Las largas filas de votantes a la espera de emitir su voto fueron la tónica general en los centros electorales del sur de Florida, que abrieron hoy sus puertas a las 07:00 hora local (12:00 GMT) y permanecerán abiertos hasta las 19:00 hora local (00.00 GMT del miércoles).
En algunos de esos centros había gente esperando desde antes de que amaneciera para tratar de votar cuanto antes y poder reincorporarse a sus puestos de trabajo.
Estas largas filas tienen lugar pese a que unos 4.5 millones de floridanos han ejercido ya el voto de forma anticipada o a través del voto ausente, pensado para quienes no pueden o no quieren acudir en persona al centro electoral.
En total, hay 11.7 millones de personas registradas para votar en este estado.
Sólo en el condado de Miami-Dade, el más poblado de Florida, ya ha votado cerca del 35% de la población registrada para hacerlo, según la comisión electoral.
Este año, los habitantes de Florida se enfrentan a una de las papeletas más largas que jamás han visto, ya que además de votar por el presidente estadounidense, deben hacerlo por multitud de cargos públicos y pronunciarse sobre diez reformas de la Constitución estatal y diversas propuestas locales.
En los últimos días, Florida se ha visto sacudida por la disputa generada a raíz de la reducción del plazo de voto anticipado de catorce a ocho días, lo que llevó a que hubiera gente que tuvo que esperar más de ocho horas para depositar su papeleta.
Los demócratas de Florida incluso presentaron una demanda de urgencia contra el estado, regido por republicanos, acusándolos de tratar de entorpecer el voto.
Florida es uno de los estados clave en el resultado electoral, ya que según las encuestas existe un empate en la intención de voto entre los candidatos presidenciales, Mitt Romney y Barack Obama. Quien gane el voto popular recibirá los 29 votos electorales que están aquí en juego, y que suponen más del 10% de los 270 que se necesitan para llegar a la Casa Blanca.

























