El nombramiento como cardenal de Alberto Suárez Inda es una forma con la que el Papa Francisco muestra que quiere estar cerca de un pueblo que sufre, como lo es el michoacano, afirmó el obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Morelia, Octavio Villegas Aguilar.

En entrevista realizada en el matutino Noticias UM, que se transmite por Radio Nicolaita, consideró que la distinción a Suárez Inda representa más que un apapacho a los michoacanos y a la provincia católica que abarca a las cinco diócesis que hay en la entidad michoacana.

“Es un signo de cariño, de amor, de reconocimiento a quienes estamos buscando más unidad, fraternidad, verdad; valores no solo humanos sino cristianos que nos hagan recobrar esa paz que tanto necesitamos y el papa es muy sensible a esta situación. Por eso es más que un apapacho porque él quiere estar cerca de los que sufren”.

También es un reconocimiento a la trayectoria personal del arzobispo que mañana será ungido como cardenal por el Papa Francisco ya que ante la situación que se vive en el estado, dijo que Suárez Inda, con el carisma que tiene, ha sido mediador muchas veces, aunque no abundó al respecto.

Villegas Aguilar contó que, en confianza, Suárez Inda les dijo que el Papa Francisco le dijo: usted es un líder, cuando le pidió que esperara dos años más al frente de la arquidiócesis de Morelia, luego de que le entregó su renuncia por haber llegado a la edad de 75 años.

Fue una cuestión interna de la iglesia católica por la que el Papa le pidió a Suárez Inda que esperara dos años más ya que en ese tiempo no había obispo en Lázaro Cárdenas y habían presentado su renuncia los obispos de Apatzingán y de Tacámbaro por lo que si se aceptaba la renuncia de Suárez Inda, la provincia únicamente se quedaría con el obispo de Zamora.

Tal situación no era conveniente para la provincia que abarca esas cinco diócesis, la cual encabeza Suárez Inda, indicó el obispo Villegas Aguilar.