La ex chica material quiere ser amiga de todos…

Mientras algunos piensan que llevar la corona de la reina del pop en la cabeza, ser considerada la más grande diva de la música y tener más de 35 años de carrera te convierte en una persona antipática e inaccesible, Madonna hizo hasta lo imposible para derribar todas esas creencias…

La noche del domingo, la cantante de 56 años fue una de las primeras en llegar a la alfombra roja de los Grammys, con suficiente tiempo para acercarse a todos los medios presentes, ofrecer entrevistas y sonreírle a todas las cámaras.

Es cierto, está de promoción por su nuevo disco, pero la verdad es que demostró ser toda una Miss Congeniality…

Una vez adentro del Staples Center de Los Ángeles, Madonna saludó a todos.

Un abrazo para Paul McCartney, besos lejanos para Katy Perry, besos y abrazos para Nicole Kidman, Nicki Minaj, Jay Z, Kanye West, Jamie Foxx, Miley Cyrus...

Y, por supuesto, Taylor Swift

La cantante de 25 años no pudo salir de su asombro al enterarse de que Madonna era una gran fan suya. Lo que le llevó a acudir este domingo a la gala de los premios Grammy “muy asustada” ante la idea de conocer a la reina del pop, pues no quería defraudar sus expectativas.

“Para, ¡me voy a desmayar! Oh Dios mío, he estado tan nerviosa pensando que la vería, es que significa mucho para mí. La primera vez que dijo algo bueno de mí a los periódicos hace un par de semanas pensé: ‘No puede ser real, es demasiado bueno para ser real!’”, comentó incrédula en la alfombra roja a Access Hollywood.

Y en la noche de premios, Madonna volvió a reconocer que adora las “pegadizas” canciones de Taylor: “Escribe unas canciones tremendamente pegadizas. No puedo sacarlas de mi cabeza”.

Como no podía ser de otro modo, el joven talento se reunió con la madurez y ambas tuitearon sobre ello.

“Madonna es alguien a quien ya conozco”, escribió evidenciando su encuentro. Mientras que la veterana cantante publicó una foto en la que las dos salían abrazándose.

“¡Meneándonos en el backstage con Taylor”.