César Cal Camarillo fue despedido sin ningún tipo de explicación por parte del padre de la intérprete, Ignacio Peregrín Gutierrez, durante una presentación que tuvo la también actriz en el Zócalo de la Ciudad de México.
Pese a que tanto Belinda como la empresa, que pertenece a los papás de la joven, llamada Joymusic, negaron que Cal Camarillo hubiera trabajado con ellos, él logró demostrar con pruebas que fue el programador de los shows de la estrella.
Por elo, las autoridades fallaron en contra de Belinda en octubre de 2014 y determinaron que debe reinstalarlo en su puesto de trabajo, así como el pago de los sueldos e intereses, dando como resultado una cifra de 32 millones 350 mil 80 pesos, sin contar aguinaldo y vacaciones, los cuales son otros 121 mil pesos.
Por otro lado, parece que Belinda también enfrenta otra demanda por incumplimiento de contrato, realizada por la empresa que la representaba.
Dicha compañía asegura que Belinda fue contratada por ellos de forma exclusiva con un pago anticipado de 15 millones de pesos; sin embargo, la cantante trabajó en proyectos en los que jamás les avisó, como la presentación que tuvo en el Carnaval de Mazatlán en 2014.
La cantante negó el pacto laboral y la demanda sigue en proceso.
Una fuente cercana aseguró que ella no se siente preocupada por su situación y que no ha dejado de gastar fortunas en sus lujos.

























