En partido correspondiente a la jornada 6 del Torneo Clausura 2015, Xolos, sin un gran dominio, hizo valer su condición de local y se impuso 3-0 a Pumas en el Estadio Caliente.
Los auriazules, con el apremio de puntos en esta temporada, saltaron al terreno de juego a demostrar dominio, ambición y ganas de triunfo, por lo que se apoderaron del balón, lo manejaron a modo y comenzaron a crear llegadas a la portería rival.
Llegaron con peligro al último cuarto de la cancha, tocaron la puerta y pusieron a trabajar desde temprano a Cirilo Saucedo, pero la contundencia seguía sin aparecer.
Aún con el dominio de Pumas, a Xolos le bastaron tres minutos para cambiar el panorama del partido, al 17′ en una jugada a velocidad por izquierda Hauche mandó la diagonal retrasada en el área y Alfredo Moreno simplemente llegó para fusilar a Saldivar.
No bien se reponían del golpe los universitarios, cuando al 20′, en un tiro libre desde los linderos del área, JUan Arango sacó un riflazo que el guardameta observó pasar sin poder hacer nada.
En ánimo de los del Pedregal no disminuyó con el par de dianas en contra en tan poco tiempo, siguieron haciendo su juego alegre, de toque y con la cabeza fría para salir jugando y no a balonazos, pero de poco les sirvió.
Llegó el descanso y el marcador no se movió más y, para la complementaria, los de Memo Vázquez volvieron a la carga con la ambición de un equipo que está empatando y no cayendo, pero ahora, los fronterizos se dedicaban a esperar atrás y provocar la desesperación del contrincante.
Las ideas de los felinos poco a poco se fueron perdiendo, mientras su desesperación aumentaba a pasos agigantados, perdieron el orden, las faltas comenzaron a llegar y los balones se perdían con gran facilidad.
Al 79′, luego de un penal cometido por Verón sobre Henry Martin, Juan Arango volvió a aparecer al mandar el balón al fondo de la red y poner el lapidario 3-0 en la pizarra.
El marcador ya no se movió más, los intentos universitarios fueron nulificados uno a uno mientras los de Tijuana se apoderaban de las aciones, esperaban atrás y buscaban cazar a los felinos en un contragolpe, pero antes de eso, llegó el silbatazo que marcó la finalización del encuentro.






















