se lleven a cabo las encuestas, por arriba de esos cinco puntos.
Y, cuatro, que frente a la posibilidad real de que López Obrador acuse de fraude, se niegue a aceptar el resultado o pretenda desconocer el proceso, Marcelo Ebrard tampoco peleará con el tabasqueño.
En cambio, planteará que él hizo su tarea, pero en el otro extremo no cumplió lo prometido.
El descrédito será tal para la izquierda y para las aspiraciones de AMLO, que la eventual irresponsabilidad de López Obrador convertirá en fatalidad el regreso del PRI al poder, con Enrique Peña Nieto como candidato presidencial.
En el escenario contrario, que López Obrador resulte ganador de la encuesta y se convierta en candidato presidencial, Marcelo Ebrard se retirará de la contienda y terminará su gestión en la Jefatura de Gobierno del DF.

Al tiempo.
EN EL CAMINO.
Coahuila y Moreira, el cochinero del PRI.
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Juegos de Poder
•    De campañas y simulaciones
-Leo Zuckermann-
EXCÉLSIOR

¿Usted tiene alguna duda de que hay siete políticos en campaña en pos de la Presidencia?
Yo no y supongo que usted tampoco porque es clarísimo que Marcelo Ebrard, Andrés Manuel López Obrador, Enrique Peña Nieto, Manlio Fabio Beltrones, Ernesto Cordero, Josefina Vázquez Mota y Santiago Creel están abiertamente buscando suceder al presidente Calderón.
Es lo natural en una democracia en cuanto se acerca la renovación de poderes.
Pero en México está prohibido.
La ley impide los “actos anticipados de campaña”.
No obstante, los políticos, que supuestamente deberían ser los primeros en cumplir la ley, le dan la vuelta con todo tipo de artificios.
Lo que acabamos teniendo es otro caso más de simulación mexicana de dizque respetar la ley pero no obedecerla porque en realidad la norma es una estupidez que va en contra de la naturaleza de las cosas.
Exigirles a los políticos que no hagan campaña es como demandarle al mar que no haga olas.
Hace unos días, por ejemplo, los siete “aspirantes” a la Presidencia (así los considera la ley porque considerarlos precandidatos o candidatos es asumir que ya están en campaña, lo cual está prohibido) acudieron a la Cámara Nacional de la Industria de Radio y Televisión para presentar sus argumentos de por qué quieren llegar a Los Pinos.
Sin embargo, todos tuvieron que disfrazarlo como un ejercicio de presentación de ideas y no de campaña política.
En su discurso, “el aspirante” Peña de hecho criticó la ridiculez de esta legislación producto de la reforma electoral de 2007:
“Mi presencia en este espacio debe ser claramente señalada como una participación donde comparto algunas ideas, que no postulo ni menos oferto, porque entonces estaría incurriendo de estar en el señalamiento de actuar en una campaña anticipada”.
Y es que este tipo de actos están penados por una legislación absurda.
El artículo 211 del Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales (Cofipe) no deja dudas:
“Los precandidatos a candidaturas a cargos de elección popular que participen en los procesos de selección interna convocados por cada partido no podrán realizar actividades de proselitismo o difusión de propaganda, por ningún medio, antes de la fecha de inicio de las precampañas; la violación a esta disposición se sancionará con la negativa de registro como precandidato”.
De acuerdo al calendario electoral aprobado por el IFE, el próximo 18 de diciembre comienzan las precampañas.
Por tanto, antes de esa fecha, los aspirantes están impedidos a hacer campaña.
Para que no queden dudas de qué es esto, el Reglamento de Quejas y Denuncias del IFE define un acto anticipado de campaña como “el conjunto de escritos, publicaciones, imágenes, grabaciones, proyecciones, expresiones, así como las reuniones públicas, asambleas, marchas y en general aquellos en que los aspirantes o precandidatos a una candidatura se dirijan a los afiliados, simpatizantes o al electorado en general, con el objetivo de obtener su respaldo para ser postulados como candidatos a un cargo de elección popular, antes de la fecha de inicio de las precampañas”.
