El explorador marciano Curiosity analizó la atmósfera de Marte y descubrió que en ésta hay una gran numero de isótopos de pesados de carbono y argón, así como de otros elementos, lo que provocó que los átomos ligeros se perdieron en el espacio interplanetario.
La actual atmósfera de Marte es 100 veces más delgada que la de la Tierra. Los investigadores teorizan que en el pasado el planeta rojo pudo contener grandes cantidades de agua y una atmósfera más densa.
Los datos obtenidos con el instrumento SAM, gracias a muestras recogidas en Rocknest, señalan que la pérdida de la atmósfera es el resultado de un proceso físico que favoreció la retención de isótopos más pesados de ciertos elementos, siendo esto un factor fundamental para la evolución del planeta.
Los isótopos son variantes de un mismo elemento que tienen diferentes pesos atómicos.
El rover también busco indicios de metano con SAM, el cual permitió realizar las mediciones más sensibles hasta ahora obtenidas. Éstas revelan que existe muy poco o nada de metano, de acuerdo a un comunicado de la NASA.

























