En el país operan hoy día 297 casinos y unas 115 mil máquinas tragamonedas, estas últimas consideradas ilegales por la Secretaría de Gobernación (SG). Sin embargo en este combate del juego irregular no hay detenidos como presuntos responsables.

La directora general de Juegos y Sorteos de la SG, Marcela González Salas, aseveró que esta actividad está vinculada al tema de seguridad nacional, por lo que es necesario continuar con los operativos en contra de las actividades irregulares y también contar con una nueva ley que ordene el sector.

En este punto dijo que hay condiciones políticas para que en este periodo ordinario de sesiones se apruebe una nueva ley de juegos y sorteos; la minuta aprobada por la Cámara de Diputados en diciembre se encuentra en análisis en la Comisión de Gobernación del Senado de la República.

La funcionaria, acompañada por el vocero presidencial Eduardo Sánchez, dio esta mañana una conferencia de prensa para hacer un balance a seis meses del programa “La adicción no es un juego”, cuyo eje es la detección y decomiso de máquinas tragamonedas que operan sin el registro de la dependencia federal.

Acorde con los datos de la SG, esta actividad irregular genera entre 500 y 600 millones de pesos, no paga impuestos y está vinculada con otros delitos; en seis meses se han retirado, dijo González Salas, 25 mil artefactos de este tipo pero quedan aún en activo entre 100 y 115 mil.

A nivel general precisó que hay 32 permisionarios que en conjunto, según la aún ley vigente, podrían representar una expansión de más de 700 casinos. Al inicio de este sexenio había 409 establecimientos, de los cuales 66 se clasificaron como ilegales. Adicionalmente se canceló la operación de dos grandes permisionarios y, a la vez, se aceptaron otros por diversos motivos, de ahí que la cuenta mas reciente indica la operación de casi 300 de estos negocios.