Bajo esta definición, los siete “aspirantes” a la Presidencia deberían ser sancionados porque todos, en algún momento, han escrito, expresado o declarado que quieren el apoyo del electorado en general, o de los militantes de su partido, para ser el próximo Presidente.
Y la sanción está muy clara en el Cofipe:
“La pérdida del derecho del precandidato infractor a ser registrado como candidato, o en su caso, si ya está hecho el registro, con la cancelación del mismo”.
Es decir, ninguno de los siete que ya andan en campaña debería tener el derecho de competir en la próxima elección.
¿Ridículo?
Sin duda.
Para seguir con lo absurdo, los partidos también pueden ser sancionados por actos anticipados de campaña.
El IFE tiene la facultad de castigarlos con “la interrupción de la transmisión de la propaganda política o electoral que se transmita, dentro del tiempo que le sea asignado por el Instituto”.
Resulta que hay un par de partidos que desde hace tiempo andan trasmitiendo actos anticipados de campaña de uno de los candidatos.
Me refiero al PT y Movimiento Ciudadano (antes Convergencia) que han sacado spots de radio y televisión donde López Obrador hace campaña política abierta.
Nunca dice que quiere ser Presidente, pero claramente difunde su imagen y propuestas de gobierno. Incluso hay unos spots donde se pide “apoyar al Peje” con la voz de los personajes de la caricatura de Don Gato.
¿Por qué no castiga la autoridad electoral a López Obrador y a estos dos partidos por actos anticipados de campaña?
Pues porque el tabasqueño, a diferencia de Ebrard o Beltrones que son servidores públicos, es un “ciudadano común y corriente” que no tiene limitación alguna para salir en spots partidistas.
Claramente se trata de una simulación.
Y una paradoja porque en los spots de radio y televisión administrados por el IFE hay un “aspirante” que ya está en campaña pero… que no está en campaña.
Suena surrealista porque es surrealista.
La fuente originaria de tanta estupidez es la ley misma.
Una norma que va contra natura.
Que pretende que los políticos no hagan campaña como si esto fuera posible.
Lo único que genera es pura simulación.
Candidatos que simulan que no están en campaña cuando sí están.
Partidos que simulan que no han comenzado sus precampañas cuando ya arrancaron.
Autoridades que voltean la vista hacia otro lado para no sancionar a candidatos y partidos.
Un bonito espectáculo para los electores que lo único que queremos es que los políticos compitan por el poder, no que anden fingiendo.
Día con Día
•    El verdadero rival de Ebrard
-Héctor Aguilar Camín-

Han anunciado una encuesta para elegir al candidato mejor posicionado en la opinión pública.
El procedimiento, sin embargo, no parece que vaya a ser muy confiable en un partido, el PRD, que en estos momentos no puede siquiera celebrar unas elecciones internas decorosas.
Además, parece que las cosas se han decantado, desde ya, a favor de AMLO, por lo que va pase lo que pase.
Ebrard proclama públicamente que puede plantarle cara al mismísimo Peña Nieto.
Y, sí, es un tipo muy capaz, con un excepcional olfato político y, encima, ha gobernado eficazmente una ciudad muy complicada.
Sus resultados hablan: crecimiento económico, importantes obras públicas, sólidas políticas sociales y una conducción tan exitosa del tema de la seguridad que, miren ustedes, muchos mexicanos piensan ahora que vivir en la capital de la República —anteriormente una urbe marcada por la amenaza de la delincuencia— es mejor que afrontar los peligros de ciudades como Monterrey, Juárez, Nuevo Laredo y otras tantas de una lista muy larga.
El actual jefe de Gobierno de Ciudad de México ha tenido además la enjundia de promover las tradicionales políticas liberales de la izquierda y maneja tan hábilmente sus asuntos que el inevitable enfrentamiento que tuvo con los jerarcas de la Iglesia le hizo ganarse las simpatías de muchísimos mexicanos, católicos incluidos.
En Ebrard tenemos, sorpresivamente, a un político moderno, bien plantado, eficiente y, encima, capaz de exhibir una firmeza que no asusta a los ciudadanos.
Paradójicamente, el hecho de que se anuncie también el retorno del PRI en la capital, encarnado en la figura de Beatriz Paredes, nos hablaría del peso que tienen las personalidades particulares en el escenario público (el propio Ebrard lo sabe muy bien) y nos lleva, de paso, a plantearnos un par de cuestiones: ¿quién podría ser el sucesor de Ebrard en las filas de PRD?
Y, a estas alturas, ¿dónde está?
Por lo pronto, a falta de un peso pesado en casa, el espacio lo ocupa una lideresa de otras proveniencias (sería, por cierto, bastante injusto que Ebrard le entregara el mando a una priista luego de haber desempeñado tan bien el cargo pero esto mismo, nuevamente, no sería más que una comprobación, otra más, de la importancia que tienen las dotes personales).
Tenemos así a un aspirante que no sólo se siente plenamente capacitado para ocupar el cargo más importante de la nación —en vista de los buenos resultados que ha obtenido en su actual cargo— sino que lo anuncia abiertamente.
El problema es que, en su condición de posible candidato de lo que podríamos llamar la izquierda institucional de este país —es decir, una fuerza representada, en esencia, por el Partido de la Revolución Democrática y otra formación política, el PT, que, desde ya, respalda a otro contendiente, por no hablar de movimientos y organizaciones ciudadanas—, Ebrard tendría que solventar, justamente, un trámite infranqueable: la nominación, por parte de estas agrupaciones, de un solo candidato.
No estamos hablando aquí de una competición como la que está teniendo lugar entre los aspirantes del Partido Republicano en el vecino país del norte, una batalla librada en términos de igualdad y con reglas muy claras: gana el mejor, el que más convence a los militantes y, luego de meses enteros de frenético activismo, el que más delegados obtiene en los famosos caucus.
Aquí, es cierto, nos anuncian algo así como una encuesta que se habrá de llevar a cabo para elegir al candidato mejor posicionado en la opinión pública.
El procedimiento, sin embargo, no parece que vaya a ser muy confiable en un partido, el PRD, que en estos mismos momentos no puede siquiera celebrar unas elecciones internas mínimamente decorosas.
Y, en lo que toca al PT, pareciera que las cosas se han decantado, desde ya, a favor de López Obrador sin necesidad de realizar mayores oficios.
Estas apreciaciones, naturalmente, son anticipadas y resultan, en el caso de la columna que están ustedes leyendo, de una visión personal.
Y, en efecto, señoras y señores, estoy absolutamente convencido de que López Obrador va a ser candidato en las próximas elecciones presidenciales, pase lo que pase y por encima de cualquier contingencia.
El verdadero rival de Ebrard, entonces, no es siquiera Peña Nieto sino el ex alcalde de Ciudad de México.
Y, por favor, que este juicio no sea tomado como la insidiosa intervención de un tercero interesado en “enfrentar” a dos compañeros de armas unidos fraternalmente.
Ha sido el propio Ebrard quien, al emanciparse declaradamente de su antiguo mentor, se ha colocado en el papel —perfectamente normal, además, en un sistema democrático— de adversario directo de un correligionario suyo.
En los partidos políticos, hasta nuevo aviso, se compite abiertamente por las candidaturas.
Nuevamente, Mitt Romney, Rick Perry y Herman Cain se enfrentan, ahora mismo, en la carrera para lograr la nominación del GOP en Estados Unidos.
Obrador y Ebrard estarían simplemente en lo mismo…
¿O no?
Pues no, porque, con el perdón de ustedes, aquí es donde las cosas se tuercen: el primero va a estar en la pelea final de cualquier manera.
Peña Nieto, por lo tanto, se puede despreocupar alegremente de un Ebrard que tiene todavía mucha faena por delante.

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El Asalto a la Razón
•    Todos en campaña menos el IFE
-Carlos Marín-

El nuevo reglamento para radio y televisión es una ridiculez.
¿Por qué?
Porque a nivel político y a nivel mediático no hay nada mejor que la libertad y porque las campañas hace mucho tiempo que comenzaron.Ilustración: Mario Fuantos
Cuando el IFE va, nosotros ya fuimos y vinimos, y no hablo nada más de los medios de comunicación, hablo de todos nosotros como ciudadanos.
Me da mucha pena que se acaba de aprobar un nuevo reglamento para radio y televisión para dizque garantizar que todos los partidos van a recibir las mismas oportunidades y el mismo trato en las próximas contiendas electorales.
Y que si se modificó la fecha para entregar los spots, y que si se van a bloquear determinadas señales para que la gente de una región no padezca los “anuncios” de otra o de otras.
¡Puro rollo!
La verdad es que es imposible darle las mismas oportunidades y el mismo trato a todos los partidos porque, en muchas ocasiones, a ellos mismos ni les interesa.
Entre políticos tienen pactos, rupturas, alianzas, amistades, enemistades, convenios, intereses y, no finjamos demencia, hay partidos que para lo único que existen es para hacer negocio.
¿Por qué el IFE no controla esto con la misma intensidad con la que pretende controlar a los medios?
¿A usted no se le hace una pérdida de tiempo y de dinero que, a fuerza, nos tengamos que chutar spots de gente y de partidos que en realidad no aspiran a nada?
Sí, el nuevo reglamento es muy bonito, pero es la confirmación de que lo que el IFE había hecho anteriormente estaba mal (porque si hubiera estado bien no hubiera habido necesidad de corregirlo).
Es, para acabar pronto, una ridiculez.
¿Por qué?
Porque a nivel político y a nivel mediático no hay nada mejor que la libertad y porque las campañas hace mucho tiempo que comenzaron.
¿Qué garantía tenemos de que obligando a los medios a transmitir un atascadero de spots de todos los partidos la gente va a votar con mayor claridad por un determinado candidato?
¿De qué nos sirve como sociedad democrática que los medios dejen de ganar por la transmisión de ese material si, invariablemente, van a seguir buscando el incremento de sus ingresos a través de otras estrategias?
¿A quién le importan los spots si en los medios existen infinidad de opciones para anunciar políticos y candidatos, para presentar plataformas y difundir mensajes, y para invitar a la gente a que vote o no vote por algo o por alguien?
Ya no estamos en los tiempos de Agustín Lara.
¿Qué tiene de malo que los partidos y los medios jueguen a la oferta y a la demanda?
Si un partido tiene un presupuesto, que lo administre como mejor le convenga, que revise los ratings, que coloque determinados mensajes en los horarios que más lo beneficien, que exija resultados.
Si los canales de televisión, las estaciones de radio y los medios impresos están compitiendo, que mejoren sus tarifas, que armen paquetes, que ofrezcan opciones adecuadas para cada cliente.
Y si un partido nada más se quiere anunciar en un solo lugar, está en su derecho.
Y si una señal quiere rechazar a un político porque considera que va contra sus principios, que lo haga.
Así se hace en el mundo civilizado. México es un país civilizado.
¿Por qué no podemos trabajar así aquí?
Para que vea lo mal que estamos en cuestión de leyes.
Para que vea cómo el absurdo está acabando hasta con nuestras oportunidades de ejercer la democracia.
La gente tiene derecho a saber, a opinar y los medios, a hacer negocios.
¿Qué hay de malo que se sepa quién va perdiendo y quién va ganando en la opinión pública un día antes de la elección?
¿Por qué tendría que ser algo terrible que una estación de radio se volviera millonaria ofreciéndole una alternativa propagandística a uno o dos partidos políticos?
¿No se supone que de lo que se trata es de que haya una mayor y una mejor distribución de la riqueza?
Mientras el IFE sigue quemando horas haciendo y deshaciendo reglamentos, las campañas ya están al aire.
¿O qué, usted no me va a decir que los spots de Jorge Arvizu invitando al público a apoyar a El Peje con la voz de Benito Bodoque de “Don Gato y su pandilla” no vale como la más obvia de las campañas políticas?
Y le menciono lo de don Jorge como le pude haber mencionado bodas, entrevistas, anuncios, convivencias y participaciones especiales de los protagonistas de las elecciones de 2012.
¿Entonces?
¿Para qué tanto cuento?
Mejor hagamos las cosas como se tienen que hacer, porque cuando el IFE va, nosotros ya fuimos y vinimos.
¿A poco no?
¡Atrévase a opinar!